Chocobar, a un paso del juicio por perseguir y matar a un asaltante

Martín Ocampo: "si hubiera sido un policía de la ciudad, no estaría procesado"

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Casación le rechazó un recurso y dejó firme el procesamiento por homicidio por exceso en el cumplimiento de su deber
Gabriel Di Nicola
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23 de marzo de 2018  

Luis Chocobar, el agente de la Policía Local de Avellaneda que persiguió y mató a un delincuente que había asaltado y acuchillado a un turista en La Boca, quedó al borde del juicio oral y público.

La Cámara de Casación, con la firma de los jueces Mario Magariños, Daniel Morin y María Laura Garrigós de Rébori, rechazó un recurso presentado por la defensa del policía. Así, dejó firme el procesamiento del agente por homicidio agravado por la utilización de arma de fuego en exceso en el cumplimiento de un deber, según informaron a la nacion fuentes judiciales.

Los magistrados consideraron inadmisible un planteo de queja contra la resolución de la Sala VI de la Cámara del Crimen, que confirmó el procesamiento de Chocobar, aunque no por exceso en la legítima defensa, sino por excederse en el cumplimiento de su deber.

"El recurrente postula que sus efectos no podrán ser reparados útilmente por una sentencia posterior; sin embargo, no ha sustanciado suficientemente esa alegación", reza el fallo firmado el lunes.

En febrero pasado, los jueces Julio Marcelo Lucini, Rodolfo Pociello Argerich y Mariano González Palazzo habían confirmado el procesamiento de primera instancia contra Chocobar, aunque, como se dijo, con una calificación legal distinta, aunque siempre manteniendo el cargo de homicidio.

En esa resolución del 16 de febrero, los camaristas anularon el embargo preventivo sobre los bienes del policía y sugirieron la reconstrucción de los hechos con participación de peritos y expertos del Cuerpo Médico Forense (CMF).

El 8 de diciembre, a las 8.15, en Garibaldi y Olavarría, de La Boca, Juan Pablo Kukoc, de 18 años, y un cómplice, de 17, asaltaron al turista norteamericano Frank Joseph Wolek para robarle dos cámaras fotográficas, y ante su resistencia, le asestaron diez puñaladas. Chocobar, que iba a tomar un colectivo hacia su trabajo en Avellaneda, vio la escena y corrió tras Kukoc.

Los camaristas entendieron que el estado policial de Chocobar "lo obligaba a intervenir cuando conoció que Wolek fue víctima de un delito", que "no podía mostrarse indiferente" y que "debía neutralizar el riesgo que implicaba el comportamiento de los dos asaltantes". Sin embargo, y aunque concluyeron que el policía no tuvo intención de matar, cuestionaron su actuación posterior y calificaron su decisión de disparar como "excesiva en tanto provocó un daño superior al que quiso hacer cesar [...], máxime cuando el peligro al que habían estado expuestos los testigos había cesado".

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