Charlotte Casiraghi confirmó su compromiso en el Baile de la Rosa

Con un deslumbrante anillo de compromiso, la hija de Carolina apareció por primera vez con Dimitri Rassam en la gala de Mónaco. FOTO: Look
Con un deslumbrante anillo de compromiso, la hija de Carolina apareció por primera vez con Dimitri Rassam en la gala de Mónaco. FOTO: Look
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27 de marzo de 2018  • 15:54

Durante años, y debido a la prematura muerte de su madre, Grace, la princesa Carolina ejerció de Primera Dama del principado acompañando primero a su padre; el príncipe Rainiero, y después a su hermano, Alberto, en todas las ocasiones oficiales. Pero con la llegada de Charlène Wittstock al principado, sus responsabilidades fueron, poco a poco, cambiando de manos. Excepto una noche. La noche en que las rosas florecen y Carolina vuelve a dar una lección de elegancia y poder: la noche del Baile de la Rosa.

Aquí reina Carolina. Tanto que, desde hace cuatro años, no asiste la princesa Charlène (que, en cambio, sí preside, por ejemplo, el baile de la Cruz Roja), ni ninguna otra princesa que pueda hacerle sombra (su hermana Estefanía no participó en este baile desde la muerte de Rainiero). Y es en este evento donde ella hace oficial cada noticia sobre su familia. Aquí se presentaron públicamente las parejas de los Casiraghi: Tatiana Santo Domingo, Beatrice Borromeo, Alex Dellal, Gad Elmaleh. , se mostraron embarazos, anillos de compromiso y se escenificaron rupturas, aunque siempre sin comunicados ni confirmaciones oficiales.

Llega 2018 y lo hace, como siempre, envuelto en incógnitas: ¿Charlotte acudirá junto a Dimitri Rassam por primera vez?¿Mostrará su anillo de compromiso?¿Beatrice lucirá su embarazo de siete meses?¿Volverá Charlène a brillar por su ausencia?¿Presentará la pequeña, la princesa Alexandra de Hannover -la única con tratamiento de Alteza Real-, a su novio, Ben-Silvester Strautmann?

Del brazo del Kaiser, Carolina lució un fabuloso vestido Chanel de gasa terminado en tres volados. Lo combinó con un clutch plateado, el pelo recogido en la nuca y un make up suave. FOTO: AFP
Del brazo del Kaiser, Carolina lució un fabuloso vestido Chanel de gasa terminado en tres volados. Lo combinó con un clutch plateado, el pelo recogido en la nuca y un make up suave. FOTO: AFP

Primera incógnita: el look de Carolina queda develado en cuando aparece del brazo de Karl Lagerfeld, organizador de la gala, que este año se dejó la barba y le queda muy bien. El "Kaiser" de la casa Chanel es el autor del fabuloso y delicado vestido de la princesa, un modelo de gasa, en tono rosa palo, de corte midi, con mangas en abanico y terminado en tres volados anchos, adornado con una gargantilla de la que pende una enorme estrella de mar cubierta de brillantes. Lleva el pelo recogido en la nuca, pendientes de perlas, clutch plateado y un maquillaje suave.

Segunda incógnita: Beatrice Borromeo, la belleza italiana que le robó el corazón a Pierre Casiraghi hace diez años, anuncia, con un vestido negro de seda y terciopelo firmado por Alberta Ferretti, la buena noticia de la llegada de su segundo hijo. Está lindísima, con un recogido bajo sobre la nuca, pendientes de brillantes y rubíes y gargantilla de diamantes, del brazo de su espectacular marido; Pierre, el caballero más atractivo del "reino".

Pierre y Beatrice ya son padres de un varón: Stéfano Casiraghi, que nació el 28 de febrero de 2017. La semana pasada se la extrañó en la boda del príncipe Christian de Hannover (hermanastro de Pierre) y Alejandra de Osma, en Perú.

