0

Alemania-Brasil, el partido del morbo: se cruzan por primera vez desde el 7-1 de Belo Horizonte en el Mundial 2014

La histórica fiesta germana en suelo brasileño
La histórica fiesta germana en suelo brasileño
0
26 de marzo de 2018  • 12:32

BERLÍN (Dpa).- Entre los casi 50 amistosos que se disputarán mañana en la última fecha FIFA antes del mundial Rusia 2018 , uno de ellos se destaca por el morbo que supone: Brasil visita a Alemania en Berlín, en el primer enfrentamiento entre ambos seleccionados tras la catástrofe de las semifinales del Mundial 2014, cuando los alemanes vapulearon 7-1 a los brasileños en Belo Horizonte y los sacaron de la final de la Copa del Mundo que organizaban.

Aunque nadie piensa en el partido como una revancha, el choque es visto en Brasil como una prueba psicológica clave para el nuevo equipo de Tite, que tendrá un solo jugador de aquellos once que sufrieron la humillación en el Mineirao.

El 8 de julio de 2014 se escribió la página más triste del fútbol brasileño. Aquel día, la selección que dirigía Luiz Felipe Scolari fue protagonista de la goleada que se convirtió, probablemente, en la más célebre de todos los tiempos, y una de las más catastróficas de la historia de los Mundiales.

Desde aquel entonces, sin embargo, las cosas cambiaron mucho para un Brasil que tocó fondo y volvió a revivir. Casi cuatro años después de aquella debacle, la selección pentacampeona quiere ganar en Berlín.

"Podemos ganar el partido. Estamos con la confianza alta, la cabeza en su lugar. Es inevitable hablar del 7-1, pero de todo en la vida tenemos que aprender. Vamos a entrar tranquilos y tratar de hacer nuestro juego", afirmó Thiago Silva, el defensor del PSG que será titular en la escuadra verde y amarilla.

Podemos ganar el partido. Estamos con la confianza alta, la cabeza en su lugar. Es inevitable hablar del 7-1, pero de todo en la vida tenemos que aprender
Thiago Silva

Para su compañero Miranda, jugador del Inter de Milan, "salga como salga el partido, no va a alterar nuestro proyecto: no seremos mejores por ganar o peores por perder". Y agregó: "Pienso que la gente habla mucho sobre el 7-1 porque no es normal que la selección brasileña sea sorprendida así. Pero todo europeo respeta, sabe que eso es parte del pasado y nosotros queremos escribir una nueva historia".

"Eso es un buen recuerdo para los alemanes, para nosotros es triste. Pero es pasado: hoy la selección está mucho mejor preparada y lista para enfrentar a Alemania, una de las favoritas a ganar el Mundial", concluyó el defensor central.

"Esto es otro juego, otra historia, no tiene nada de revancha. Brasil está en el camino correcto y queremos continuar así", coincidió Willian, mediocampista del Chelsea.

El seleccionador de Alemania, Joachim Löw, cree que Brasil jugará el amistoso con un interés especial. "La motivación va a ser increíblemente alta para intentar borrar el 7-1", dijo. "Pero no creo que los jugadores sufran por el trauma. Todo el que ha tenido un bache así ha salido otra vez", agregó el técnico germano.

Löw consideró que el abultado resultado de aquella noche en Belo Horizonte "ya no tiene un rol importante. Nosotros lo dejamos atrás ya la mañana siguiente, ya que teníamos que centrarnos en la final", en la que su equipo acabó superando a la Argentina.

La histórica fiesta germana en suelo brasileño
La histórica fiesta germana en suelo brasileño

Actual campeona del mundo, ganadora de la Copa de las Confederaciones en 2017, Alemania muestra una solidez envidiable. Sin embargo, desde que Tite asumió la dirección técnica, la selección de Brasil repuntó enormemente en su nivel de juego, consolidó un equipo y una idea y, en sólo dos años, se convirtió en una de las grandes candidatas a ganar el Mundial.

Tite fue el gran artífice del cambio. Después de que la selección quedara eliminada en primera ronda de la Copa América Centenario, en junio de 2016, su entrenador, Dunga, fue despedido y entonces el ex técnico de Corinthians asumió un equipo desesperanzado y sin rumbo. Ni el más optimista hubiese esperado cambios tan rápidos y profundos.

Pero el técnico modificó todo, y empezó por el arco. Alisson, que estaba siendo probado por Dunga, se convirtió en el titular indiscutido bajo los tres palos. Y encima, apareció luego Ederson, titular en el Manchester City. El arquero elegido por Scolari, y presente en el fatídico 7-1 en el Mineirao, era Júlio César, que en ese momento tenía 34 años y jugaba en el Toronto FC, de Canadá.

El día del 7-1, la defensa brasileña formó con Maicon, Dante, David Luiz y Marcelo. El lateral del Real Madrid es el único que "sobrevivió" entre los titulares en el equipo de Tite. Thiago Silva, considerado irreemplazable en 2014 y quien no pudo jugar ante Alemania, es normalmente suplente en este equipo de Tite. Y David Luiz, el otro central de aquel equipo, no está entre los preferidos del entrenador y es muy probable que se pierda el Mundial.

Luiz Gustavo, Óscar, Bernard y Fernandinho formaron en 2014 la línea de volantes. Hoy, este último, titular en el Manchester City, es suplente en el equipo de Tite, mientras que los otros tres desaparecieron de las convocatorias. Óscar, considerado como una de los grandes nombres del fútbol hace cuatro años, juega en China, y Bernard, la promesa emergente, lo hace en Ucrania.

Casemiro, Renato Augusto, Paulinho y Coutinho constituyen hoy la base del mediocampo. Willian, cada vez más protagonista, espera en el banco. Ramires, suplente en el equipo de Scolari, no es tenido en cuenta por Tite.

Junto a Marcelo, el único nombre que desde 2014 se mantuvo es, por supuesto, el de Neymar. El astro del PSG no pudo estar en el 7-1, y tampoco podrá jugar mañana, ya que se está recuperando de una fractura en su pie. Sin embargo, su presencia es clave y, en un equipo lleno de estrellas, el continúa siendo quien más brilla.

Entre 2014 y 2016, de todas formas, Neymar no encontró una buena compañía. En el Mundial, ni Hulk ni Fred consiguieron estar al nivel que la cita requería. Luego, pasaron por la delantera brasileña Ricardo Oliveira, Lucas Lima, Gabriel, Douglas Costa y Firmino, aunque ninguno pudo consolidarse como titular.

Tite, entonces, probó a Gabriel Jesus, un joven de 19 años que se destacaba en Palmeiras. El delantero no volvió a salir del equipo: Neymar, él y Coutinho forman uno de los ataques más peligrosos del planeta.

"Es emocionalmente importante que enfrentemos a Alemania", comentó Tite en los últimos días, pero relativizó lo que vaya a suceder: "Fue una etapa que pasó y ahora estamos en un período de reconstrucción".

temas en esta nota

0 Comentarios Ver

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.