Alessandra Rampolla: "cómo hablar de sexo con los chicos, según la edad"

Las palabras correctas y la información precisa son fundamentales para definir su personalidad y transmitirles seguridad.
Las palabras correctas y la información precisa son fundamentales para definir su personalidad y transmitirles seguridad.
Alessandra Rampolla
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15 de marzo de 2018  

Una de las preguntas que suelen hacerme muy a menudo es: "¿Cuál es el mejor momento para empezar a hablar de sexo con mi hijo?". Y yo siempre respondo lo mismo: "¡Desde que nace!". Los padres son los principales educadores de sus niños. La educación sexual no solo hace referencia a la información sobre qué es el ciclo menstrual o cómo es el sexo seguro, sino también a los valores, las creencias y normas de conducta que ustedes quieran transmitirles. Por eso es necesario saber qué quieren enseñarles y cuál es la información que los niños necesitan según su edad.

Desde que son bebés

Se educa y se dice muchísimo con el silencio. Se transmiten mensajes cuando se nombra una palabra en voz baja, como si fuera un secreto, o cuando un bebé se toca su pene y le apartan su manito bruscamente. Las palabras así como los silencios, las omisiones y las actitudes transmiten un mensaje con respecto a la forma en que ustedes sienten y entienden la sexualidad. Y un niño lo absorbe todo; eso que le transmiten moldea su personalidad sexual y la manera en que se comportará y sentirá en su vida.

Cuando los niños llegan a la edad preescolar hacen todo tipo de preguntas. Es necesario aprovechar esta etapa única en su desarrollo porque es cuando reciben con mayor naturalidad la educación sexual
Alessandra Rampolla

Veamos entonces cómo educar sexualmente a los hijos en la primera infancia, que va desde el momento en que nacen hasta los cinco años.

Durante el primer año, los niños son muy sensoriales, y empiezan a descubrir el mundo de la manera más pura, directa y libre de prejuicios. El desarrollo de la sexualidad comienza desde el nacimiento y hay que reconocer a los niños como seres sexuados porque desde ese momento están construyendo su identidad sexual.

La educación sexual les permite a los niños proteger su salud física y emocional, y también protegerse contra quienes quieran manipularlos.
La educación sexual les permite a los niños proteger su salud física y emocional, y también protegerse contra quienes quieran manipularlos.

Si bien en esta etapa los padres aún no tienen que enfrentar las preguntas de los niños, eso no quiere decir que no estén transmitiendo mensajes que les llegan a través de todos sus sentidos. Recuerden que están ante el "niño sensorial" (así es como me gusta llamarlo), que hace asociaciones e interpreta como positivas o negativas diferentes situaciones y conductas. Ustedes se comunican con él a través de:

  • Mensajes corporales y caricias: la forma en que tocan su cuerpo transmite un mensaje. Si tocan sus genitales con la misma naturalidad que cuando acarician otra parte de su cuerpo, están transmitiendo un mensaje de naturalidad y comodidad.
  • Palabras precisas y en el tono adecuado: si usan el vocabulario correcto para nombrar sus partes íntimas, de manera natural, le generarán una actitud positiva hacia sus genitales.
  • Reacciones cómodas y calmadas: si cuando el bebé se toca los genitales evitan reacciones bruscas y nerviosas, miradas acusatorias y palabras de enojo, recibirá el mensaje de que esa práctica es absolutamente natural.

A partir de los dos años, los chicos reciben con total naturalidad la educación sexual
A partir de los dos años, los chicos reciben con total naturalidad la educación sexual

A partir de los dos años

Cuando los niños llegan a la edad preescolar, hacen todo tipo de preguntas. Es necesario aprovechar estar etapa porque es cuando reciben con mayor naturalidad la educación sexual. Tienen la capacidad de absorber rápidamente toda la información que se les ofrece y aceptarán la que se relacione con sus cuerpos y su genitalia del mismo modo que la de cualquier otro tema. Entonces, ¿qué información deben tener los niños de entre 2 y 5 años?

  • Al pene, pene, y a la vulva, ¡vulva!: los nombres correctos son útiles tanto para enseñarles las nociones más básicas sobre sexualidad como también por una cuestión de seguridad y salubridad. Les están dando una herramienta fundamental para que se comuniquen correctamente si sienten algún dolor o molestia o hasta en el caso de que exista un abuso.
  • Los niños tienen que saber diferenciar el aparato digestivo del reproductivo: deben saber que los bebés salen por la vagina y no por la panza, que hay una parte del cuerpo dedicada a la reproducción y sexualidad, y otra a la nutrición y digestión.
  • Anatomía genital: los niños deben saber cómo está compuesta su genitalia y la función que tiene cada una de sus partes.
  • El bebé crece dentro del útero de la madre: los niños tienen que saber el proceso biológico real de la reproducción.
  • Qué son los condones: es una cuestión de seguridad. Quizás encuentren uno en la casa o lo que es más probable en la plaza o la arena. Y deben comprender que no hay que levantarlos ni tocarlos.
  • Diferenciar entre comportamiento público y privado: deben saber que es normal tocarse los órganos sexuales pero que tienen que hacerlo en privado, por ejemplo.
  • La educación sexual es un conocimiento que les permite a los niños proteger su salud física y emocional, y también protegerse contra terceras personas que quisieran manipularlos. Un niño que se siente cómodo al hablar con sus padres sobre sexo es mucho más propenso a comunicarse con ellos en caso de haber sufrido un abuso.

Contar con la información sexual correcta no tiene nada que ver con perder la inocencia, sino con el desarrollo normal y saludable de cada ser humano.

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