Charlotte impactó con un vestido de Saint Laurent, envuelta en un espectacular manto de plumas blancas y con un solo pendiente que oscilaba sobre su hombro desnudo. FOTO: AFP
Charlotte impactó con un vestido de Saint Laurent, envuelta en un espectacular manto de plumas blancas y con un solo pendiente que oscilaba sobre su hombro desnudo. FOTO: AFP

La tercera incógnita, y acaso la más emocionante, involucra a Charlotte, quien la despeja enseguida: sí, aparece del brazo de Dimitri Rassam por primera vez en público en un acontecimiento social en el principado. Y sí luce en el dedo anular de la mano izquierda un fabuloso solitario que podría ser -otra vez sin palabras-, la confirmación del compromiso y la inminente boda.

En marzo del año pasado, hace exactamente doce meses, Charlotte y Dimitri fueron fotografiados por primera vez juntos dando un romántico paseo por un bosque de Barbizon, en las afueras de París, lugar de residencia de ella. Y fue la revista ¡Hola! la que publicó la exclusiva del nuevo amor. Un año más tarde, la pareja se ha comprometido y puso fecha para su esperada boda: será a finales de junio y habrá varias celebraciones, una de las cuales, la religiosa, tendrá lugar en la isla de Pantellería, donde la madre del novio, la actriz Carole Bouquet, posee una bonita propiedad sembrada de viñedos.

Y en cuanto a su estilo, si Carolina es la reina del baile, su hija es sin duda la princesa heredera. En esta ocasión impactó con un diseño de Anthony Vaccarello, director creativo de Saint Laurent, en blanco y negro. Un vestido negro largo, con apertura lateral, adornado con un espectacular manto de plumas blancas asimétrico, que dejaba al descubierto su hombro derecho y permitía admirar un único maxi pendiente plateado, terminado en dos fabulosas perlas (el año pasado también lució un original pendiente único de Montblanc, la firma de joyería de la que es embajadora). Este año, en lugar de compensar el brillo de sus joyas adornándose la muñeca izquierda con una llamativa pulsera, el foco de atención lo puso en su deslumbrante solitario engarzado en oro, que podría ser el que le entregó Dimitri el 2 de marzo, en París, durante el fin de semana en el que fueron juntos a los premios César del cine francés.

Cuarta incógnita: la joven Alexandra, princesa de Hannover, que cumplió 18 años en julio de 2017, pudo invitar por fin a su altísimo y atractivo novio, Ben-Silvester Strautmann. El guapo y millonario alemán con el que viajó a la boda de su hermano Christian, y que ya la acompañó también a la de Ernst, en julio de 2017, fue fotografiado por primera vez junto a la princesa en las gradas del estadio de futbol de Montecarlo hace justo un año, y se convirtió en el "primer amor oficial" de Alexandra.

Se ha extrañado la presencia de los príncipes soberanos; Alberto y Charlène. El príncipe suele arropar a su hermana Carolina en su gran día, sobre todo desde su separación -nuca se han divorciado-, de Ernst de Hannover en 2010.

Tampoco estuvieron Andrea Casiraghi y su mujer, Tatiana Santo Domingo, quienes esperan la llegada de su tercer hijo (nacerá de un momento a otro en Londres, donde residen), ni Carole Bouquet -la madre de Dimitri-, que es amiga de la princesa Carolina desde hace veinte años.

El Baile de la Rosa de 2018 rindió homenaje a las noches de jazz de Manhattan y el grupo Taj Majal se encargó de animar la pista. Así, mientras Charlotte y Dimitri fueron el centro de atención y Alexandra bailó feliz vestida con un Chanel de pedrería y talle bajo, Beatrice y Pierre se quedaron sentados, cediendo su lugar a los nuevos enamorados. En el momento culminante, pasadas las dos de la mañana, se abrió el techo y brillaron las estrellas sobre el Principado. El perfecto broche de oro para cerrar la noche de elegancia y solidaridad -todo lo recaudado se destinará a la fundación Princesa Grace- más esperada del año.

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