Wiz Khalifa, el irascible rapero que prefiere hablar desde el escenario

Es una de las figuras del Lolla y en la primera pregunta de la entrevista se enojó y decidió cortar la comunicación
Es una de las figuras del Lolla y en la primera pregunta de la entrevista se enojó y decidió cortar la comunicación Fuente: AP
Sebastián Chaves
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16 de marzo de 2018  

Wiz Khalifa no responde preguntas sobre su vida privada". Ese es el mensaje que se encargan de transmitir con sumo recelo desde su entorno antes de cada entrevista. La cláusula sorprende, principalmente, porque la vida privada del rapero criado en Pensilvania no tiene mayores puntos oscuros.

Perteneciente a la generación del hip hop que dejó de lado los enfrentamientos y la imaginaria gangsta rap para volverse más global que nunca, Wiz Khalifa no tiene un prontuario del que limpiarse. Nunca fue detenido por posesión de armas (una constante en los raperos de la década del 90) y su militancia por la legalización del consumo de marihuana es abierta: tiene su propia línea de cannabis y gran parte de sus rimas versan sobre el arte de armar y fumar porro. Su vida afectiva tampoco presenta muchas zonas de conflicto, ni interés. En 2011 se casó con la actriz y modelo Amber Rose, con quien tuvo un hijo, y se separaron en buenos términos en 2014. En un país en el que ese año se produjeron 460 divorcios por cada mil matrimonios, el hecho dista de ser controversial.

Por el contrario, las polémicas más grandes en las que estuvo envuelto se dieron, fiel a su generación, en redes sociales. En un presente en el que la popularidad de un artista puede medirse en clics, algunos números muestran el poderío virtual de Khalifa: 39 millones de seguidores en Facebook, 33 en Twitter y 19 en Instagram. Hasta que pasó el huracán "Despacito", "See You Again", su canción para la banda de sonido de la saga Rápido y Furioso, era el videoclip más visto de la historia de YouTube (al día de hoy cuenta con más de 3 mil millones de visualizaciones). En la red social del pajarito, sin embargo, se cruzó el 27 de enero de 2016 con Kanye West, que había estado de novio con Amner Rose a fines de la década pasada. Pero el detonante de la pelea no fueron cuestiones amorosas sino musicales. Khalifa lo acusó de robarle conceptos a otro rapero, Max B, y Kanye le respondió que su música siempre había sido "más cursi que la mierda".

Aunque el marido de Kim Kardashian estaba exagerando, su ataque a Khalifa estuvo en sintonía con las críticas que siempre ha recibido. Aunque implacable en vivo, como se lo pudo ver en su presentación en el Luna Park (el show fue el mismo día que se peleó con Kanye West y hasta lanzó un "Fuck Kanye" sobre el escenario), es cierto que sus discos están sobreproducidos y los beats demasiado edulcorados. Como si sintiera que tiene que ablandarse para llegar a un público más diverso, el flow agresivo y callejero que ostenta en vivo apenas tiene lugar en estudio en los mixtapes (una suerte actualización del concepto de "demo" que tiene el estatus de álbum oficial). De hecho, Laugh Now, Fly Later, su último lanzamiento de este tipo, muestra su costado más crudo y atractivo.

Antes de su presentación en el Lollapalooza Argentina 2018, Wiz Khalifa se encuentra dando una ronda de entrevistas y la aclaración sobre la negativa a hablar sobre su vida privada, que parece ser más un comentario al pasar, esconde, en realidad, las pocas ganas que tiene de prestarse al juego de preguntas y respuestas. Entonces empezamos:

-Tu debut en la Argentina fue en medio de tu pelea con Kanye West ¿qué recordás de aquel show?

-No voy a hablar de eso.

Acto seguido, su jefe de prensa se encarga de dar por concluida la entrevista y corta la comunicación. Fin. Habrá que verlo en vivo, hoy a las 22.15, en el escenario Alternative.

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