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Sandro de América: cómo fue el gran final de la historia

Antonio Grimau, el actor que interpretó al cantante en su madurez
Antonio Grimau, el actor que interpretó al cantante en su madurez
Mariano D'Andrea
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27 de marzo de 2018  • 23:56

Sí, se trata de una historia basada en hechos reales que retrata la vida de uno de los cantantes más famosos y queridos del país. Pero a pesar de conocer cómo terminó la historia real de Sandro, los espectadores que noche tras noche acompañaron la serie no se despegaron este martes de la pantalla de Telefe.

En un programa especial, con el elenco y fanáticos del ídolo colmando el Gran Rex y palpitando las últimas escenas en una pantalla gigante, la producción que tuvo a Agustín Sullivan , Marco Antonio Caponi y Antonio Grimau como los grandes protagonistas, llegó a su fin.

El capítulo comenzó con una de las fanáticas de Sandro (María Fiorentino) tratando de explicarle lo inexplicable a su nieta: lo que sentía por su ídolo. Luego, Olga (Muriel Santa Ana) y Aldo (Marceo Sein) asisten a la ceremonia de bautismo de cantante, un paso que debía dar antes de pasar por el altar. Poco antes de contraer matrimonio, Sandro se confiesa frente al sacerdote. "¿Te arrepentís de algo?", inquiere el religioso. "Sí, de no haber cantado esa última canción", responde él. Y, entonces, el recuerdo de ese último show en el Gran Rex con el que se despediría de los escenarios. Mientras es asistido por un médico, Olga y los músicos, el público pide uno, dos, tres veces que su ídolo vuelva a salir y él no puede negarse. "Es la última vez que voy a cantar. Una más, es lo único que pido", trata de explicarle a Olga y a su entorno en bambalinas. Al fin, su mujer logra convencerlo de dar por terminado el show.

Los primeros meses luego del Gran Rex fueron muy difíciles. Y fue en ese tiempo en el que Olga se convirtió en una presencia imprescindible en la vida de Roberto. Además, encuentra en la pintura un refugio para su ansiedad. Fue en ese tiempo en el que decidió pedirle matrimonio a su gran compañera.

El cantante le pide matrimonio a Olga

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Rodeados de sus amigos, su banda y algunas de las "nenas", Roberto y Olga viven su gran momento en el jardín de la histórica mansión. "Cambiaría todos los shows que hice en mi vida por ser un vecino de Banfield, Roberto, el marido de Olga", expresó el cantante frente al altar.

La escena siguiente muestra a la prensa congregada frente al sanatorio en el que el ídolo está internado. Allí, la fan del comienzo y su nieta caminan hasta una especie de altar improvisado con fotos del cantante y flores.

El cantante se despierta y escucha cuando el médico les informa a Aldo y a Olga que no pueden administrarle más morfina. Aldo le cuenta que la operación salió bien. Y entonces, Sandro le pide que cuide a su mujer, y que no deje que nunca le falte nada. "No me pienso morir acá, no te preocupes", le dice para tranquilizarlo.

A solas con su flamante esposa, ella le cuenta que afuera hay gente de todo el país rezando por él. "Vos no tengas miedo", le pide. "Tengo curiosidad. Nadie volvió... Tan malo no debe ser", bromea, y le pide un último favor: que lo deje ir a esa canción que nunca pudo cantar. Luego, en su ensoñación, se levanta de la cama y va camino hacia el Gran Rex, donde es ovacionado por sus fans y se reencuentra con sus padres y sus seres queridos que ya no están. Antes de subir al escenario, Olga le entrega una rosa.

Sandro se reencuentra con sus seres queridos

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"Y así llegamos al final. Siempre hay un final pero hemos recorrido un largo camino juntos", dice el ídolo sobre un escenario, a modo de epílogo. "Yo les agradezco de todo corazón tanto cariño, tanto amor, desde el corazón de este muchacho de Valentín Alsina". A continuación, los "tres Sandros" interpretaron "Al final la vida sigue igual", el título de este último episodio de la serie.

Escenas reales del último adiós al ídolo, fallecido en enero de 2010, dieron paso a los créditos finales de la ficción de Telefe.

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