Derechos humanos: sigue creciendo el número de detenciones arbitrarias

Crovato, al arribar a Ezeiza, junto con su familia
Crovato, al arribar a Ezeiza, junto con su familia Fuente: Archivo
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26 de marzo de 2018  

El caso de Marcelo Crovato tuvo "final feliz", pero su nombre era apenas uno entre los más de 200 presos políticos que tiene en la actualidad el gobierno de Nicolás Maduro, según los últimos datos reportados por el Foro Penal, una ONG que monitorea periódicamente la violación de derechos humanos en Venezuela.

El primer mes del año arrancó con "resultados preocupantes", dijo en su último informe el organismo. Detalló que en esos 31 días hubo 71 personas arrestadas arbitrariamente por motivos políticos, 50 de las cuales permanecían detenidas: 12 están a la espera de presentar fiadores para poder obtener su libertad, 30 fueron privadas de libertad y 8 están pendientes de ser presentadas ante tribunales de control.

Pero las señales de alerta no son nuevas. Desde 2014 hasta la actualidad, 12.089 personas fueron detenidas arbitrariamente. De ellas, 7179 fueron investigadas penalmente y se encuentran con medidas cautelares sustitutivas de la privación de libertad, tales como presentación periódica o arresto domiciliario, como el que tenía Crovato.

Nicolás Maduro aún tiene 230 presos políticos y uno de los casos más resonantes es el de Jameson Marcial Jiménez Maza, de 36 años, un diseñador gráfico y empleado en el Ministerio para la Comunicación y la Información (Minci) que el 4 de enero "fue llevado de su lugar de trabajo por unos sujetos no identificados y estuvo desaparecido durante 8 días", según detalló el Foro Penal. Recién el 12 de enero se tuvieron noticias del hombre, que, según el gobierno, fue rescatado de un secuestro por miembros de la Fuerza de Acciones Especiales (FAES).

Jiménez Maza apareció con hematomas en los brazos y en el abdomen. Luego de su liberación, el hombre declaró el 16 de enero ante las autoridades sobre su presunto secuestro. Al día siguiente intentó salir del país junto a su familia para realizar un viaje que tenía planificado con anterioridad a su presunto secuestro, pero no le fue posible ya que apareció un alerta en el sistema migratorio por "persona desaparecida".

El calvario siguió para el hombre y su familia. Fue retenido en el Aeropuerto Internacional Simón Bolívar y sacado esposado de ese recinto por funcionarios de la Dirección General de Contrainteligencia Militar (Dgcim).

Según el revelamiento del Foro Penal, sus familiares no tuvieron información de él durante cuatro días; recién el día 22 de enero, cuando lo llevaron a comparecer ante el Tribunal Segundo de Control Militar de Caracas, se decidió su detención por los presuntos delitos de "traición a la patria" y "rebelión militar".

La Justicia ordenó que fuera trasladado al Centro Nacional de Procesados Militares de Ramo Verde, en Los Teques. De esa manera se violó su derecho al juez natural, pues Jiménez Maza es un ciudadano civil.

Sobre los motivos, la familia del hombre cree que su detención y procesamiento son producto de su amistad de infancia con Oscar Pérez, un exfuncionario del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (CICPC) que se rebeló contra el gobierno.

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