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Parque Nacional Patagonia: el área protegida santacruceña que pocos conocen

Es una de las áreas protegidas más nuevas de la Argentina, con volcanes, cañadones, especies en peligro de extinción y petroglifos de 3000 años
Es una de las áreas protegidas más nuevas de la Argentina, con volcanes, cañadones, especies en peligro de extinción y petroglifos de 3000 años Crédito: Santiago Hafford
María José Lucesole
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18 de marzo de 2018  

LOS ANTIGUOS.- En el noroeste de la provincia de Santa Cruz, el Parque Nacional Patagonia es acaso el área protegida menos visitada de toda la Argentina. Pocos, muy pocos viajeros, se adentran hoy en esta inmensa estepa: una altiplanicie de pastos dorados solo interrumpidos a la distancia por montañas nevadas y lagunas.

En su interior, este parque inhóspito de 52.000 hectáreas, situado en el centro sur de la meseta del lago Buenos Aires, próximo al departamento de Río Chico, no solo tiene vista al único glaciar extraandino del país, el Monte Zeballos. Tiene, además, ríos, lagunas, especies en peligro de extinción y en un tesoro milenario. Un patrimonio cultural de 3000 años, que encierra enigmas aún no develados: petroglifos. Dibujos grabados en roca por habitantes trashumantes que recorrieron a pie este semidesierto con temperaturas extremas antes que los tehuelches ocuparan este territorio.

"El año pasado vino un equipo de científicos argentinos que trabajan en el Instituto de Arqueología de la Universidad de Buenos Aires a registrar los petroglifos de la meseta del lago Buenos Aires que aún no estaban documentados", relata el intendente del parque Patagonia Javier Cerutti.

Parque Nacional Patagonia: el área protegida santacruceña que pocos conocen

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Javier llegó aquí en agosto de 2015.Es uno de los pioneros en este parque creado por una ley sancionada en diciembre de 2014, promulgada en enero de 2015 a fin de tener una muestra de una ecorregión que no estaba representada en el sistema de parques nacionales, como la meseta en altura.

Javier vino al parque Patagonia tras veinticinco años de carrera, para organizar este parque en el sur de la Argentina, el penúltimo en crearse en todo el territorio nacional. El guardaparque asumió el desafío de proteger la altiplanicie más grande de la Patagonia donde habita el Macá Tobiano: un ave en peligro de extinción que se pretende proteger en este ecosistema.

El año pasado, Javier contó a los turistas que ingresaron a esta meseta que gran parte del año tiene vientos fuertes y heladas. Hubo 30 visitas.

Este verano hay otro puñado de viajeros recorriendo los caminos de la región que circundan al parque. Entre ellos María Schroder y Pascal Spengles transitan por la ruta provincial 41. Una ruta de ripio con inmejorables vistas al lago Buenos Aires y al río Jeinimeni. Uno de los accesos al parque viniendo desde Chile o desde Los Antiguos.

Arte de tres milenios

Los dos aventureros volaron desde Suiza y alquilaron una camioneta en Chile para recorrer la carretera Austral a bordo de una motorhome.

Ellos no han oído hablar del parque Patagonia, ni de los petroglifos milenarios que conserva en su interior, pese a que el año pasado ya vinieron a recorrer las localidades de El Calafate y El Chaltén, más al sur del país, por la ruta 40.

Es que los petroglifos fueron por siglos un tesoro escondido ya que están a unos 1300 metros de altura, donde la temperatura desciende hasta los 15 grados bajo cero, con ráfagas de hasta 70 kilómetros por hora, en invierno.

Petroglifos, como los que se ven en la Cueva de las Manos
Petroglifos, como los que se ven en la Cueva de las Manos Crédito: Santiago Hafford

La idea de Parques es abrir este tesoro a los visitantes: "A partir de un trabajo realizado por arqueólogos, entiendo que se van a poder visitar en el mediano plazo", sostiene Rocío Blanco, referente del equipo de Manejo de Recursos Naturales en la dirección de Conservación Patagonia Austral, de Parques Nacionales.

Los grabados rupestres, situados sobre una pared de roca volcánica, están al borde de una pequeña laguna, a unos 100 km al oeste de la Cueva de las Manos. La Cueva que es patrimonio de la humanidad de la Unesco, tiene pinturas más antiguas, que datan de unos 9000 años.

Los petroglifos son contemporáneos del último ciclo de las pinturas halladas en las Cuevas de las Manos: datan de unos tres mil años, en tiempos en que los antepasados de los tehuelches marcaban con estos grabados en las alturas su identidad, su territorio y su espiritualidad en estas tierras.

¿Los autores de estas obras fueron los mismos autores de las Cuevas de las Manos? ¿Eran grupos nómades ocasionales que se desplazaron por estos territorios en busca de reparo y de alimento?

No se sabe aún. Solo se sabe que algunos motivos se asemejan entre los petroglifos y las pinturas de las Cuevas de las Manos: en los dos casos se puede advertir la presencia de siluetas de animales, como guanacos o choiques, entre las figuras que quedaron plasmadas hace miles de años.

