Wild Wild Country: cuando Osho conoció los Estados Unidos

Paula Vázquez Prieto
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23 de marzo de 2018  

Wild Wild Country / (Estados Unidos/2018) / Dirección: Chapman Way, Maclain Way / Producción: Mark Duplass, Jay Duplass, Dan Braun, Josh Braun, Ben Cotner, Adam Del Deo, Juliana Lembi, Lisa Nishimura / Fotografía: Adam Stone / Edición: Neil Meiklejohn / Disponible en Netflix / Nuestra opinión: muy buena

La historia del culto a Osho y su incursión en la Oregon de los 80 se convierte en el fascinante epicentro del documental de seis partes estrenado recientemente en Netflix. Producido por los hermanos Duplass (ávidos protagonistas de la producción indie contemporánea) y dirigido por los documentalistas Chapman y Mclain Way, Wild Wild Country toma como punto de partida la figura de Bhagwan Shri Rajneesh, conocido popularmente como Osho, cuyas ideas fundaron un nuevo credo en la India adorada por Occidente durante las revoluciones culturales de los 60. El mundo a su alrededor, su lugarteniente espiritual Ma Anand Sheela y su desembarco en los Estados Unidos cobran cuerpo en las imágenes de manera extraordinaria, trayendo del pasado aquella tensa relación con los habitantes de esa región todavía virgen y el derrotero criminal de esa imposible convivencia.

Con un uso aparentemente convencional de las entrevistas a personajes claves de aquellos sucesos y los cruces con el material de archivo, el acierto de Wild Wild Country radica en el tono, entre la fábula y el cuento de terror, que nunca pierde lucidez ni escatima ironía, y afina su percepción del pasado para iluminar los temores religiosos, la pregnancia de los prejuicios y los conatos reaccionarios que definen el actual estado del mundo. Ideas como el amor libre, el trabajo comunitario, la meditación y la gesta de una nueva Arcadia se resignifican ante cada nueva perspectiva: la de Sheela como una especie de maestra felliniana de ceremonias, que ve en su líder la consagración de su propio trabajo, y la de los rancheros de Oregon, impensados resistentes a una temida invasión diabólica. Que el espectador revise con el paso de los minutos su posición respecto de los personajes es el mérito innegable del trabajo de los Way.

Osho estableció su comunidad en la India a comienzos de los 70 en consonancia con un ideario que combinaba la espiritualidad de Oriente con el materialismo de Occidente. El deseo de trasladarse a los Estados Unidos en los 80, motivado por el crecimiento de sus fervientes "sannasins" y los conflictos con el gobierno de Indira Gandhi, fue una puerta abierta a la fundación de una nueva ciudad en el desierto de Oregon, con sus leyes, su gobierno y sus opositores. Los hermanos Way se toman el trabajo de construir pieza por pieza ese conflicto, desde la intrigante y contradictoria figura de Sheela, enamorada de sus propias palabras, hasta las perturbadoras revelaciones finales que muestran las raíces de un presente marcado por el miedo y la intolerancia.

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