Nueva Orleans: guía para recorrer la ciudad del jazz

El onmipresente río Misisipi, la postal obligada de la ciudad
El onmipresente río Misisipi, la postal obligada de la ciudad Crédito: Estrella Herrera
Dejate llevar por el ritmo contagioso de Nola con un recorrido lleno de planazos para disfrutar.
Meme Castro
(0)
28 de marzo de 2018  • 16:53

Desde el momento en que aterrizás, ya sabés que la música reina en esta ciudad. El aeropuerto internacional lleva el nombre de Louis Armstrong –Satchmo para sus amigos–, músico ilustre nacido en Nueva Orleans y máximo exponente del jazz. Todo acá vibra y siente a través de la música. Jazz, zydeco, cajún, blues, rock. Siempre en vivo y en cualquier momento del día.

Llegar es sumergirse en una cultura riquísima heredada de africanos, franceses y españoles. Fundada en 1718 por colonos franceses con el nombre Nouvelle Orleans, estuvo durante casi 100 años en manos españolas. Napoleón la recuperó y en 1803 la vendió a Estados Unidos por la suma de US$7 la hectárea, en lo que se conoce como la Compra de Luisiana. Este cruce de nacionalidades la convirtió en una de las ciudades más multiculturales, abiertas y amigables de Estados Unidos.

Nueva Orleans es considerada la ciudad más fácil de caminar del país. Acá todo es fácil, por eso también la llaman “The Big Easy”. Pasear es dejarse llevar por auténticas y sensoriales experiencias que deleitan los cinco sentidos. La Ciudad del Jazz invita, convida, atrae y contagia. Recorrerla permite comprender por qué NOLA –así la llaman los locales en alusión a sus iniciales NO (New Orleans) LA (Luisiana)– está rankeada como la ciudad más divertida de Estados Unidos, superando incluso a Las Vegas, Miami y Nueva York . Es ideal para pasar unos días entre amigos, aunque también la eligen muchas familias por sus grandes espacios verdes, el Parque y Zoológico de Audebon, el Acuario de las Américas, los tours a los pantanos y los museos (el de la Segunda Guerra Mundial es uno de los más visitados). Además, es un destino cosmopolita, multicultural y súper gay-friendly. Tiene una gran comunidad de artistas: músicos, pintores, actores, escritores. Una diversidad que sorprende en cada uno de sus barrios.

New Orleans, la ciudad del jazz

1:41
Video

French Quarter

Lo que más llama la atención del barrio francés es su arquitectura colonial
Lo que más llama la atención del barrio francés es su arquitectura colonial Crédito: Estrella Herrera

Para arrancar, lo ideal es empezar por el Barrio Francés. Para llegar hay que atravesar Canal Street con sus clásicos streetcars (tranvías), palmeras y hoteles, hasta llegar a las calles empedradas inundadas de ritmo. Mientras se camina, se suceden los antiguos mosaicos con nombres españoles en cada esquina. La Calle de los Borbones o Bourbon Street es la arteria principal del barrio, donde la oferta de bares –que tienen permitido estar abiertos las 24 horas– supera a cualquier buen bebedor. Toros mecánicos, bandas de jazz y rock, cientos de turistas con decenas de collares multicolores emulando el ritual de cada carnaval de Mardi Gras, prostíbulos junto a mercaditos con souvenirs; todo convive en esta emblemática calle que no duerme. Lo distinguido y lo decadente, lo antiguo y lo moderno. Y si bien puede parecer súper turístico, la Bourbon Street es inevitable y es el corazón latente de la ciudad.

