Las preguntas que se hacen los hinchas a 77 días del Mundial Rusia 2018: Messi, Higuaín, Dybala y las posibilidades

Detalle del anotador de Sampaoli con posible formacion para el matrch frente a Espana.
Detalle del anotador de Sampaoli con posible formacion para el matrch frente a Espana. Fuente: LA NACION - Crédito: Fernando Massobrio
Claudio Cerviño
Pablo Vignone
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29 de marzo de 2018  • 00:31

Las opiniones de los editores de La Nacion ante cuatro preguntas puntuales, con los puntos a favor y en contra para cada situación.

¿Messi debería limitarse a jugar?

Ser crack no significa ser buen DT, ya quedó visto con Maradona

Crack. Uno de los mejores de la historia. Se formó comiendo caviar futbolístico desde juvenil. Multicampeón. Romperrécords natural. Pero no necesariamente tiene que ser un buen técnico: ya lo demostró Maradona en Sudáfrica 2010 y en cada equipo que dirigió. Messi debe dejar hacer al entrenador de turno, respetar sus convicciones. ¿O acaso Maradona era más bilardista que menottista? Sin embargo, fue campeón y subcampeón mundial con Bilardo. El capitán siempre quiso ser campeón con su grupo afín con la celeste y blanca y estuvo cerca en tres ocasiones. En los últimos 12 años vio pasar a 8 entrenadores del seleccionado. Muchos le dieron los gustos. Si es cierto que será su último Mundial y que Sampaoli es el técnico que quería, debería darle potestad. El DT ya ni cuida su propia imagen por docilidad. Y Messi, lo que mejor hace es jugar a la pelota. (Claudio Cerviño)

No

Sería contraproducente cercenar su influencia sobre el equipo

De ninguna manera: su influencia como futbolista es tan amplia, tan vasta, que pedirle que solo en la cancha haga lo que sabe hacer resultaría un cercenamiento de sus posibilidades. Forma parte del rol del entrenador establecer un límite apropiado a esa influencia, pero hasta el mismo Sampaoli reconoce que, en muchos aspectos, tiene para aprender del astro. Rinus Michels creó los principios del Fútbol Total holandés pero quien los hizo trascender fue Johan Cruyff, que organizaba el equipo en el campo después de negociar fuera de él lo que futbolísticamente hablando más les convenía. Messi, que compite hace más de una década al máximo nivel, puede y debe seguir opinando sobre lo que debe hacerse en la selección: nunca podrá estar tan equivocado como para que su palabra no deba ser tomada en cuenta. (Pablo Vignone)

¿Higuaín es psicológicamente recuperable con esta camiseta?

Hay que sacarlo del foco de conflicto y convencerlo de que puede

Parece un caso esquizofrénico el del atacante de la Juventus, vigente en el fútbol italiano, traumatizado en la selección. Pero se han curado casos peores. Sampaoli lo llevará al Mundial pero no le dará la titularidad y eso contribuirá, sin duda, a bajar el nivel de intolerancia que despertó en los hinchas. "Es un jugador imprescindible para el equipo", opina Jorge Valdano, pero en la medida en que entienda que no está jugándose la vida en cada intervención, tendrá todas las posibilidades de recuperarse. El entrenador no quiere psicólogos en la selección, así que deberá ser él, o los compañeros que tanto reclamaron su regreso al plantel, quienes lo convenzan de que, como la primera opción de Sergio Agüero, yendo de menor a mayor, puede poner esa eficacia que luce en el calcio al servicio de las necesidades de la selección. (Pablo Vignone)

No

Públicamente se muestra fuerte, pero la batalla interior lo supera

El trauma de Higuaín se acrecienta con la camiseta de la selección. Públicamente quiere mostrarse fuerte desde el discurso, pero es evidente que la batalla interior lo supera. Goles que con Juventus, Napoli o Real Madrid convertiría con los ojos cerrados, representando a la Argentina los erra. Grandes deportistas han enfrentado dilemas existenciales con suerte diversa. Para un goleador nato, ese que hasta le convertía de espaldas y de taco a Boca en un superclásico, fallar una y otra vez con "esa camiseta" se transforma en un calvario. En su momento pidió "minuto", como en el básquetbol, para recargarse y lo respaldan puertas adentro. Nadie duda de su categoría: lo demuestra en el calcio y en la Champions. Pero el seleccionado es su karma. Como el tenista que sufre la Copa Davis. Y ese fantasma se agita siempre en su mente. (Claudio Cerviño)

¿Dybala tiene que ser la alternativa de Messi en caso de lesión?

