Una casa en un country que abraza lo natural por dentro y por fuera

21 de marzo de 2018  

"La casa tenía una particularidad: desde donde te pararas, podías ver el jardín. Durante la reforma mantuvimos esa premisa: el verde siempre a la vista", cuenta Inés Espasandin, decoradora, dueña de casa y socia de Galpón 8 junto a Maruca Torruella.

Ubicada en Highland Park, la que era una casa de fin de semana pasó a ser el hogar permanente de una familia de cinco. Durante la obra le dieron nuevas funcionalidades: sumaron una family room –el ambiente más usado por todos– y un escritorio, conectaron la cocina con el comedor, agrandaron el cuarto principal y acercaron el punto de reunión al aire libre (antes un quincho) a la galería.

En el living, cuadros hechos en cartón corrugado de Gonzalo Gorostiaga. Crédito: Santiago Ciuffo

Este gran ambiente integrado recibe claridad a través de los ventanales, protegidos por la pérgola del impacto del sol. Originalmente, acá había un entrepiso que decidieron sacar. Disimularon la huella al armar una biblioteca con placas de yeso.

A una base de colores neutros en pisos, paredes y géneros, la dueña de casa le imprimió su sello personal con objetos que son recuerdos de viajes y también detalles únicos.

El sector del living se armó con una mesa ratona y sillones (Galpón 8), una mesa de apoyo de estilo chino (Lejano Oriente) y lámparas ‘Daniel’ (de Estudio Doble A). Contra la ventana, se colocó un sillón tapizado en lienzo con funda de tusor. Los almohadones son de piel sintética y texturados ‘Adiós’ y el kilim -alfombra de estilo marroquí- también es de Galpón 8.

Del lado del comedor, mesa con juego de sillas y espejo (todo de Galpón 8) y lámparas en tono verde ‘Lolita’, con personalidad (Estudio Doble A).

En el comedor diario, mesa de petiribí con tapa de mármol de Carrara y sillas de mimbre. Lámparas colgantes ‘Ferroviarias’ y espejo con marco negro (todo de Galpón 8). Crédito: Santiago Ciuffo

Inés trajo objetos de China, Turquía y Marruecos, entre otros países, que incorporó a los ambientes de su casa.

"A continuación de la cocina [equipada con muebles que combinan madera revestida y acero (Johnson)] armamos un family room: sin dudas es el lugar en el que pasamos más tiempo todos juntos. Lo aprovechamos mucho, tanto por su comodidad como por la ubicación".

El ambiente de la izq. puede convertirse en cuarto de huéspedes: el sillón es profundo y tiene baño independiente. Crédito: Santiago Ciuffo
En la galería, un espacio con camastros y mesa de arrime de guayubira y paja (todo de Galpón 8); y otro con silla ‘Gervasoni’ y colchoneta, almohadones pintados y sillones de lapacho reciclados estilo tai. Crédito: Santiago Ciuffo

Cuando llegamos, el quincho estaba lejos de la casa. Decidimos acercar ese espacio de encuentro e hicimos una galería con diferentes sillas y sillones para estar cómodos
Inés Espasandin

A la izq., Inés Espasandin posa en el dormitorio. A la derecha, la glicina, que recorre unos 20 metros. Crédito: Santiago Ciuffo

La suite tuvo una remodelación importante. Junto a ella, se hizo a nuevo un living privado: "un lugar más íntimo para ver televisión y conversar, con vista a la pileta", aclara Inés. "Cuando volví de Marruecos incorporé acá las lámparas y los géneros colgantes. Viajar te cambia el ojo, te animás a mezclar estilos y a probar cosas nuevas", agrega la dueña de casa.

La cama tiene cabecera revestida (Mercado de las Pulgas), las lámparas colgantes son de El Mercado, y las mesas de luz, los espejos con marco de hierro negro y las alfombras a rayas son de Galpón 8. Crédito: Santiago Ciuffo
En el living íntimo, mesa baja de petiribí y mármol, sillón (ambos de Galpón 8) y lámpara colgante ‘Daniel’ (Estudio Doble A). Crédito: Santiago Ciuffo

"Los objetos le dieron personalidad a la base clásica en blanco, beige y madera que tenía la casa. Los detalles hacen la diferencia".

Otra de las renovaciones que recibió la casa consistió en cambiar las antiguas carpinterías de las ventanas (de hierro) por PVC, en busca de mayor hermetismo. También se puso doble vidrio.

En un abrazo natural hacia el afuera, todos los ambientes dan al jardín. "Desde los cuartos de los chicos se sale directo, es muy cómodo para ellos. Disfrutan un montón el tiempo al aire libre".

A la izq., cama con carrito abajo y almohadones de respaldo (Galpón 8). La lámpara ‘Uzala’ es de Estudio Doble A. Crédito: Santiago Ciuffo
En el piso, cajas de mimbre traídas de Vietnam y alfombra redonda de yute (Galpón 8). Crédito: Santiago Ciuffo

En el cuarto femenino, cama antigua (Breuer Moreno) con almohadones estampados y blanquería rosa viejo y blanco (Galpón 8). En los estantes (Galpón 8), láminas enmarcadas (Falabella) y sobre el escritorio, lámpara bronce.

El jardín fue diseñado por la paisajista Pilar R. Viau. Crédito: Santiago Ciuffo

"De esta casa nos enamoró su entorno de plantas añosas y árboles de gran porte".

En el jardín se recompusieron cercos y canteros, y se crearon rincones diferentes. "Queríamos que tuviera un aspecto tropical, pero prolijo. Fue un trabajo arduo, pero que nos da mucha satisfacción", dice Inés.

Para disfrutar del exterior, se incluyó también un refugio bajo la pérgola con mesa y bancos (todo de Galpón 8). Además, se colocaron junto a la pileta camastros de incienso con baldaquino, colchonetas y almohadones, y cestos para toallas.

Texto: Daniela Rossi.

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