Cambios en la oficina de escuchas telefónicas

En medio de la polémica por las filtraciones de Cristina, la ex-Ojota reforzó los controles
En medio de la polémica por las filtraciones de Cristina, la ex-Ojota reforzó los controles Fuente: Archivo
En medio de la polémica por las filtraciones de Cristina, la ex-Ojota reforzó los controles
Maia Jastreblansky
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18 de marzo de 2018  

Mientras crecen las acusaciones opositoras por la filtración de las escuchas entre Cristina Kirchner y Oscar Parrilli, la ex-Ojota, como se conoce a la oficina de captación de comunicaciones, hace esfuerzos para cambiar su piel y despojarse del sello de opacidad que históricamente caracterizó a ese edificio emplazado en el corazón de Villa Ortúzar.

La rebautizada Dirección de Asistencia Judicial en Delitos Complejos y Crimen Organizado (Dajudeco) en los últimos días certificó con normas de calidad IRAM-ISO 9001 los procedimientos para interceptar los teléfonos y responder a los oficios judiciales. También les agregó a los audios un "código hush" que permite detectar cualquier modificación en los archivos (copias o alteraciones) para reforzar la cadena de custodia y evitar los desvíos.

Si bien la oficina de escuchas quedó bajo la órbita de la Corte Suprema, como determinó Mauricio Macri en uno de sus primeros DNU, la capacitación para obtener el certificado IRAM se hizo en el marco de un convenio con el Gobierno.

Durante los últimos meses, un equipo del Ministerio de Justicia, encabezado por la coordinadora del programa de gestión de calidad de esa cartera, Sandra Dosch, mantuvo reuniones semanales en el edificio de las escuchas para agilizar los procedimientos y reforzar la vigilancia de las captaciones. Se introdujeron controles cruzados entre los empleados y códigos de actuación.

Días atrás, la ex-Ojota consiguió su certificado de calidad al tiempo que recibió elogios del titular de la Corte, Ricardo Lorenzetti, que en el inicio del año judicial anunció que buscará ampliar sus competencias "de modo que se llegue a una oficina de investigación criminal sofisticada que acelere la averiguación de delitos complejos".

Frentes abiertos

La difusión por parte del periodista Luis Majul de nuevos audios filtrados, sin embargo, levantó una polvareda que opaca los diplomas que la oficina de escuchas busca exhibir. Sobre todo, enardeció al kirchnerismo, que tradujo su enojo por tener al desnudo sus conversaciones más íntimas, en pedidos de explicaciones en el Congreso.

El Frente para la Victoria presentó esta semana un proyecto de resolución para citar a la Cámara de Diputados a Lorenzetti y al camarista Martín Irurzun, el titular de la Cámara Federal porteña que, a su vez, fue designado director de la dependencia. También al juez federal Ariel Lijo (el magistrado que requirió y tuvo en su poder las escuchas de Parrilli), al fiscal Guillermo Marijuan y al titular de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI), Gustavo Arribas. La Justicia, sin embargo, podría cuestionar la facultad del Congreso para hacer una citación de este tipo.

"La filtración de las escuchas se extiende como un mensaje mafioso al sistema político", señaló el kirchnerismo, que conoce al dedillo el funcionamiento de esa estructura, que en la gestión anterior actuaba bajo el ala de la ex-SIDE y de la Procuración General de la Nación.

Desde que se difundieron las escuchas en las que Cristina Kirchner insulta y reta a quien era su secretario presidencial se desataron de forma subterránea las denuncias cruzadas. Los más de 90 CD con audios pasaron por los empleados de la ex-Ojota que recibieron el material de la operadora telefónica, por los espías de la AFI que interpretaron su contenido, por el juzgado e incluso por Parrilli.

En la Justicia, las sospechas recaen sobre la AFI. Aunque no lo dice de viva voz, el Gobierno, en tanto, apunta al juzgado de Lijo y cierra filas con la oficina de escuchas, con la que tiene una muy buena sintonía: Macri extendió el mandato de Irurzun al frente de la dirección de uno a tres años y en su gabinete tienen bien conceptuado a este camarista de extracción radical, al que consideran "serio y fiable".

Irurzun tiene además pleno respaldo de Lorenzetti, que anunció que la oficina de escuchas se amplió a "otros campos" con la incorporación del cuerpo de peritos especializados en delitos complejos y de corrupción.

En este delicado equilibrio, la ex-Ojota sumó otro frente: la designación de su director es investigada por el juez Canicoba Corral y el fiscal Federico Delgado en una causa que pesquisa si la elección efectivamente se hizo por sorteo, tal como lo asentó el Máximo Tribunal en una acordada.

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