Abuso infantil, una amenaza latente

Dolores Young
Dolores Young MEDIO: Psicóloga clínica - Especialista en Niñez y Adolescencia
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23 de marzo de 2018  • 16:03

Las recientes denuncias que pesan sobre un exjugador del club Independiente por manejar una red de prostitución infantil, vuelven a ponen en el centro de la discusión un tema que nos genera fuertes emociones, porque ningún niño está exento de padecer una situación de abuso, sin distinciones en todos los estratos socioculturales, religiones y etnias.

Es importante remarcar que no es solo un tema de género, porque aunque la mayoría de las víctimas suelen ser mujeres, hoy hablamos de varones vulnerados. Es una cuestión de derechos. Estamos hablando de violaciones de los derechos humanos de los más vulnerables.

Usemos estos sentimientos y transformémoslos en acciones. No debemos tolerar que un solo niño sufra más semejante tipo de violencia. Tenemos que hacernos cargo de que estas situaciones nos conciernen a todos como sociedad y saber que es una amenaza latente que en la mayoría de los casos se encuentra dentro de la familia o en el círculo de confianza más cercano.

Los datos son contundentes, el informe de septiembre de 2016 de la Organización Mundial de la Salud (OMS), subrayó que una de cada cinco mujeres y uno de cada trece hombres declararon haber sufrido abuso sexual infantil. Es válido aclarar que el abuso sexual infantil no es lo mismo que la violación y, su gravedad, no tiene que ver necesariamente con la lesión física sino con el impacto emocional que le genera a la víctima.

Debemos tratar el tema como de "interés público". Y todos aquellos que estemos a cargo de niños, niñas y adolescentes debemos estar informados y saber actuar en consecuencia. La clave es lograr romper los pactos de silencio para que los niños digan su verdad y reciban ayuda. Con un buen acompañamiento este trauma se puede sanar, incluso muchas de las víctimas de violencia sexual, terminan trabajando reparatoriamente para la prevención de estos delitos sexuales.

Si bien hoy hay más conciencia, se trata todavía de un fenómeno sobre el cual se carece de información y documentación suficiente. Además, como en la mayoría de los temas tabúes, surgen mitos que nos llevan a seguir con los ojos cerrados. Incluso algunos se ven reflejados en las discusiones entre los medios de comunicación. Es común escuchar "será porque estaba vestida de tal manera", "será porque les gustaba", "será que" y así un sinfín de justificaciones, donde la víctima pasa casi a ser el victimario. Lamentablemente, muchas veces la sociedad pone el foco en la victima, y así el victimario pasa a ser alguien con simplemente la "voluntad débil" frente a la provocación.

En el abuso hay una clara asimetría de poder. Hay un sometimiento, hay alguien vulnerable, desvalido, y hay otro, que se aprovecha y ejerce su poder. No importa la diferencia de edades sino la coerción. Ni siquiera el uso de la fuerza, sino el uso del poder. Y para no someterse a ese "otro", que vemos más fuerte y más poderoso, es que tenemos que "empoderarnos".

El empoderamiento se refiere justamente a desarrollar confianza en uno mismo, para aumentar la fortaleza espiritual, de manera que uno pueda respetarse y hacerse respetar, reconocer sus sentimientos y hacerlos valer. Por eso, desde muy pequeños debemos ayudar a nuestros niños, niñas y adolescentes a empoderarse, a respetarse y a escucharse. A decir que no cuando así lo consideren y a verbalizar si se sienten incómodos frente a alguna situación. Y nosotros, adultos responsables, aprender a escucharlos, creerles y reconocerlos como personas con derechos, derecho a ser oídos y derecho a ser creídos.

La forma en cómo reaccionemos frente a estos hechos que empiezan a denunciarse es crucial en el proceso de visibilización o no de esta pandemia que nos atraviesa a todos como sociedad.

Hablar, informarse, conocer, derribar mitos es empezar a prevenir.

Para pedir ayuda

  • Línea 102: línea de atención a Niños, Niñas y Adolescentes. Opera en 15 jurisdicciones del país.
  • Línea 0800-222-1717: Programa Atención a las Víctimas de Abuso Sexual Infantil. Ministerio de Justicia de la Nación.
  • Línea 137: Programa Las Víctimas de Violencia Familiar y Sexual (CABA).
  • Línea 144: Violencia contra la Mujer. Consejo Nacional de la Mujer.
  • Centros de Acceso a la Justicia (CAJ). Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación.

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