El polideportivo Pando, la escenografía perfecta para una coronación del Ciclón

El polideportivo Pando será el escenario de la gran final
El polideportivo Pando será el escenario de la gran final Crédito: Fiba
Alejandro Panfil
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25 de marzo de 2018  • 17:36

El sentido común sugería que el Roberto Pando de Boedo, escenario con capacidad máxima para unos 3000 espectadores, no fuese la sede del Final Four de la Liga de las Américas 2018 ya que FIBA Américas , para este tipo de competencias pretende, y prefiere, estadios con capacidad mínima para unas 8 mil personas aproximadamente, pero hubo factores y circunstancias que hicieron que la definición del máximo torneo de clubes a nivel continental no fuese en el Luna Park o en Obras Sanitarias, variantes que sonaban más acordes y que el organismo hubiese preferido.

Para que esto ocurriera, en definitiva, pesó el "estadio chico pero proyección enorme" y, por sobre todo, que de los cuatro equipos participantes fue sólo San Lorenzo el club que presentó una candidatura a sede, ya que ni Regatas ni Estudiantes manifestaron intenciones de acoger el Final Four, posibilidades que FIBA también hubiese evaluado con atención.

Ante este escenario, San Lorenzo competía contra sí mismo y es por ello que se jugó un pleno a cumplir con su objetivo de organizar el certamen en su casa e intentar obtener el título continental ante su gente, con todo el valor simbólico que tiene ser campeón internacional en Boedo en tiempos en que el regreso al barrio va tomando cada vez más forma. Y claro, que a las 21.30, el Ciclón pueda estar jugando ante Mogi das Cruzes la chance de quedarse con el centro de América, potencia la idea de sentir que el Pando es el escenario ideal para una posible coronación.

"Sentimos un enorme orgullo que FIBA nos haya elegido organizadores del Final Four en nuestro estadio de Boedo. Estamos muy agradecidos por esta distinción, que habla claramente del gran trabajo que hemos hecho anteriormente como anfitriones", expresó en su momento Marcelo Tinelli, vicepresidente y principal motor de la aventura basquetbolistica de San Lorenzo, dando la pauta de que había conseguido una más de las tantas cosas que se propuso en su vida.

FIBA Américas no sólo atendió el deseo de San Lorenzo, sino que dio un volantazo a tiempo en lo que consideró un error propio de planificación, ya que le adjudicó la organización al Ciclón a tan sólo 10 días antes de su realización, casi sin tiempos para evaluar distintas alternativas de estadios para acoger el cuadrangular final.

"No podíamos hacerle eso a San Lorenzo, darle tan poco tiempo para organizar el evento", le dijo a La Nación alguien del organismo que rige el básquetbol del continente. Es por ello que accedieron ante las gestiones de Marcelo Tinelli y compañía, quedándose para sí mismo el deber de ser más ordenados a la hora de planificar los calendarios de los certámenes.

"Debemos hacer una autocrítica hacia adentro de FIBA Américas", reconoció la misma fuente, explicando luego que el lanzamiento de este tipo de competencias se debe hacer con al menos un mes de antelación. Entonces, ya que tiempo no hubo, se tuvo en cuenta que San Lorenzo, conociendo todos los rincones de su casa y a todo su personal, sabría cómo llevar adelante el FInal Four mejor que en otro sitio, ya en un contexto que se hubiese considerado en términos de improvisación, algo que va en dirección contraria a lo que busca FIBA.

"El éxito que tuvo el cuadrangular semifinal organizado por San Lorenzo nos dejó muy contentos, por cómo presentó la organización en general, por eso se han hecho merecedores de ser sede de este Final Four", le dijo a La Nación Horacio Muratore, presidente de FIBA. "A San Lorenzo le debíamos una semifinal desde el año pasado y estoy muy contento de que ahora tenga el Final Four, porque es un club que está haciendo mucho por el básquetbol", agregó.

El lugar es chico pero el corazón es grande, sí, y a FIBA Américas impresionó cómo lució el Roberto Pando este fin de semana, no sólo en lo que se refiere al rectángulo de juego y su entorno, sino también en los accesos, los sectores VIP y los puestos de merchandising, donde como novedad se incluyó la venta de una remera con los cuatro equipos participantes. Claro que la escasa capacidad del estadio se sintió, ya que provocó que los simpatizantes que hayan viajado desde Corrientes o Concordia hayan tenido que liberar su espacio en la tribuna sin la opción de elegir o no observar la jornada completa.

"Lógicamente hubiésemos preferido que fuera en el Luna Park pero nos convenció cómo San Lorenzo presentó la candidatura y está llevando a cabo la organización del evento", remató la idea Muratore y dio otra prueba de cómo San Lorenzo los sedujo para cumplir con su deseo, el de jugar en su casa, aunque la lista de invitados debiese ser más que acotada.

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