Los famosos streetcars son un medio de transporte tan pintoresco como práctico
Los famosos streetcars son un medio de transporte tan pintoresco como práctico

Una vez atravesada la Bourbon Street, se llega hasta la Antigua Plaza de Armas, bautizada Jackson Square en honor a Andrew Jackson, el presidente de Estados Unidos desde 1829 hasta 1837. Aquí se encuentra la catedral más antigua de Estados Unidos, la Catedral de San Luis, que data del año 1720 y se puede visitar de 10 a 16. En las calles aledañas abundan los artistas callejeros vendiendo sus cuadros o artesanías o brindando su música a la gorra. Se destacan dos edificios: el Cabildo y el Presbiterio.

Justo en una esquina de Jackson Square, en el cruce de Decatur Street y St. Anne, se encuentra el French Market (Mercado Francés). Un paseo con tiendas, restaurantes y venta de alimentos frescos. Y que contiene uno de los cafés más famosos e históricos de la ciudad: el Café du Monde , fundado en 1862 y también abierto las 24 hs. Este es EL lugar para probar las tradicionales beignets, una torta frita con azúcar impalpable típica de Nueva Orleans, siempre acompañada de un café au lait.

El Café du Monde, con aires de los años 50
El Café du Monde, con aires de los años 50 Crédito: Estrella Herrera

UN PASEO ARQUITECTÓNICO

Y si lo tuyo es la arquitectura, en la calle Charles vas a poder ver todos los estilos clásicos de la ciudad: las shotgun houses (casas muy angostas y alargadas, con puertas en cada extremo y por donde podría pasar una bala sin tocar ninguna pared), los creole townhouses (con balcones de hierro y paredes de madera) y los creole cottages (casas de una planta pintadas de colores). Lo bueno es que están súper bien preservadas y no se vieron afectadas por el huracán Katrina, que sacudió la ciudad en 2005.

La arquitectura de Nola es un viaje aparte
La arquitectura de Nola es un viaje aparte Crédito: Estrella Herrera

Garden District

Su nombre lo dice todo. En este barrio lo que abundan son los jardines. Y las impresionantes mansiones que los preceden. Aquí se encuentra el verdadero sentido de la hospitalidad sureña, el southern comfort. Casas salidas de películas como Lo que el viento se llevó y jardines que parecen formar parte de un concurso.

Si te copa comer rico, uno de los restaurantes más famosos y tradicionales es el Commander’s Palace, en el 1403 de Washington Av. Es, sin duda, una de las mejores experiencias gourmet de la ciudad. La mejor forma de llegar es en el tranvía verde que funciona todo el día. Caminando sorprenden bibliotecas gratuitas, cafés y algunas pocas tiendas de diseño. En el recorrido, no te pierdas de admirar algunas casas famosas, como la George Washington Cable House, en el 1313 de la 8th Street, y la casa de la infancia de El curioso caso de Benjamin Button, que fue rodada aquí en el 2707 de la Coliseum Street.

Para terminar el recorrido, lo mejor es caminar por Magazine Street mientras se descubren cientos de negocios de ropa, cafés y artesanías.

Enamorate de los jardines del Garden District
Enamorate de los jardines del Garden District Crédito: Estrella Herrera

Tremé, el barrio africano

Tremé es el primer barrio africano de Estados Unidos. Es el lugar al que tenés que ir para conocer un poco sobre el pasado africano y la triste historia de esclavitud que marcó a fuego no solo esta ciudad, sino muchos de los estados del sur de Estados Unidos. Congo Square es una plaza de adoquines donde solía otrogárseles a los esclavos africanos tiempo de recreación los domingos. Ahí surgió la necesidad de contar sus penas y su realidad mediante la música. En el Louis Armstrong Park vas a poder disfrutar de dos géneros musicales poco conocidos: el cajún y el zydeco. ¿Cómo diferenciarlos? El cajún usa dos instrumentos típicos: el acordeón y la tabla de lavar.

