Proyecto San Lorenzo: de entrenarse en Uade y alquilar cancha para jugar, a ser campeón de América en su casa

La consagración del equipo de Boedo
La consagración del equipo de Boedo Crédito: Daniel Jayo
Diego Morini
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26 de marzo de 2018  • 13:25

En tres años explotó el proyecto San Lorenzo básquet. De entrenarse en Uade a buscar cancha para poder jugar, pasar por Ferro, pensar en Obras Sanitarias, hasta alcanzar la construcción del polideportivo Roberto Pando. De no saber cómo iban a funcionar todas las figuras con las que desembarcaba en la Liga, con Julio Lamas a la cabeza, a obtener el bicampeonato de la Liga Nacional . De no saber si era posible llegar a competir a nivel internacional a quedarse con el centro de América, una competencia que le era esquiva a los equipos argentinos durante los últimos 8 años. El Ciclón pisó fuerte, se quedó con la Liga de las Américas y ahora también va por el tricampeonato local. Con Gonzalo García como entrenador, con Nicolás Aguirre , Gabriel Deck y Marcos Mata adentro de la cancha y con Marcelo Tinelli como motor de la idea desde afuera. Una apuesta que parece no querer detenerse.

No fue un proceso sencillo y representó una importante inversión. No sólo por la construcción de un estadio como el Pando, que se transformó en el primer bastión del retorno a Boedo, sino que la elección de los componentes para el proyecto también representaron una apuesta importante. El arranque con Julio Lamas como entrenador y figuras como las de Marcos Mata, Nicolás Aguirre y Walter Herrmann , implicaba que el desembarco del Ciclón era para arrasar con todo. No fue simple, no había cancha ni lugar de entrenamiento. Incluso, hasta despertó mucho rechazo de algunos dirigentes de la Liga porque entendían que Tinelli llegaba al básquetbol para romper el mercado con esas contrataciones.

Y la verdad es que los presupuesto de San Lorenzo siempre estuvieron primeros en la lista, aunque tampoco eran tan diferentes a los de Regatas o Quimsa. Tuvo como base unos 25 millones de pesos de inversión en cada temporada y eso también generó alguna que otra diferencia entre el conductor de TV y el presidente Matías Lammens. Tinelli no quería detener su sueño de ser campeón de América (Lammens también lo quería pero pretendía tener más cautela con el desembolso de dinero), por eso se aseguraron a Gabriel Deck, Selem Safar, Jerome Meyinsse. No lo consiguieron en su primera experiencia, se frustraron porque las lesiones lo dejaron mal parado para la definición de la Liga de las Américas 2017. "Este es un paso más en el proyecto. Llegamos al básquet con la idea de hacer historia y lo vamos logrando", dijo Tinelli tras la conquista que puso a San Lorenzo en la cima del continente.

Tinelli, Mata, Aguirre y Lammens, con el trofeo de la Liga de las Américas
Tinelli, Mata, Aguirre y Lammens, con el trofeo de la Liga de las Américas Crédito: Daniel Jayo

En el básquetbol de la Argentina casi ninguno de los clubes logra recuperar el dinero que invierte en la actividad, de todas maneras San Lorenzo, o Tinelli, no se detiene en esas cuestiones. Logró que el Ciclón fuese el primer equipo en medirse con una franquicia de la NBA (Toronto Raptors), realizó una gira por Europa y se dio el gusto de vencer a Real Madrid y a Barcelona y se consagró como campeón de América en básquetbol, la Copa Libertadores para los futboleros. "Ser campeones de América era un sueño cuando arrancamos con este proyecto. Quiero agradecerle a este plantel maravilloso, al cuerpo técnico y a los dirigentes, y fundamentalmente a la gente. Sentí que la presión estaba y había que convivir con eso. Pero para esta competencia la verdad que lo sentí mucho más. Estuve muy nervioso en todo el proceso. Para ganar un título como este hay que soportar estas cosas. Después del Final Four del año pasado que no pudimos ganarlo, llegar a conquistar esta Copa es verdaderamente especial. No queremos detenernos. Las motivaciones están. Es un camino largo por recorrer, no podemos ponernos este título como un techo. Queremos sostener esto en el tiempo. Es un gran impulso y vamos por el tricampeonato. Me gustaría ver qué pasa con San Lorenzo en la intercontinental".

Apenas dos jugadores quedaron de aquel arranque con los entrenamientos en Uade: Marcos Mata y Penka Aguirre, los dos capitanes del plantel. "Pasaron un millón de cosas en estos tres años. Gracias a Dios estamos donde queríamos, no fue fácil conseguir todo esto, pero este plantel tiene una mentalidad ganadora y eso se traduce en los logros. Contratar buenos jugadores no es garantía de nada. Después es necesario que todo funcione, construir un equipo, tener una química para que fluya todo. El primer año no fue el mejor, pero tuvimos un final tremendo y salimos campeones de la Liga Nacional. En 2017 tuvimos muy buenos momentos, con un bache en el medio que nos costó la Liga de las Américas. Después de esa situación nos hicimos más fuertes y empezamos a crecer. Y este año arrancamos bien y nos comimos una piña con el Súper 4 que pensábamos que nos lo llevábamos, pero no pudimos. Entonces, poder ganar este título que te pone como el mejor de América es una sensación única", explicó Mata.

Para Aguirre había incertidumbre cuando arrancó el proyecto hace tres años, pero ahora siente que su apuesta resultó mejor de lo que pensaba. Con la red colgada de su cuello, como un tradicional trofeo en cada conquista, el santiagueño es directo en su mensaje: "Nunca es fácil comenzar de la nada. Estar desde la construcción de un proyecto lleva una adaptación. El primer año fue complicado, el segundo fuimos mejorando y hoy están dadas todas las condiciones para solamente pensar en jugar. Siento que lo hacemos bien y queremos disfrutar de lo que pasa. Los que pensaba que íbamos a ganar fácil se equivocaron. Ahora tenemos un desafío complicado que es sostener todo esto. Sabemos que hay que dar vuelta la página porque tenemos dos partidos por delante de la Liga Nacional y ya arrancan los playoffs. La verdad es que estamos preparados para lo que viene y queremos volver a ganar; queremos el tricampeonato".

Resuena todavía la conquista en Boedo y le da un aire nuevo al básquetbol argentino que vuelve a la cima del continente. San Lorenzo dejó en claro que no se trata de un proyecto de verano, que pretende ir por más y que no se conforma. Apuesta fuerte y por eso disfruta de ser el nuevo Rey de América.

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