Toda el área que circunda a la Cueva, incluido el Parque Patagonia y sus petroglifos podría ser parte de un parque más grande, en un futuro. La idea del gobierno es poder facilitar así la conservación de especies en peligro.

Por ahora, el gobierno nacional aspira a atraer a este parque inhóspito a miles de turistas que transitan por la ruta 40 y por la carretera austral de chile.

El Parque Nacional Patagonia tiene 52.000 hectáreas, habitadas por fauna autóctona
El Parque Nacional Patagonia tiene 52.000 hectáreas, habitadas por fauna autóctona Crédito: Santiago Hafford

"El noroeste santacruceño es parte de la ruta 40 y nuestro objetivo es que el parque Patagonia pase a formar parte de esta oferta turística -dice Marina Basalo, directora de la delegación norte de la secretaria de Turismo de Santa Cruz-. Hay una factor estratégico cerca: el paso internacional del río Jeinimeni es el punto más cercano de vinculación de la carretera austral chilena y los atractivos argentinos. La cercanía con este paso nos desafía a captar turistas que van hacia el Parque Nacional Los Glaciares, en Argentina, y Torres del Paine, en Chile", sostiene la secretaria de Turismo.

Es que el parque, situado en el noroeste de Santa Cruz está a solo 197 kilómetros del límite con Chile en el paso que une a la localidades de Chile Chico con la localidad de Los Antiguos y a apenas 70 kilómetros del paso Roballos, que también comunica al territorio nacional con el país trasandino.

Por ahora, el acceso a este parque es gratuito. Apenas un cartel de maderas anuncia al visitante su entrada por el camino de ripio que conecta desde el oeste por la ruta provincial 41. Y desde el norte o el sur del país, con la ruta 40.

Aun hay mucho por hacer: recién este año se proyecta un área de acampe y la señalización de senderos, para recorrer su estepa y sus ríos.

Por el momento se puede visitar la antigua estancia El Sauco -donde el visitante puede encontrar la guía de los brigadistas Juan Zottola y Pablo Díaz- y desde allí por caminos de ripio acceder a los distintos parajes con vistas al río Blanco o lagunas, con vistas al cerro Zeballos y al monte San Lorenzo, cubiertos de nieve aún en verano.

Cerca hay otras estancias donde se puede hacer excursiones y trekking: la vecina estancia la Ascensión ya tiene tres senderos y áreas de acampe. Los senderos se pueden recorrer en tres días de trekking organizado por guías.

Lo cierto es que hoy la mayoría de los turistas que llegan a la región aún no conocen este parque que tiene un paisaje dibujado por conos volcánicos, cañadones y llanuras donde corren en libertad manadas de guanacos y choiques, algunos pumas y cientos de liebres y zorros. Por caso, Mascha Heinlin, Linda Kauffmann y Jessica Schwab que viajaron desde Fráncfort, Alemania, para conocer EL Calafate, El Chaltén y la Cueva de las Manos desconocen la existencia de esta área protegida situada a unos 100 kilómetros al oeste de este sitio declarado patrimonio cultural por la Unesco. "La estepa es interesante. Vinimos a Los Antiguos vamos a El Chaltén y al parque Los Glaciares", relatan las mujeres alemanas, que al igual que la pareja suiza desconocía la existencia del Parque Patagonia. "Nos gusta la naturaleza argentina. Vinimos por la carretera Austral", afirman los turistas extranjeros.

Un águila mora, en vuelo bajo
Un águila mora, en vuelo bajo Crédito: Santiago Hafford

"Esperamos que con la apertura al público del parque la región pueda posicionarse entre los amantes del turismo y de la aventura-dice la directora de la delegación norte de la Secretaría de Turismo de Santa Cruz una de las más comprometidas con el crecimiento de la región circundante al Parque Patagonia.

Datos útiles

Cómo llegar

Avión a Comodoro Rivadavia. Desde allí en auto hasta Caleta Olivia por ruta nacional N 3. Luego la ruta provincial N 43 hasta Los Antiguos. De allí ruta provincial 41 hasta el Parque Nacional Patagonia, 170 km

Distancia: 483 kilómetros desde Comodoro Rivadavia a Los Antiguos.

Actividades

Excursiones: Estancia El Sauco. Trekking al río Bonito. Sin costo.

Travesías: desde estancia La Ascensión tres días de trekking con acampe para ir desde el lago Buenos Aires a la meseta. Senderos de dificultad baja. Guías voluntarios, gratis.

Cabalgatas: Servicios El buen Sanmaritano. 0297 155404155

Visitas

Portal Río Pintura, que incluye la Cueva de las Manos y cañadones donde se puede hacer trekking. Entrada a la Cueva: 100 pesos para residentes argentinos.

Chacra Don Neno, producción de cerezas, frutillas y frambuesas. Visitas guiadas sin costo.

Alojamiento

En Los Antiguos. Hotel Antigua Patagonia. Habitación base doble 2570 pesos la noche. Cabañas: Renacer del Lago, 1800 pesos.

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