De Lionel Messi a Alfredo Di Stéfano, la cita imaginaria entre dos leyendas

2009: Lionel Messi recibe el trofeo Alfredo Di Stefano de manos de la Saeta Rubia, con Diego Maradona como testigo
2009: Lionel Messi recibe el trofeo Alfredo Di Stefano de manos de la Saeta Rubia, con Diego Maradona como testigo Fuente: Archivo
Un encuentro virtual, pleno de simbolismos: el capitán argentino y símbolo de Barcelona se entrena en el complejo de Real Madrid, tierra enemiga, donde la Saeta es reverenciada a cada paso
Andrés Eliceche
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26 de marzo de 2018  

MADRID.- "Te lo mereces, chaval". Inclinado sobre su bastón, Alfredo Di Stéfano se dirígía a un joven de flequillo que después confesaría haber estado "nervioso" por el encuentro. A un costado observaba Diego Maradona, que repasaba la tapa de diario enmarcada que acababan de regalarle: "El 10 más grande", decía. La Saeta Rubia, de buen humor, ya le había entregado el trofeo que llevaba su propio nombre a Lionel Messi , reconocido como el mejor jugador de la temporada anterior por el diario Marca. La foto se produjo el 11 de noviembre de 2009, y quedó en la historia como la única vez que se reunió la Santísima Trinidad de la historia del fútbol argentino. Fue en Madrid.

Salto en el tiempo en la capital de España. Messi, instalado desde hace una década en el olimpo de este deporte, camina ahora con un botinero negro debajo de su brazo derecho, mientras charla con el masajista Dady D'Andrea, un asistente de la selección que suele cuidarle la espalda. A las 10.29 de una mañana de domingo seminublada y fresca, pisa por primera vez la imponente Ciudad Real Madrid, el centro de entrenamiento del rival de toda su vida en Barcelona. Al que amarga casi siempre: la última, en diciembre en el Santiago Bernabéu, cuando marcó de penal su gol número 25 en sus duelos en el clásico español. O, mejor dicho, en el partido más universal que existe. Mientras avanza hacia el vestuario, antes de entrar en la cancha 11 para participar de la práctica, detrás de él se lee el nombre de la leyenda de la casa: el "Estadio Alfredo Di Stéfano", la joyita del lugar, está enclavada en el centro del predio.

El simbolismo abruma. Al final, los dos futbolistas más importantes de dos clubes planetarios son argentinos. Porque Messi no discute con Cristiano Ronaldo, héroe madridista de hoy, quién es el mejor si se hace una comparación entre las centenarias historias de Barcelona y Real Madrid: ese mano a mano lo lleva a pulso con Don Alfredo, el que hizo mundialmente reconocido al club merengue con su vital aporte a las cinco copas de Europa consecutivas que ganó entre 1955 y 1960. Fueron, entre 1953 y 1964, 308 goles en 396 partidos los que festejó alguien que llegó como delantero a la Casa Blanca y se recibió de jugador total, 18 títulos después. Dos Balones de Oro adornaron su casa, también. "Hasta siempre Don Alfredo Di Stéfano, un grande dentro y fuera de las canchas", escribió un protocolar Messi en las redes sociales el 7 de julio de 2014, día de la muerte de quien jugara en las selecciones de la Argentina y España.

Lionel Messi, entrena en complejo Valdebebas del Real Madrid
Lionel Messi, entrena en complejo Valdebebas del Real Madrid Fuente: LA NACION - Crédito: Fernando Massobrio

La obsesión por una imagen

La imagen de Leo en tierra rival, registrada por una cantidad notoria de prensa local, no alcanzó a disipar la duda sobre la presencia del capitán argentino en el España-Argentina de mañana. Por lo pronto, completó el entrenamiento que comandó Jorge Sampaoli, en el que hubo un ritmo exigente. Se movió con soltura, como también había ocurrido en las prácticas en Manchester. Nadie en el entorno de la selección se anima a confirmar si va a pisar el estadio Wanda Metropolitano, aunque la cautela del sábado mutó en gestos inclinados a pensar que sí. Desde un costado de la pequeña tribuna contigua al campo miraba Sergio Hernández, el entrenador de la selección de básquetbol. Ya sin la presencia de periodistas, el coach invitado pudo ver una sesión en la que no se advirtieron rastros de la informada "fatiga en los aductores" que dejó al capitán fuera de la victoria por 2 a 0 ante Italia, el viernes pasado. "Hoy vi a Michael Jordan", decía ocurrente el seleccionador, maravillado por el talento del crack rosarino.

Las señales ayudan a sostener que jugará, sobre todo después de que unos estudios indicaran que no hay lesión muscular. ¿Lo hará solo un tiempo? Es una posibilidad. "Estoy bien", comentó el propio Messi a la pasada, cuando el grupo regresó al hotel Eurostars Madrid Tower, ubicado en el Paseo de la Castellana, a 25 cuadras del Bernabéu. Que no haya participado del partido contra Italia también es un dato a interpretar: decidido a cuidarse, sería la tercera vez consecutiva que en una doble fecha FIFA solo juega un partido. Ocurrió en el viaje a Australia y Singapur de junio pasado -titular contra Brasil, luego fue licenciado- y a Rusia en noviembre -jugó contra el local y después se volvió a su casa, antes de la caída por 4 a 2 ante Nigeria-.

En la práctica partió desde la posición de enganche, apenas detrás de Gonzalo Higuaín, que será el atacante central. La formación que enfrentó durante un tramo a los sparrings y en otro a los suplentes tuvo a Romero; Mercado, Otamendi, Rojo, Acuña; Lo Celso, Mascherano, Banega; Messi; Higuaín y Pavón. ¿Serán los titulares que jugarán a estadio repleto -habrá 67 mil personas- ante una de las grandes candidatas a ganar el Mundial? Difícil. En la cabeza de Sampaoli permanece la idea de repetir a Fabricio Bustos y Nicolás Tagliafico como laterales: quiere verlos ante un rival top para terminar de tomar la decisión de incluirlos en la lista de 23. La inclusión de Marcos Acuña en lugar de Tagliafico es otra variante. También, que permanezca Manuel Lanzini en el equipo, que ayer se entrenó al margen por un golpe en el hombro derecho, resaca del partido del viernes contra los italianos. Hoy, en la última práctica antes del amistoso se resolverá esa cuestión. Y se sabrá también si la bestia rosarina de Real Madrid volverá a ponerse la cinta de capitán aquí, en esta ciudad que tan bien le sienta a su talento. Como le pasaba a Di Stéfano.

"Gracias, vieja", le dedicó Don Alfredo a la pelota después de retirarse, en una escultura que tenía en el jardín de su casa de Madrid, con gratitud de futbolista que amaba su profesión como pocas cosas en la vida. Cualquier similitud con Messi no es mera coincidencia: es argentinidad al palo.

El plan B: qué hará Sampaoli si no juega el 10

Contra Italia, la baja de Lionel Messi de último momento hizo que el entrenador no quisiera alterar lo que había preparado. Por eso eligió colocar a Lo Celso en la posición del capitán, a pesar de que no había practicado con el volante de PSG en esa posición. Aunque todo apunta a que ahora compartirán la formación -con Lo Celso como interior derecho-, si finalmente Messi volviera a estar ausente, Sampaoli repetiría la idea del viernes pasado, con Lo Celso partiendo de enganche. En ese caso, el lugar vacante entre los volantes lo podrían ocupar varios jugadores, con diferentes características: Ángel Correa, Pablo Pérez y hasta Maximiliano Meza, el mediocampista de Independiente.

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