Uocra: "Dejen de romper las pelotas en La Plata", dijeron los sicarios antes de disparar

Así lo aseguró un testigo del ataque contra el colaborador del gremio; refuerza la hipótesis de la interna sindical
Germán de los Santos
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14 de marzo de 2018  

ROSARIO.- "Dejen de romper las pelotas en La Plata", fue el mensaje que escuchó Julio Galván, dirigente de la Uocra, antes de ser atacado por dos sicarios, que segundos antes habían matado a su cuñado Juan Garcilazo, anteayer a la madrugada en Puerto General San Martín, unos 25 kilómetros al norte de Rosario.

Si Galván confirma ante la fiscalía que ese mensaje existió, toma mayor fuerza la principal hipótesis que se maneja hasta ahora en la causa, que apunta a que se trató de un crimen por encargo que tiene como trasfondo la interna sindical del gremio de la construcción tras la caída y detención en La Plata de Juan Pablo "Pata" Medina .

Galván alcanzó a contarle a su esposa el mensaje -según señalaron fuentes del gremio a LA NACION- que recibió antes de ser atacado, mientras era trasladado al Hospital Eva Perón de Granadero Baigorria, donde Galván evoluciona de los dos disparos que recibió.

Fue el mensaje que escuchó uno de los heridos; así toma fuerza la hipótesis sobre un crimen por encargo vinculado a la intervención de la sede platense, a cargo de Carlos Vergara.

Fuentes de la investigación señalaron que los sicarios también habrían ido a matar a su esposa, que logró esconderse dentro de la casa, con Galván. Su cuñado, Garcilazo, no pertenecía al gremio, sino que era un obrero de la construcción que se desempeñaba en una empresa tercerizada en la terminal portuaria AGD, en Puerto General San Martín.

Testimonial

Está previsto que el fiscal Leandro Lucena tome declaración testimonial a la esposa de Galván, cuyo testimonio será clave para imputar a los dos hombres que fueron detenidos por la policía de Santa Fe a unas cuadras del ataque, armados con pistolas 9 milímetros.

Una de las principales hipótesis que manejan los investigadores judiciales y policiales es que este ataque sicario podría estar vinculado a la interna gremial de La Plata que se desató tras la caída del Pata Medina, quien el 26 de septiembre pasado permaneció más de 10 horas atrincherado en la sede gremial de la capital bonaerense luego de que el juez federal de Quilmes Luis Armella pidió la detención del dirigente por "lavado de dinero, extorsión y amenazas".

Medina fue detenido por el grupo Halcón en su mansión de Punta Lara junto a seis miembros de su familia y allegados del gremio. En los allanamientos que se realizaron por pedido del fiscal Álvaro Garganta se secuestraron armas, grandes sumas de dinero y autos, aviones y barcos.

El juez federal dispuso la intervención de la delegación de la Uocra de La Plata. El 4 de octubre asumió Carlos Vergara, secretario general del gremio en Rosario, quien encontró destruida la sede de la calle 44 donde se atrincheró Medina. Vergara llevó a Galván, hombre de su confianza para manejar las riendas del sindicato, tras la detención del Pata.

El interventor de la Uocra manifestó cuando asumió en el sindicato platense que debía tener custodia ante el temor de sufrir un ataque por parte del sector encabezado por Medina. Hace una semana, Martínez designó a Carlos Boer, otro dirigente del riñón de Vergara, en la intervención de la sede de Bahía Blanca, luego de que en enero pasado fueron detenidos 14 dirigentes del sindicato.

Galván se preparaba para viajar a La Plata cuando fue atacado a balazos.

Garcilazo, quien murió en la emboscada, nada tenía que ver con la actividad sindical, sino que era obrero de la construcción en esa zona, según indicó a LA NACION su familia, que velaba al operario al caer la noche en Victoria, Entre Ríos.

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