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Los laboratorios rechazaron el plan que busca ahorros en la compra de remedios del PAMI

El Gobierno les había pedido una respuesta; el contrato vence este mes; dicen que no peligra la provisión de medicamentos
José Luis Brea
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22 de marzo de 2018  

Los laboratorios nacionales comunicaron ayer al Instituto Nacional de Servicios Sociales para Jubilados y Pensionados (Inssjp) que no aceptan la renovación del contrato para la provisión de medicamentos al PAMI, la obra social de los jubilados y pensionados, en los términos que pretende el Gobierno.

Se trata de una fuerte pelea económica, pero también por las palabras. El Gobierno quiere que el PAMI renegocie su contrato con los laboratorios con un sistema de "precios ponderados" para los remedios, es decir, un promedio entre todas las marcas, tamaños y presentaciones de un medicamento, lo que en la práctica significaría tener valores de referencia más bajos.

Los laboratorios, en cambio, hablan de "precios máximos" y rechazan la pretensión oficial. Así lo hicieron saber en la carta que enviaron al Inssjp ayer a manera de respuesta al ultimátum que ese organismo les había enviado a las cámaras sectoriales para que dijeran si aceptaban o no la propuesta.

La carta que envió la Cámara Industrial de Laboratorios Farmacéuticos Argentinos (Cilfa) al director ejecutivo del Inssjp, Sergio Cassinotti, a la que accedió LA NACION, dice que sus socios "están dispuestos a hacer un esfuerzo económico adicional a fin de contribuir a mejorar la situación financiera y económica del Inssjp como así también contribuir a disminuir el gasto en medicamentos de los afiliados al Inssjp". A continuación detalla un menú de descuentos sobre determinados medicamentos en un intento por acercar las posiciones.

Como informó LA NACION, las autoridades les habían dado un plazo de 36 horas a los laboratorios (que venció ayer al mediodía) para que respondieran si aceptaban o no las condiciones con las que intenta renovar el contrato, que caduca el 31 de este mes. El Gobierno busca un ahorro para el PAMI, principal comprador de remedios del país, que sería de $6500 millones por año.

Fuentes oficiales dijeron ayer a LA NACION que no habrá respuesta a la carta de Cilfa y que mantienen su posición porque es una decisión del presidente Mauricio Macri. "Si el contrato se vence que se venza", completaron. Ayer volvió a haber reuniones con los laboratorios, aunque sin avances. Por ahora nadie pestañea primero. Hoy continuarán los encuentros.

Con el rechazo al sistema de precios ponderados por parte de la industria se abre un interrogante sobre qué sucederá con el abastecimiento de remedios a los afiliados al PAMI. De todos modos, voceros de la entidad quitaron dramatismo a la situación. "Hay que fijarse en lo que pasa todos los años. Nada. El año pasado el convenio vencía el 31 de enero y se firmó el 1º de abril. Y en 2016 pasó otro tanto. Es grave estar metiendo terror a los jubilados. No van a desaparecer los remedios de las farmacias porque no se firmó un papel", señaló una fuente del PAMI.

El punto más fuerte de la carta de los laboratorios es donde afirman que "la pretensión de incluir cláusulas con precios máximos se encuentra reñida con el régimen constitucional vigente en nuestro país y se vincula innecesariamente con experiencias negativas de nuestro pasado reciente". Y agrega: "Nuestra oferta de otorgar descuentos adicionales para compensar aumentos del precio de venta al público que superen el 70% de la inflación le otorga al Inssjp y a sus beneficiarios previsibilidad sobre la evolución futura de los precios y a la industria sobre el flujo de fondos".

En medio del tira y afloje, ayer el Inssjp publicó en su página web un extenso informe sobre el "Nuevo régimen de compras y contrataciones". El punto allí referido a los precios tope que tendrían los remedios también fue criticado por la Federación Farmacéutica de la República Argentina (Fefara).

En un comunicado, señaló que "hoy [por ayer] se ha publicado la primera versión oficial sobre contenidos y alcances del contrato que se negocia con la industria y ocupa un lugar central el establecimiento de precios máximos, constituyéndose en una especial condición que no tiene igual en ninguna actividad del mercado nacional". También señala que "se establecen parámetros y complejas operatorias de muy difícil ejecución y de inconsistente diseño, presumiblemente formulados desde lo macroeconómico por técnicos que desconocen totalmente la micro gestión operativa".

Parece ser un tiro por elevación a la jefatura de Gabinete, con fuerte injerencia en las negociaciones a través de Gustavo Lopetegui, uno de los coordinadores. Los representantes de los laboratorios tuvieron fuertes contrapuntos en sus reuniones con el colaborador de Marcos Peña, que los habría amenazado con aplicar la ley de abastecimiento.

Pero, sobre todo, la industria levanta suspicacias sobre la presencia en el Gobierno del otro coordinador de Jefatura de Gabinete, Mario Quintana, ya que el empresario conserva el 3% de las acciones de Farmacity, la cadena de farmacias que mantiene históricamente una tensa relación con los laboratorios.

En PAMI rechazan cualquier insinuación. "Lo de Quintana y Farmacity es efectista, pero la empresa no tiene nada que ver con este acuerdo. Es absurdo, ridículo. Las farmacias no son parte en el convenio", aclaró la fuente.

Por ahora, sin acuerdo

Con la colaboración de Santiago Dapelo

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