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La historia de jóvenes que hicieron de su sueño su primer empleo

Rocío González, Jerónimo Batista, Emanuel Werner y Damián Blaum, junto a Martina Rua.
Rocío González, Jerónimo Batista, Emanuel Werner y Damián Blaum, junto a Martina Rua. Crédito: Fabián Malavolta
María Julieta Rumi
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27 de marzo de 2018  • 12:47

Genios, promesas, figuras, todo lo que se puede decir de ellos queda corto. Emanuel Werner, Jerónimo Batista, Damián Blaum y Rocío González son jóvenes que estaban abriendo sus propias empresas o cumpliendo sus sueños cuando muchos otros todavía no tienen claro lo que quieren en la vida. Y la clave es que empezaron como un hobby o con ganas de cambiar el mundo.

En el caso de Rocío, dueña de PAPA y Daravi, su búsqueda comenzó cuando, terminando la carrera de arquitectura, hizo un curso para armar accesorios y se puso en contacto con materiales reciclados y con cooperativas de trabajo.

"Empecé a mezclar todo: los materiales pre usados y la pata social, comenzamos a enfocar el negocio así. Arranqué como un hobby y terminó convirtiéndose en un empleo y una empresa. Hay momentos que te marcan y eso me pasó cuando empecé a trabajar con cooperativas y a generar impacto, triple impacto", afirmó en el evento "Los desafíos del primer empleo", organizado por LA NACION y auspiciado por Arcos Dorados.

Jerónimo Batista Bucher también tuvo un despertar relacionado con el cuidado del medio ambiente cuando, en los recreos del colegio, veía el desperdicio que se generaba con las botellas y los vasos usados. "Es algo que se tira y tarda miles de años en degradarse. Experimenté y después trabajando en temáticas tecnológicas encontré la solución: un material alternativo", explicó en referencia a su invención: vasos hechos con algas, lo que le dio la oportunidad de ser parte de un evento del G20 el año pasado donde fue aplaudido por la canciller alemana Angela Merkel.

Otro que desde la escuela hacía la diferencia es Emanuel Werner quien fundó en 2009 la red social Zokme a los 12 años. "Yo tuve dos necesidades muy grandes: en primer lugar, relacionarme con gente de mi edad y grandes y, por otro lado, las económicas. Era muy introvertido y si quería una coca, mi familia no podía comprármela. Pero descubrí que todo está en vos, que hay que viajar a tu interior y saber que está ahí. Yo creo que lo más importante es soñar y el recorrido. Algunos están más adelante y otro atrás, pero es un camino, no se trata de quien llega primero", aseguró Werner, que hoy es conferencista y autor inspiracional.

Por último, el nadador Damián Blaum habló de sus motivaciones frente a los problemas que tuvo para cruzar el Río de La Plata. "En la previa le tenía miedo a la soledad y al aburrimiento. Pero lo peor fue cuando me pararon en el kilómetro 21 y me dijeron que no podía seguir porque no estaban los papeles para nadar del lado argentino. Las primeras horas fueron muy duras, pero al día siguiente me llamaron diciéndome que lo podía volver a intentar en 48 horas y no lo dudé, mi me fijé en mi cansancio. Este fue mi primer empleo, no del estilo de 'cuánto ganaste con el primer sueldo' sino en términos de iniciar un camino lleno de pasión", concluyó.

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