Escritos para ser mejores

18 de marzo de 2018  

Pensar a mediano y largo plazo fue la consigna que guió a los intelectuales y especialistas llamados a participar en 100 políticas para la Argentina del 2030 (Ciudad de Lectores). A partir de una pregunta sencilla -"Si tuviera que escoger una política o reforma en su campo de conocimiento o de actuación, con vistas a la Argentina de 2030, ¿cuál propondría?"- los trabajos, coordinados por Eduardo Levy Yeyati, se organizaron en doce áreas (Instituciones, Género, Seguridad, Defensa y Política Eexterior, Políticas Sociales, Educación, Salud, Economía, Desarrollo Productivo, Cine, Transporte, Energía y Medio Ambiente, Ciencia, Tecnología e Innovación), en torno a cuatro ejes "simbólicos", según Levy Yeyati: desarrollo institucional, búsqueda y respeto por la verdad, responsabilidad social y atención al detalle ("un poco a contramano del imaginario argentino temerario, impresionista e inconstante").

Los aportes en el terreno de las instituciones -por soólo explorar uno de los más candentes- son ricos y variados. José Nun pide por un país de ciudadanos plenos, con acceso a la educación y la información que les permitan formarse ideas propias. Eugenia Mitchelstein hace hincapié en la importancia de la ciudadanía digital y la necesidad de que el Estado garantice la llegada de todos sus habitantes a una Iinternet de alta calidad. Gabriel Palumbo propone una especie de instrumento de medición: un "indicador de ciudadanía democrática", que debería trabajar sobre la base tanto de "datos duros" demográficos como de "aspectos simbólicos" relacionados con cuestiones como la participación cívica en las decisiones sobre la vida comunitaria. Oscar Oszlak señala los beneficios de un "Estado abierto", transparente en sus mecanismos. María Baron reclama un parlamento moderno, que opere con métodos del siglo XXI sobre los problemas actuales. Para Mariana Chudnovsky lo más importante es simplificar el funcionamiento del Estado, cuyas complejidades burocráticas marginan a los más vulnerables. Domingo Sesin advierte que es crucial prevenir la corrupción y "proteger a los funcionarios honestos". Diana Cohen Agrest reclama un "reencuentro de la ética con la Justicia", en un proceso que exige una nueva consideración del sentido común. Sebastián Campanario aboga por un "Ministerio de los detalles", capaz de monitorear emprendimientos productivos desde el origen hasta su acabado final. Y Andrés Malamud vuelve sobre el ya clásico problema del gigantismo de la provincia de Buenos Aires, a la que sugiere dividir en distritos más pequeños que podrían ser administrados de manera más eficaz.

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Feliz ocurrencia la de Harper Collins Español al recopilar en Preparación para Pascua los escritos sobre cristianismo de C. S. Lewis, extraídos como fragmentos de muchas de sus obras, con el fin de integrar un corpus de "cincuenta lecturas devocionales", adecuado a estos días de Cuaresma.

Las piezas están agrupadas en siete capítulos (que se corresponden con siete semanas) y un octavo, dedicado al Domingo de Resurrección. Para cada día se propone un texto. La mirada religiosa de Lewis abreva en la fe, pero contempla el pensamiento filosófico. Con ese prisma reflexiona sobre temas como el carácter del amor que une al hombre con Dios (un "amor-necesidad" fundado en la carencia humana que tiende a la plenitud), la capacidad para evolucionar o desarrollarse de la naturaleza "creada", las razones de la existencia del pecado, la tan deseada y a la vez temida perfección que aguarda como promesa de recompensa al espíritu creyente. Una frase que Lewis cita con humor resume la visión de la doctrina de Cristo que el autor despliega con prosa hondamente humana: "Dios es fácil de agradar, pero difícil de satisfacer".

100 políticas para la Argentina del 2030, Ciudad de Lectores

Preparación para Pascua, C. S. Lewis, Harper Collins Español

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