Por juego, evolución y jerarquía, es el reemplazo natural del capitán

Pocos le asignaban un futuro venturoso cuando llegó a Europa, proveniente de Instituto, y sin hacer escala en un equipo grande de la Argentina. Dybala mostró su clase. Juntarlo con Messi fue el sueño de muchos románticos. Cuesta creer que no puedan jugar juntos cuando Messi mucho tiempo se movió por la derecha. Al margen de compatibilidades y de aquella frase del jugador de Juventus sobre "lo difícil que era jugar con Messi" que muchos tomaron como detonante de su caída de acciones en el grupo de selección, Dybala es el sustituto natural del capitán, por juego, evolución y jerarquía. Si está en su cabeza, como dijo Sampaoli, no se entiende cómo no lo convocó para los dos últimos amistosos. Probarlo en Ezeiza con juveniles no es lo mismo que contra Chiellini o Sergio Ramos. Si Messi tiene una contractura, Dybala es el reemplazo. No puede faltar. (Claudio Cerviño)

No

Es una variable más desconocida que otras, como Lo Celso, por ejemplo

La presencia o no de Messi enciende o apaga a la selección como un interruptor de luz. No tiene alternativas salvo que se lesione. El cordobés es un jugador más que interesante, que demostró coraje cuando admitió lo que le costaba jugar al lado del astro, pero en este momento en que Sampaoli debe achicar el margen de interrogantes dentro del equipo titular, Dybala es una variable mucho más desconocida que otras con las que ya cuenta en el plantel. Entonces, en caso de una lesión del rosarino, quizá Giovani Lo Celso -como arriesga Santiago Segurola en su columna-, resulte una posibilidad más atractiva, dado que el entrenador no lo considera entre los titulares. Si el fútbol francés tiene menos roce que el italiano, en el balance Lo Celso rindió hasta aquí más que Dybala en el seleccionado. Ya no hay más tiempo para ensayos. (Pablo Vignone)

¿Se puede armar a tiempo un equipo competitivo?

No sobran días pero deben aprovecharse las oportunidades

Claro que se puede. Esta selección está pagando un alto precio por la tremenda e inmemorial desorganización del fútbol argentino, agudizada de forma crítica desde la muerte de Julio Grondona. Pero a favor cuenta con algunas ventajas, como una primera fase en la Copa del Mundo con rivales que no son first class y que, por lo tanto, le permitirá ir poniéndose a punto durante las dos primeras semanas del torneo. El primer partido chivo, en octavos de final, tendrá lugar un mes después del momento en que empiecen a trabajar todos juntos en Bronnitsy. Los campeones de 1978 y 1986 arrancaron con vacilaciones sus respectivas campañas y se fueron armando con la competencia. Si los futbolistas se compenetran y se comprometen, hay margen -estrecho al fin- para moldear una formación a la altura de las circunstancias. (Pablo Vignone)

No

Martino, Bauza y Sampaoli dilapidaron la chance de refundación

Martino, Bauza y Sampaoli dilapidaron las oportunidades que tuvieron para refundar el seleccionado. Por respeto a las trayectorias y a veces hasta traicionando sus propias convicciones (Martino al menos eligió irse cuando se sintió bastardeado por la dirigencia previo a los Juegos de Río), extendieron los tiempos de recambio y de pronto se llegó al siguiente Mundial con la obsesión de siempre: hablando sobre delanteros y no sobre el verdadero problema de la selección, que radica del medio hacia atrás. No abundan los defensores, algunos confiables se lesionaron (Funes Mori) y escaseó la continuidad de pruebas con proyectos. Hoy, muchos jugadores no son titulares en sus clubes a 77 días del Mundial y tampoco rinden en la selección.Y algo más: sentirse punto no está de más ante determinados rivales. Puede ser una buena estrategia. (Claudio Cerviño)

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