Manteca de karité: por qué sirve como hidratante y antiarrugas y cómo hacerla en tu casa

Karité
Karité Crédito: Pixabay
La llaman el oro africano, al usar productos que la contienen, además de sumar belleza a tu piel estás colaborando a mejorar la calidad de vida de las mujeres que la producen
Daniela Chueke Perles
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21 de marzo de 2018  • 12:39

La manteca de karité es un producto de belleza natural y ancestral, una especie de comodín para tener a mano en toda ocasión. Si los labios están secos ... karité. Una paspadura o un raspón de un chico ... karité. El pelo con friz o puntas resecas... karité. Al instante ves la diferencia. Es como si todo reviviera al simple contacto con una crema o un aceite que contenga este ingrediente.

La manteca, se extrae de las nueces de karité, el fruto de un árbol que crece en las sabanas de África occidental. Aunque es un producto comestible, es principalmente conocido por sus propiedades cosméticas, hidratantes, regeneradoras y suavizantes para la piel.

Es rica en ácidos grasos, vitaminas A, D, E, F pero también látex y lípidos insaponificables (que no se diluyen con el agua). Este producto de belleza es una especie de panacea para la piel y, también, para el pelo.

Hay verdaderas fanáticas de este ingrediente que, en inglés, se llama "shea butter". Tenelo en cuenta por si viajás. Muchas líneas cosméticas lo están incorporando en distintas versiones: mantecas corporales, barras labiales, aceites para masajes, combinado con argán o coco para el cabello. Es un ingrediente cada vez más común en cremas para manos y uñas, para los pies, en fin, para todo, ya que hasta hay aceites de baño para que puedas cubrir todo el cuerpo con este verdadero milagro de la naturaleza transformado en cosméticos que para muchas son verdaderos objetos de culto.

Hidratante, regeneradora y antiarrugas

La manteca de Karite tiene múltiples indicaciones cosméticas debido a que posee numerosas propiedades reparadoras, además de suavizar la piel, le aporta flexibilidad y la hidrata en profundidad. Es rica en vitamina A, D, E y F.

El uso continuado de manteca de karité tiene efectos preventivos contra el envejecimiento de la piel. La manteca de karité actúa recubriendo la piel con una película invisible que evita la deshidratación y la protege de las agresiones externas, como el sol, el viento o los cambios bruscos de temperatura. Es muy eficiente en la regeneración de los tejidos y calma las pieles irritadas.

También ayuda a mantener la elasticidad y la flexibilidad de la piel estimulando la producción de colágeno, gracias a sus ácidos grasos y a la vitamina F. Reduce y retrasa la aparición de arrugas.

Cuando usar la manteca de karité

Karité
Karité Crédito: Pixabay

En el embarazo y lactancia: durante el embarazo previene la aparición y la formación de estrías. Durante la lactancia previene la formación de grietas en el pecho y protege al bebé de enrojecimientos de la piel por la fricción de los pañales

En labios, nariz y cuerpo: es muy útil para tratar los labios resecos por el frío, a los que aporta un brillo natural, también para la nariz irritada por las alergias o los resfriados. Podemos utilizarla para dar a nuestra piel un efecto satinado, terso, hidratado y suave.

En el cabello: lo protege del daño solar, al ejercer u efecto protector y regenerador de este, restaurando la estructura capilar, aportando brillo, suavidad y volumen.

En pieles muy delicadas: destaca por su intenso y duradero poder hidratante sobre el rostro y el cuerpo. Mejora la elasticidad de la piel por sus propiedades nutritivas y su alto contenido en vitamina F, componente vital de las membranas celulares.

Pieles rojizas o alérgicas: es un anti-irritante por excelencia, lo que convendrá a las pieles que enrojecen con facilidad, con tendencia alérgica y para los que están mucho tiempo acostados, previniendo la aparición de llagas.

Aunque no tiene efectos adversos, la aplicación en condiciones que van más allá del uso cosmético habitual (sequedad, prevención) tiene que ser indicada por un profesional que haya hecho el diagnóstico el estado de la piel y su tratamiento correspondiente. Esto es especialmente importante en los casos de alergias, rosáceas o durante el embarazo y la lactancia.

En primera persona: viaje a Africa, el origen del karité

Por María Grebol, esteticista y maquilladora.

Un viaje a la cuna del karité: Africa
Un viaje a la cuna del karité: Africa Crédito: Gentileza María Grebol

"Me enamoré del karité desde el día en que lo descubrí y lo incorporé a mi linea de productos de cuidado para la piel. Me gusta mucho viajar y en uno de mis viajes descubrí que ese fruto es el producto más regenerador de la piel. Y me llamó la atención cuando me enteré que el 80 por ciento de las mujeres del oeste de Africa salen de la condición de pobreza gracias a la recolección de este fruto. Después viajé a Africa donde conocí cómo se recolecta y cómo se elabora la manteca. La única forma de extraer el karité es manual, es completamente artesanal, con lo cual si bien hoy este ingrediente ya se usa por las grandes multinacionales, el proceso de extracción y de elaboración de la mantequilla sigue siendo artesanal. Hay un montón de cooperativas de mujeres que se dedican a esta actividad económica, que les permite salir de la condición de pobreza, mayormente en Burkina Fasso, Costa de Marfil y Uganda, que son los mayores productores. Es bueno ser conscientes de esto. Yo tuve la suerte de verlo in situ, en el viaje que hicimos con la cosmetóloga de mi empresa, donde convivimos con la tribu massai mara, estuvimos en Kenia, en Tanzania y aprendimos muchísimo, en miles de sentidos".

DIY: hacé vos misma tus productos con karité

Manteca de karité pura
Manteca de karité pura Crédito: Latinstock

En mercadolibre te venden la manteca por kilo. Con esa base podés hacer tus propios productos caseros.

Máscara facial con palta. Mezclá puré de palta con manteca de karité en partes iguales y batilo hasta que quede una masa lo más homogénea posible (si hay grumos no pasa nada). Aplicalo en el rostro limpio. Es un shock hidratante para cuando la piel está muy seca, tirante o se ve muy opaca.

Crema facial con aceite de coco. Con más aceite de coco que manteca de karité te queda una crema emoliente para el rostro. Pero si usás más karité que coco, conseguís una máscara regeneradora de la piel, con efecto antistréss, ideal para la mañana después de una noche agitada.

Baño capilar:aplicá la manteca pura sobre el cabello húmedo, de medios a puntas, y dejarla la mayor cantidad de tiempo que puedas. Después enjuaga con mucha agua y vas a ver cómo el pelo que estaba deslucido recobra todo su brillo.

Potenciador del acondicionador de pelo: agregale dos cucharaditas de manteca derretida de karité (solo entibiala, que no hierva) a tu enjuague y usalo como hacés siempre. Va a ir regenerando y protegiendo.

¿Conocías este producto? ¿Lo vas a adoptar? También fijate: ¿Sin tiempo para ir a la pelu? Trucos para teñirte en tu casa y Aceites esenciales y fijos: para qué sirven y cuáles no te pueden faltar

Expertos consultados: Dr. Diego R. Silva, médico dermatólogo del Sanatorio Finochietto (MN 111538), María Grebol, directora artística regional de Max Factor y creadora del estudio de cuidados de la piel y maquillaje María Grebol Make Up Studio, @mariagrebolmakeup

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