Satchmo vive

La ciudad vibra al pulso del jazz en The spotted cat, uno de sus bares con música en vivo
La ciudad vibra al pulso del jazz en The spotted cat, uno de sus bares con música en vivo Crédito: Estrella Herrera

A Nueva Orleans no le cuesta trasnochar. De hecho, es cuando la ciudad cobra vida y los ritmos se sienten con más fuerza. Y si creías que no te gustaba el jazz, en tu visita a NOLA no solo vas a darte cuenta de que estabas equivocada, sino que vas a estar armando tu propia playlist de tus favoritos en Spotify. Porque ningún buen viaje culmina sin recuerdos musicales.

Estos son algunos de los lugares que no te podés perder para vibrar al ritmo del orgullo de la ciudad:

1- Frenchmen Street: es LA calle para visitar por las noches. Dos cuadras llenas de bares y jazz clubs. Mientras que en Bourbon Street la fiesta está en la calle, acá todo sucede adentro, donde está la buena música. The Spotted Cat Music Club, en el barrio Faubourg Marigny, es el mejor exponente. Tiene música en vivo todos los días de la semana. Podés ir caminando desde el Barrio Francés, pero por las noches es mejor hacerlo acompañada o en Uber. Algunas cuadras pueden ser bastante oscuras y solitarias. No hace falta pagar entrada, solo con la consumición basta para empaparte de jazz.

2- Preservation Hall: es la gran sede del jazz. La Preservation Hall Jazz Band ofrece conciertos todas las noches a las 20, 21 y 22 de lunes a miércoles, y se agregan dos funciones de jueves a domingo a las 17 y 18. Dato: no sirven alcohol y está prohibido sacar fotos. Mejor reservar online para asegurarte tu lugar.

En NOLA hay música en las calles a toda hora
En NOLA hay música en las calles a toda hora Crédito: Estrella Herrera

Cuando camines la ciudad, hacelo con los cinco sentidos en alerta. Es probable que escuches alguna trompeta a lo lejos o veas un tumulto en alguna calle poco turística. Seguramente sea un jazz funeral y es una grata sorpresa encontrarlos. Son los entierros típicos en los que los familiares del difunto son seguidos por una banda musical que seguramente toque la clásica “Cuando los santos vienen marchando”.

¿Qué comer y dónde?

La comida cajún es la estrella de la gastronomía
La comida cajún es la estrella de la gastronomía Crédito: Estrella Herrera

Desde lujosos y centenarios restaurantes hasta pequeños cafés y comidas al paso; desde cocina internacional hasta local (donde se destaca la comida cajún), en NOLA hay opciones para todos los gustos y bolsillos. Entre los platos típicos, no dejes de probar:

1- Crawfish: cangrejos de agua dulce. Saber pelarlos es todo un arte que incluso enseñan en algunos restaurantes. Dicen que el mejor es el Crawfish Monica del Jazz Fest.

2- Po’ Boy Sandwich: es la abreviación de poor boy (chico pobre), una baguette rellena de mariscos, pescado rebozado o carne a la que se le agrega mayonesa y ketchup, lechuga, tomate y pepinillo.

3- Ostras del golfo: los oyster bars inundan la Bourbon Street. Uno de los mejores es el Bourbon House. Siempre lleno y con gente haciendo cola.

4- Jambalaya: es un plato típico de la gastronomía cajún elaborado con arroz, pollo, jamón crudo, langostinos y mucha pimienta. Podés probarlo en casi todos los restaurantes del Barrio Francés. El recomendado es el de GW Fins.

5- Gumbo: una sopa con arroz que puede contener mariscos (cangrejo, camarones o langosta) muy popular. El mejor gumbo está en Gumbo Shop.

6- Muffaletta: un sándwich preparado con un tipo de pan redondo siciliano con semillas de sésamo, jamón, queso y una ensalada con aceitunas y aceite de oliva. La auténtica muffaleta la sirven en Central Grocery, un almacén italiano en Decatur Street.

