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Del Oscar al debut literario, Nicolás Giacobone sigue obsesionado con el cine

El exitoso guionista escribió una novela sobre tensiones en el set; cualquier semejanza con la realidad ¿es pura coincidencia?
Gregorio Belinchón
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22 de marzo de 2018  

MADRID.- Una novela contiene una historia y sus circunstancias. Y las circunstancias que rodean El cuaderno tachado (Reservoir Books) son imposibles de obviar. Ese cuaderno tachado es el diario que escribe a escondidas Pablo Betances, un novelista fracasado que vive en un sótano secuestrado por Santiago Salvatierra, "el más grande cineasta latinoamericano de todos los tiempos". Lleva allí un lustro, ya ha escrito dos guiones llevados al cine con los que Salvatierra ha ganado todos los honores posibles y ahora encara un reto homérico: redactar el libreto de la película que cambie la Historia del Cine. Así, con mayúsculas. Y mientras tanto Pablo plasma en papel y diversos archivos informáticos sus pensamientos, sus dudas (¿quién es el auténtico urdidor de una película?, ¿quién necesita más a quién, el guionista al director o el director al guionista?), sus ruindades y sus dolores: nadie sabe que existe y que ha escrito esos largometrajes, nadie lo echa de menos...

El cuaderno tachado es el debut en la novela del guionista argentino Nicolás Giacobone (Buenos Aires, 1975), ganador del Oscar por Birdman, de Alejandro González Iñárritu. Nieto del legendario Armando Bo, junto con su primo (Armando Bo también) coescribió El último Elvis; para González Iñárritu, la pareja redactó Biutiful, Birdman y una serie de TV estadounidense, The One Percent, que no ha salido aún. Es complicado para el lector no dibujar un inmediato paralelismo. ¿Es Salvatierra un director con el ego de Iñárritu y el físico de Gaspar Noé? "Entiendo que la gente busque paralelismos, pero El cuaderno tachado es una ficción. Si me preguntas si Salvatierra es Iñárritu, la respuesta simple es no. Ahora bien, el personaje surge de las cuestiones de este oficio y de la cantidad de energía, ego y de fuerza que se requieren para hacer una película. Y eso lo posee Alejandro, que jamás se ha acomodado, que se instala en Hollywood, pero haciendo lo que quiere y que desea cambiar el cine en cada trabajo".

La novela está repleta de nombres reales que realzan la verosimilitud, y dos batallas que enhebran la trama: la del escritor que lucha por salir de la mediocridad y la lucha entre guionista y director por sacar adelante una película: "Cuando uno pretende ser artista, una de las cosas más importantes es darse cuenta de si sos Mozart o no. El cine es un arte de directores. El director y el escritor suelen tener personalidades distintas y yo supe enseguida que no tenía la personalidad para ser director".

En la novela, Pablo es una amante de los Beatles: para aliviar su reclusión pide sus álbumes. Curiosamente, Iñárritu rompió con su guionista anterior, Guillermo Arriaga, tras discutir sobre la autoría de sus films. Y en el último libro de Arriaga, El salvaje, hay un grupo que sale escaldado en cada capítulo, en un odio que nace desde el mismo Arriaga: The Beatles. "¿En serio? Bueno, yo no conozco a Arriaga ni su discusión con Alejandro. Y no sabía lo de The Beatles", dice Giacobone sorprendido.

Hay más nombres en estas páginas: la película Amadeus y su guionista Peter Shaffer, Borges y la sombra de su escritura, Beckett, Thomas Berger, Faulkner... Listas de películas, de personajes y directores que le interesan tanto a Pablo como a Giacobone. "Un guion necesita un buen escritor sin estilo, que sea consciente de sus limitaciones. Yo por la mañana me levanto y quiero escribir literatura. Los guiones me gustan, me pagan el alquiler. Y en esa contradicción vivo".

El autor y la obra

Nicolás Giacobone, narrador y guionista

Escribió los guiones de films como Birdman (ganador de un Oscar). Es su debut literario

Fuente: LA NACION

El cuaderno tachado

Editorial: Reservoir Books Lanzamiento: abril

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