Secreto de sumario en la causa de abuso de jugadores para evitar destrucción de pruebas y fugas

Lo decidió la fiscal del caso tras la declaración de dos futbolistas de inferiores; pedirán la excarcelación de un abogado
Gustavo Carabajal
(0)
27 de marzo de 2018  

La fiscal que investiga la red de trata que prostituía a menores de las divisiones inferiores de Independiente a cambio de dinero ordenó una medida que podría derivar en nuevos allanamientos y órdenes de detención. Ayer, tras las declaraciones de al menos dos de esos futbolistas, decretó el secreto del sumario por 48 horas para evitar filtraciones de nombres y situaciones que los chicos expusieron en sus testimonios, intentos de destrucción de pruebas o fugas.

La decisión de la fiscal cuenta con un antecedente inmediato en el expediente: el sábado, durante el allanamiento realizado en Chacabuco 33, en el Talar de Pacheco, la policía descubrió que Tomás Beldi, abogado del juez de línea Martín Bustos, detenido e imputado en la causa, habría destruido el celular del acusado a martillazos.

En la investigación se estableció que la organización les pagaba entre 800 y 1000 pesos a los menores para que tuvieran relaciones sexuales con adultos. Otros testigos indicaron que además del dinero les pagaban con botines o calzoncillos.

Hay identificados cuatro menores víctimas de la red. Otros 16 declararán en los próximos días.

Todos los menores víctimas de la red son del interior y no tienen contención familiar en Buenos Aires. Los seis imputados identificados pertenecen al ambiente del fútbol o de la noche, como es el caso de un relacionista público al que le allanaron su departamento y su restaurante, en Palermo. Completan la lista de sospechosos un representante de futbolistas juveniles, un organizador de torneos de fútbol amateur y un futbolista de 19 años de Independiente, presunto reclutador.

La pista del celular

Anteayer, el abogado Beldi quedó detenido acusado de encubrimiento agravado por destruir el celular de su defendido. Según fuentes policiales, se pudo reconstruir que el letrado y Bustos hablaron durante una hora en la vivienda de Chacabuco 33. Luego, Beldi le pidió un martillo a una vecina; en el fondo de la casa, habría destrozado a golpes el aparato. Para justificarse, le habría dicho a su cliente que "era para evitar que tuviera complicaciones". Hasta anoche, el abogado seguía detenido, acusado de encubrimiento agravado.

En la puerta de la fiscalía, en Mitre 2615, de Sarandí, el defensor de Beldi afirmó que pedirá su excarcelación. Sostiene que no hubo delito porque al acusado "lo comprendían las generales de la ley". El defensor sostuvo que existía una "cuestión de gratitud" entre Beldi y Bustos. Según el Código Penal, están exentos de la "responsabilidad criminal los que hubieren obrado en favor del cónyuge, de un pariente cuyo vínculo no excediere del cuarto grado de consanguinidad o segundo de afinidad o de un amigo íntimo o persona a la que se debiese especial gratitud".

El antecedente invocado es el del exarquero de San Lorenzo Pablo Migliore, que fue detenido acusado de ayudar al barra de Boca Maximiliano Mazzaro, que era buscado por homicidio, y de quien pudo demostrar que era amigo.

Esta nota se encuentra cerrada a comentarios