0

Poggi y Mac Allister, contra los "dinosaurios"

Jaime Rosemberg
Jaime Rosemberg LA NACION
0
29 de marzo de 2018  • 00:38

En los despachos de la Casa Rosada los llaman con ironía las "bestias negras" o "los dinosaurios" y aseguran que ahora que se quedaron solos será más fácil derrotarlos. El gobernador peronista de La Pampa, Carlos Verna, y su par de San Luis, Alberto Rodríguez Saá, sostienen su duelo verbal y político con el gobierno de Mauricio Macri, son los únicos que rechazan el Pacto Fiscal al que los invitó el ministro del Interior Rogelio Frigerio y se mantienen firmes e intransigentes en su postura opositora, aunque algunos que hasta hace poco compartían ese selecto grupo -el formoseño Gildo Insfrán o la santacruceña Alicia Kirchner- ya se muestran más dóciles con el Poder Ejecutivo.

A modo de efectivo antídoto, y mientras mantienen alguna línea de diálogo, en la Casa Rosada confían en resolver el entuerto en las urnas, el año que viene. Claudio Poggi, el exgobernador alejado de los Rodríguez Saá, a quienes ya derrotó en las PASO del año pasado, es el elegido para arrebatarles la provincia a los hermanos del poder puntano el año que viene. Y en La Pampa, aunque no hay unanimidad, el actual secretario de Deportes Carlos Javier Mac Allister es quien cuenta con las simpatías de Balcarce 50 para que La Pampa deje de estar en manos del PJ por primera vez desde 1983.

Después de la increíble remontada que les permitió ganar las elecciones legislativas luego de perder en las PASO, los hermanos Alberto y Adolfo Rodríguez Saá comenzaron a sentir el rigor de tener que pagar las deudas contraídas. La visita que el expresidente realizó la semana pasada a la Casa Rosada -un encuentro con el presidente Mauricio Macri y el jefe de gabinete Marcos Peña incluido- puso nerviosos a los miembros de la coalición opositora. Pero Peña, al contrario de lo que trascendió, habría sido muy duro con Adolfo: le pidió que su hermano firme el Pacto Fiscal antes de enviarle dinero, y le avisó que irán a fondo con la candidatura de Poggi. También le habría pedido reglas electorales transparentes a fin de evitar "picardías" a la hora de votar. "Sintió el golpe de perder la elección, pero después del mundial retoma la campaña", afirman cerca del dirigente de origen peronista, que tendrá el apoyo de radicales y macristas, además del de la Casa Rosada, para intentar desbancar a los Saá.

Con parecido optimismo y la garra que mostraba como futbolista, el "colorado" Mac Allister ya se alista para la batalla contra Verna, amo y señor de la provincia como representante del peronismo provincial. Tiene algunas ventajas en relación a otros precandidatos de Cambiemos, como el senador radical Juan Carlos Marino: puede aglutinar, además de los votos propios, una parte del electorado peronista, vital para tener chances. La relación con el Presidente, que viene de su paso por Boca Juniors (un paso que terminó, justamente, con la llegada de Macri a la presidencia del club xeneize), es otro de los puntos a favor que esgrimen cerca del secretario de Deportes de la Nación.

"Verna se encierra cada vez más en su ostracismo, y eso nos facilita las cosas", contaron cerca de Mac Allister, quien a pesar de contar con viento a favor no se confía. "Hay que trabajar mucho todavía", repite a los periodistas cuando lo consultan por su deseo de destronar al veterano caudillo pampeano, un deseo compartido con el puntano Claudio Poggi que tiene en la mira las elecciones del año que viene.

temas en esta nota

0 Comentarios Ver

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.