0

Emanuel "Bebelo" Reynoso, una bocanada de aire fresco para Boca

"Bebelo", en una práctica xeneize
"Bebelo", en una práctica xeneize Fuente: Archivo
Franco Tossi
0
20 de marzo de 2018  

El viaje de Boca a Tucumán le dejó una sensación grisácea: lo puso contento la agónica paridad (1-1) que consiguió Walter Bou, pero le quedó un gusto amargo por haber hecho más que Atlético y tan solo haberse llevado un punto que cortó la distancia con Talleres de Córdoba, que ahora está a seis unidades y, casualmente, deberá visitar la Bombonera en la próxima jornada, que se disputará una vez que finalice la fecha FIFA. Guillermo Barros Schelotto se quedó conforme por las ganas, el empuje, la actitud y la intención de ir a buscar como fuera el empate. Aunque ese "como sea" marca que el juego de su equipo sigue siendo una deuda en lo que va del año. Y en el retroceso del rendimiento mucho tiene que ver ese medio campo que, de generarle un problema positivo, pasó a deslucirse por completo con los mismos intérpretes. Sin embargo, no hay motivo a la resignación. Porque el domingo encontró, desde el banco, un rayo de luz dentro del pozo futbolístico que atraviesa: se llama Emanuel Reynoso.

"Entró muy bien en el partido. Jugó e hizo jugar, gambeteó, arriesgó. Lo hizo bien, me gustó", lo llenó de elogios el Mellizo tras el final del encuentro en el Monumental José Fierro. Y la gran clave estuvo ahí, en el entrenador. No solo el trámite del partido exigía la presencia del exTalleres, sino que además en la zona en la que mejor se destaca y en la que hasta acá no había podido mostrarse. Guillermo se dio cuenta que sus actuaciones por la izquierda no eran fructíferas debido a las cercanías en el campo con Edwin Cardona y, pese a que el colombiano no estuvo por suspensión, lo colocó por la derecha: el futbolista de 22 años se "cansó" de enganchar y perfilarse hacia su pierna más hábil (la zurda) para ejecutar desde media distancia, filtrar alguna pelota o bien habilitar con calidad hacia los costados.

Los caminos a los que acudía Boca generalmente se formaban a través de centros. Y si bien aquello no se abandonó (de hecho, el gol de la Panterita llegó tras una segunda pelota que apareció por buscar el juego aéreo), a partir de su ingreso en la última media hora del encuentro las intenciones empezaron a tener un mayor sentido desprendido de sus pies. Así, el xeneize tuvo en Reynoso una búsqueda más agradable y algo de aquellas pinceladas que aún extraña de Fernando Gago. En consecuencia, aunque resten más de diez días para el choque con Talleres, no es utópica la posibilidad de que el volante juegue de entrada: dio soluciones y, encima, conoce a quienes serán sus rivales por su pasado blanquiazul.

¿Por qué podría ser accesible su inclusión? Hasta no hace mucho, los Barros Schelotto estaban ante esos problemas que se suelen denominar "lindos" en relación al nivel de sus mediocampistas. Wilmar Barrios siempre es una fija, más allá de poder tener una floja actuación, tal como sucedió en Tucumán. La cuestión estaba en los otros dos volantes internos: Pablo Pérez y Nahitan Nández, hasta fines de 2017, habían tenido un valorable rendimiento que provocó en sus cabezas la incógnita difícil de responder: a quién dejar afuera del equipo en tiempos en los que ya se contaban los días para que a Gago, titular indiscutido, le dieran el alta médica de su ruptura de ligamentos.

No obstante, en el 2018 la cara cambió rotundamente en la zona del campo donde está la responsabilidad de darle juego a Boca. Pérez había estado alejado del reinicio de la Superliga en la victoria ante Colón (2-0) por un desgarro; y, ante San Lorenzo, en la fecha posterior, se resintió por sus ganas de querer volver cuanto antes aún sin estar en sus mejores condiciones físicas. Es por eso que se creía que el mal rendimiento colectivo se explicaba en esa ausencia, pero no: el momentáneo capitán no se destacó en su regreso ante Tigre y tuvo un mal partido tanto ante River, por la Supercopa, como ante el Decano. Encima, vuelve a estar al filo de las expulsiones con reacciones e infracciones que parecían enterradas en el pasado.

Por otro lado, Nández bajó su nivel a la par de Pérez y, como su temperamento joven siempre atrae a un Guillermo que tiene debilidad por los jugadores de esas características, en los últimos dos encuentros lo quitó de la zona central, en donde no está rindiendo como acostumbraba, y lo situó de lateral derecho en los momentos que sacó de la cancha a Leonardo Jara.

La situación se dio vuelta considerablemente. Porque si Gago estaría retornando, como se especulaba, por estos días, con el flojo momento de Pérez o Nández sería más fácil tomar la decisión de sacar a uno de ellos. Sin embargo, al N°5 se le desprendieron las adherencias de la zona del injerto cuando ya estaba trabajando a la par del grupo y, entonces, su vuelta se demorará un tiempo más.

Por eso, que Reynoso haya abierto una ventana en el tramo final del campeonato doméstico es esperanzador para no poner en riesgo el posible bicampeonato. Su llegada fue criticada por los hinchas, que consideraban que taparía a Gonzalo Maroni, alguien de similares características y producto de las inferiores que finalmente está experimentando otra vez la situación de ver los partidos de Boca desde afuera, sin protagonismo. El chico, también cordobés, podría dar las mismas soluciones que brindó Bebelo, pero sigue siendo el típico caso del juvenil boquense: les otorgan pequeñas posibilidades y luego vuelven al lugar de siempre.

No obstante, el Rey, como lo conocen en el plantel a Reynoso, dejó en claro en Tucumán que tiene las suficientes condiciones para ser determinante en partidos en los que Boca, más que un plus actitudinal, necesita elaborar con lucidez. Para volver a ser o, al menos, estar más ceca de la versión azul y oro que llenó los ojos de buen fútbol en el arranque de la Superliga.

temas en esta nota

0 Comentarios Ver

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.