El jihadismo volvió a golpear a Francia tras meses de calma

Antes de ser abatido, un jihadista de 26 años mató a tres personas en un raid en Trèbes; el atacante había sido investigado por los servicios de inteligencia
Antes de ser abatido, un jihadista de 26 años mató a tres personas en un raid en Trèbes; el atacante había sido investigado por los servicios de inteligencia Fuente: Reuters
Luisa Corradini
(0)
24 de marzo de 2018  

PARÍS.- El terrorismo islamista volvió a golpear en Francia después de seis meses de aparente calma. Tres personas fueron asesinadas y otras 16 resultaron heridas ayer en tres ataques sucesivos perpetrados en Trèbes, cerca de la ciudad de Carcassone, por un jihadista de origen marroquí que se proclamó "soldado del califato" islamista.

Las fuerzas del orden abatieron finalmente a ese individuo, que durante tres horas se había atrincherado -con varios rehenes en su poder- en un supermercado de esa ciudad de 5000 habitantes ubicada a 770 km al sur de París.

Minutos después de su muerte, el grupo Estado Islámico (EI) reivindicó desde Beirut el triple ataque. Hasta anoche, las autoridades francesas seguían analizando ese mensaje, sin haberlo autentificado.

"Francia ha sido víctima de un ataque terrorista islamista y todos los medios serán utilizados para comprender cuándo y cómo el agresor de Carcassonne y Trèbes se radicalizó", declaró el presidente Emmanuel Macron , que tuvo que regresar de Bruselas, donde asistía a una cumbre de la Unión Europea (UE).

En los contactos telefónicos que mantuvo con un negociador de las fuerzas del orden, el atacante reclamó la liberación del terrorista Salam Abdeslam, implicado en los atentados del 13 de noviembre de 2015 en París, que provocaron 130 muertos.

El agresor, que actuó solo, fue identificado como Reduane Lakdim, franco-marroquí de 26 años que purgó cinco condenas breves por delitos comunes. Era conocido de los servicios de inteligencia, que lo habían fichado a partir de 2010 cuando entró en contacto con los islamistas de tendencia salafista.

Los expertos en antiterrorismo consideraban que su radicalización era solo teórica. "Pasó a la acción bruscamente", declaró el ministro del Interior, Gérard Collomb, que viajó de inmediato a Trèbes.

El ataque, que se desarrolló en tres etapas, comenzó en Carcassonne a las 10, cuando Lakdim hirió gravemente de un disparo al conductor de un auto para robarle el vehículo y mató a su acompañante. Así se trasladó hasta un cuartel de las fuerzas de seguridad de Carcassonne, donde a las 10.30 efectuó seis disparos contra un grupo de agentes que regresaban de una sesión de running. Uno de los policías, herido en un hombro, fue hospitalizado en grave estado.

A las 11.15, a 8 km de distancia, ingresó en el supermercado de Trèbes con una pistola en una mano y un cuchillo en la otra, gritando "Alahu Akbar" (Dios es grande) y "soy un soldado de Estado Islámico". Allí mató a un empleado y a una clienta, hirió a varias personas y tomó de rehén a una mujer. La inmediata intervención de la gendarmería permitió que gran parte de los 50 clientes presentes pudieran escapar.

El asalto lanzado a las 14.25 por la policía para neutralizarlo fue posible gracias al "heroísmo" del teniente coronel de gendarmería Arnaud Beltrame, según afirmó Macron.

"Consideramos que no había otra solución", declaró el presidente, que rindió homenaje a Beltrame.

Ese militar de 44 años se ofreció como voluntario para reemplazar a una mujer que se encontraba en poder del terrorista. En el momento de efectuar el intercambio, Beltrame dejó su teléfono sobre una mesa con el micrófono abierto, lo que permitió al grupo de élite decidir el momento oportuno para lanzar el asalto. Sintiéndose traicionado, el terrorista efectuó varios disparos contra el gendarme, que resultó gravemente herido y "lucha contra la muerte", según Macron.

Al término de la operación, la policía realizó varias intervenciones en medios islamistas de la región. En el domicilio de Lakdim detuvo y acusó de "complicidad" a una mujer que, al parecer, era su compañera sentimental, según indicó el jefe de la Fiscalía Antiterrorista, procurador François Molins, en conferencia de prensa.

El ataque de ayer fue el acto de terrorismo islamista más importante desde que Macron llegó al poder en mayo pasado.

El 1° de octubre pasado, un hombre apuñaló y degolló a dos mujeres a la entrada de la estación Saint-Charles de Marsella. El autor, identificado como Ahmed Hanachi, también actuó en nombre de Alá.

Esta nota se encuentra cerrada a comentarios