7- Beignets: es la donut de Luisiana. La clásica es la de Café du Monde, pero también la podés probar en varios cafés como el Café Beignet. Otro dato es que los lunes por la noche se acostumbra comer arroz con porotos rojos. De hecho, Louis Armstrong solía despedirse de sus cartas con la frase “red beans and ricely yours”.

Los mejores bares

Muchos bares están abiertos las 24 horas
Muchos bares están abiertos las 24 horas Crédito: Estrella Herrera

Carousel Bar & Lounge: está ubicado en el famoso hotel Monteleone y es un must. La barra es una calesita que gira desde que se instaló en 1949. Un ambiente sofisticado y con excelentes tragos. Un rincón súper instagrameable.

Lafitte’s Blacksmith Shop: se lo considera el bar más antiguo de Estados Unidos. Un cottage colonial de 1772 que sirvió como escondite de piratas. Dicen que el espíritu del pirata Jean Lafitte aún merodea el bar.

Café Lafitte in Exile: en Bourbon y Dumaine, es el bar gay más antiguo de Estados Unidos. Funciona sin interrupción desde su apertura en 1993.

Old Absinthe House: abrió sus puertas hace más de 200 años en la esquina de Bourbon Street y Bienville. Una taberna acogedora y con mucha historia. El clásico: el Absinthe Frappe.

Pat O’Brien’s: lugar del famoso Hurricane, trago famoso de NOLA que contiene ron, jugo de fruta, syrup y granadina. Tiene un lindo patio y un confortable piano bar. Al lado está la versión formal, el restaurante Pat O.

2 paseos imperdibles

Dar una vuelta por los pantanos es un must
Dar una vuelta por los pantanos es un must Crédito: Meme Castro

La Ruta de las Plantaciones: es un viaje al pasado conociendo historias de esclavitud, rigores y tradiciones. Vale la pena conocer al menos dos plantaciones de diferentes estilos. Oak Alley es la más distinguida, mientras que existen varias plantaciones de origen criollo. Cada una refleja cientos de años de historias. El trayecto hasta la zona de las plantaciones dura cerca de hora y media y en el camino se puede observar el formidable ecosistema que rodea la ciudad. Desaparecen los edificios y aparecen los pantanos y los cipreses mustios.Las plantaciones en el sur de Luisiana no son de algodón como en otros estados como Alabama, que también desembocan en el Misisipi. Aquí lo que abunda es la caña de azúcar que aún hoy se planta y comercializa.

Debido a la cercana presencia del Misisipi y sus permanentes crecidas, las casas son elevadas, construidas sobre pilotes, y frescas para vivir.

Honey Island Swamp: para conocer el verdadero espíritu del pantano, Cajun Encounters ofrece un tour de dos horas por el Honey Island Swamp. Navegando los bayous, las famosas entradas de agua del Misisipi, se puede tener una aproximació n al territorio de los caimanes. Una experiencia para conocer uno de los ecosistemas únicos en el mundo, admirando de cerca mapaches, búhos y serpientes. Y lo más importante: respetando el medio ambiente. No olvides llevar gorro y protector solar. Un piloto también puede serte útil.

Cómo llegar

Desde Buenos Aires, Delta vuela a Nueva Orleans con escala en Atlanta desde $32.000.

Copa Airlines, con conexión en Panamá, desde $33.000.

United Airlines, con escala en Houston, desde $34.000.

¿Cuándo viajar?

La ideal es hacerlo en el invierno boreal, ya que el verano suele ser muy caluroso. De agosto a octubre es época de huracanes y tormentas tropicales y los aéreos suelen ser más baratos. Si no estás interesada en los grandes eventos, evitá la temporada alta como Mardi Gras, Año Nuevo o el Jazz Fest, fechas en que la ciudad está saturada y todo aumenta.

Dónde dormir

Alquiler de studios en Uptown por Airbnb desde $1000.

Wyndham New Orleans French Quarter desde $2890.

Hotel Monteleone desde $5500.

The Ritz Carlton. Habitación Doble desde $9750.

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.