Huracán y Excursionistas despidieron a René Houseman, uno de los grandes artistas del fútbol

El cortejo en el estadio Tomás A. Ducó de Huracán
El cortejo en el estadio Tomás A. Ducó de Huracán Fuente: Télam
Gustavo González
(0)
23 de marzo de 2018  • 11:40

Parado en la esquina de Avenida del Libertador y Echeverría, las manos en los bolsillos, a su alrededor la vida pasaba y la mayoría de la gente apenas lo miraba. Daban ganas de decirle a uno por uno o colgarse un cartel: "Este hombre dio alegrías como pocos en el deporte más popular, su gambeta fue de las más grandes de la historia".

En su esquina, en el barrio que nunca quiso dejar, quizás añorando el desaparecido bar con billar a pocos metros, como todos añoramos su arte con una pelota, René Houseman estaba allí y su omnipresencia, su figura algo encorvada, desgreñado siempre, no evitaba la veneración al paso que surgía en la mente o en las palabras: "¡Grande René!"

Hoy, el mismo Bajo Belgrano que conoció más al hombre que al jugador -fue una postal futbolística de Huracán , un poco de River e Independiente y algo del rival ancestral, Defensores de Belgrano- lo despidió en sus calles, en su cancha, la de Excursionistas , adonde ingresó el cortejo mientras se gritaba "René, querido, el Bajo está contigo" y "Dale campeón", y los chicos de las inferiores eran una guardia pretoriana en el círculo central.

La despedida de los restos de René Houseman en el club Excursionistas

0:49
Video

No hubo manifestación, ni piquete, pero el tránsito se detuvo por La Pampa, los aerobistas desaceleraron o se pararon en su camino a los lagos de Palermo. Estaba Miguel Brindisi , su compañero del glorioso Huracán de 1973 y la selección, y el presidente de Excursio, Javier Méndez Cartier: "Lo despedimos como a un amigo. Lo conocí por el barrio, por la murga. René hizo más por Excursionistas que nosotros por él sólo con ser hincha, pero además colaboró en la creación del fútbol femenino, que hoy milita en la primera división", reflexionó el dirigente.

La esquina de Pampa y Miñones empezó a quedar vacía. Un poco porque la mayoría siguió el cortejo. Pero más que nada, porque ya no estará René, que en las primeras horas de la mañana había sido despedido en el estadio Tomás A. Ducó de Huracán, adonde fue velado durante la noche del jueves. Los aplausos y los cánticos matizaron ese ritual en Parque de los Patricios, hasta que la peregrinación enfiló para la cancha de Excursionistas.

El destino final de aquel exquisito de la pelota fue el cementerio de Chacarita. El fútbol argentino lo llora y hoy, el seleccionado que se medirá con Italia en Manchester lucirá un brazalete negro en su memoria.

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.