Agustín Sullivan, el actor de Sandro de América que hizo de todo para abrirse camino

Agustín Sullivan y el desafío de convertirse en Sandro
Agustín Sullivan y el desafío de convertirse en Sandro Crédito: gentileza Telefe
Cecilia Martínez
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15 de marzo de 2018  • 16:41

Agustín Sullivan , caracterizado del joven Sandro , voló por los aires en una escena del rodaje de la serie Sandro de América y cayó de pie. "Venía andando con el carro de vino y había un pozo en la calle, se trabó la rueda del carro y salí volando, caí y caí parado, pero los botellones de vidrio explotaron. '¿Estás bien?', me decían y venían con el botiquín, pero había caído parado, cual Spiderman", cuenta a LA NACIÓN el actor, de 28 años, que interpreta a 'El Gitano' en su juventud en la nueva ficción de Telefe. Caer de pie, según el refranero popular, se atribuye a una persona con suerte, aunque lo de este joven intérprete es algo más que eso.

Desde muy chico, lo tuvo claro: quería ser actor y, tras largos años de formación y empeño, ahora encarna a uno de los tres personajes que recrean a Roberto Sánchez en la exitosa tira televisiva dirigida por Adrián Caetano y que en pocas semanas se convirtió en lo más visto del año. Su rostro, de rasgos similares a los del popular cantante, es reconocido por la calle y su figura se volvió popular en las redes.

A los siete años, cuando en los 90 miraba Cebollitas, Dibu o Chiquititas, y al ver actuar a otros chicos de su edad, le dijo a su mamá que quería actuar en Verano del 98. "Ella me respondió que eso era para grandes y más tarde me llevó a un casting de Chiquititas. Yo tenía ocho años y no quedé, pero quería más", cuenta. Para compensar, entró al taller de teatro del Colegio Esquiú, en Belgrano, y luego al taller de Norma Aleandro y Oscar Ferrigno.

Sullivan, en una escena de Sandro de América
Sullivan, en una escena de Sandro de América Crédito: gentileza Telefe

Con el tiempo, Sullivan empezó a implementar estrategias. "Buscaba actores que me gustaban y veía en todos qué profesor se repetía". Así, a los 16, se presentó en la escuela de Agustín Alezzo . "Me dijo que terminara el colegio y que después fuera, porque ahí se iban a ver temas fuertes, pero le dije que no, porque yo quería trabajar de eso y si el día de mañana me tocaba trabajar con un señor de 40 que tenía que ser mi papá, no podía ser ahí mi primer encontronazo, tenía que estar entrenado. Él me miró, junto a Lizardo Laphitz, y me dijo: 'bueno, empezás primer año el lunes'".

Tras plantarse una tarde en los Estudios Fleming, consiguió un pequeño papel en Amor Mío. Terminó la escuela y empezó a trabajar en teatro, en Los padrinos mágicos y en Hi-5, y tuvo interpretaciones en Señores Papis y Amar después de amar. A la espera de papeles mayores, su formación continuaba. "Investigué con quién se formaban los actores que me gustaban en ese momento: Martín Piroyansky, Inés Efrón, y vi que era con Nora Moseinco", cuenta y agrega: "Ella me abrió la cabeza totalmente, me mostró otra manera de encarar los personajes y las situaciones. Su técnica es buenísima: lo que entrena es el estar presente, el estado del personaje".

Agustín hizo "de todo" para abrirse camino. Para acceder a un casting llegó a disfrazarse de repartidor de mensajería por moto: se vistió con un camperón negro, compró unos sobres color madera y en uno puso su currículum. Se armó una ficha con direcciones falsas e hizo como que llegaba a la productora buscando la dirección; se acercó y dejó ese sobre para la persona indicada. En otra ocasión, debía acudir a un callback para una serie y diluviaba, caminaba por la calle y el agua le llegaba "hasta la cintura", pero él se dijo: "voy igual". Llegó empapado, caminó así por los pasillos del canal y lo hizo.

En otros casos, llamaba a las productoras y pedía hablar con los representantes de actores. Ponía la voz gruesa, se presentaba y pedía una cita para que lo conocieran en persona. "Siempre me recibían, conocí a todos los que toman casting de todas las productoras, siempre fui muy insistente, es muy arduo que te digan: 'no, no, no', y uno tiene que aprender a no frustrarse. Moseinco siempre dice que cuando te dicen que no a algo, es un sí a otra cosa", reflexiona.

El actor apunta que, a pesar de no tener contactos, siempre pudo trabajar. "Uno es creador de su propia realidad. A Sandro le costó un montón porque no tenía plata para pagarse profesores de música pero lo pudo hacer, terminó siendo Sandro. Lo importante es la perseverancia", añade.

Sobre su papel en la serie, en la que interpreta a Roberto Sánchez entre sus 16 y 32 años, dice que lo que más le costó fue no imitar al cantante, "porque no es un trabajo de imitación" sino una ficción inspirada en su vida. Después de ver numerosos videos en Youtube y de leer el libro de Graciela Guiñazú, en el que se basó el guion, Caetano le dijo: "Olvídate de todo lo que viste, vamos a construir el personaje desde cero".

Sandro de América: la actuación decisiva del cantante

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Para interpretar a 'Sandrito', trató de captar su energía, y a esto se sumó un trabajo vocal y de vestuario y maquillaje. Lo aniñaron primero y lo avejentaron después. Sullivan estudió y estudia canto, pero en la serie hace playbacks con la voz original de Sandro.

El actor atribuye el éxito de la tira a la popularidad del personaje y a su ejemplo de superación. "Roberto Sánchez está por encima de cualquier actor, de todos y de todo. La gente lo quiere a él y la ve por él, y muchos se enganchan porque la ficción expresa algo muy universal y es que cuando alguien quiere mucho algo, si se esfuerza y persevera, lo puede conseguir".

Sullivan se crió en Las Cañitas y dedica su tiempo libre a meditar, rezar, viajar, leer, ver series e ir al cine. Además, sigue estudiando con Moseinco. Aún no sabe qué le deparará el 2018. Le falta rendir la materia Historia del Teatro Moderno y Contemporáneo para recibirse de director de Artes Escénicas por la UNA (Universidad Nacional de las Artes), y, entre sus planes, está el de poder grabar Nunca Solos, una serie de su autoría cuyo trailer se puede ver en YouTube con las participaciones de Nicolás Furtado, Luz Cipriota, Jazmín Falak, Nicolás De Tracy y Manuela Viale, y sobre la que una distribuidora internacional ya mostró interés.

"Las cosas que tienen que ser para uno, cuando uno está listo, llegan", concluye el actor.

Trailer Nunca solos

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