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Marta Bekerman: "Contra la pobreza hay que transferir ingresos, pero también otros activos"

La economista de la UBA y presidenta de una ONG de microfinanzas dice que la inclusión financiera es clave y que lograr más inversiones es un desafío complejo
La economista de la UBA y presidenta de una ONG de microfinanzas dice que la inclusión financiera es clave y que lograr más inversiones es un desafío complejo Crédito: Mauro Alfieri
Silvia Stang
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1 de abril de 2018  

Marta Bekerman habla como economista y académica -es directora del Centro de Estudios de la Estructura Económica en la Universidad de Buenos Aires- y también como participante activa del sector de las microfinanzas, orientado a dar ayuda para que la población más vulnerable acceda, con el desarrollo de alguna actividad, a fuentes de ingresos. Por eso, quien preside la asociación Civil Avanzar, que tiene su sede en el barrio porteño de Villa Soldati, dice que "es necesario escuchar a las personas de bajos recursos" para diseñar las políticas contra la pobreza, "porque sino se conoce la problemática, lo que queda es el subsidio".

En un diálogo con LA NACION, la economista afirmó también que es necesario promover herramientas para el ahorro e incentivar la inclusión financiera de las personas de bajos recursos, porque eso les permitiría tener mayor estabilidad en el acceso a recursos. Y dijo que sería bueno debatirse la existencia de un organismo que regule a las instituciones de microfinanzas y que, por ejemplo, les permita tomar ahorros de las familias como una vía de inversión.

En el nivel macro, opinó que el gran desafío es lograr mayor inversión, un tema que es "mucho más complicado de lo que se habla todos los días".

-¿Cómo ve las políticas contra la pobreza como la del pago de la Asignación Universal por Hijo?

-Creo que todas las políticas de subsidios como la AUH son imprescindibles, pero el gran desafío es brindar herramientas. A la pregunta sobre la pobreza, la primera respuesta que uno se da es que es la falta de ingresos. Y esa falta de ingresos se deriva de la falta de activos; por eso, si se transfieren ingresos en forma de subsidios y sin capacitación, la persona será dependiente y lo necesitará siempre.

-¿Cuáles son esos activos?

-El acceso al crédito, a las capacitaciones, a las tutorías... Hay un problema de equidad, gente que no tuvo las oportunidades de quienes tuvimos acceso a la universidad. A ese problema, el mercado no lo va a resolver.

-Con una estructura social heterogénea y alta pobreza, ¿en qué medida debe haber políticas diferenciadas por segmentos sociales y en qué medida se entiende que promover en general el crecimiento puede bajar la pobreza?

-Hay una tecnóloga experta en desarrollo socioeconómico, Carlota Pérez, que dice que en cada sociedad tiene que haber dos políticas muy diferenciadas. Por un lado, un país tiene que mejorar su competitividad, diversificar exportaciones, innovar; por otro lado, para la población en la pobreza el objetivo es mejorar la calidad de vida, generar empleos posibles y cambiar la situación. Hoy, frente a la inversión extranjera directa creo que hay que promover, por ejemplo, que las empresas desarrollen cadenas de valor dentro del país, porque eso puede incentivar el desarrollo industrial, mientras que por lo general estas compañías compran insumos en sus casas matrices. Para las empresas nacionales hay que tratar de incentivar la innovación y el desarrollo; para las pymes se necesitan políticas de acceso al crédito de tal forma de promover su productividad. Y en las políticas frente a la pobreza se necesita innovación social.

-¿Por qué cree que hoy no llegan más inversiones al país?

-Hoy hay un gran problema que es el déficit de inversión. Hasta ahora vimos medidas como el acuerdo con los fondos buitre y una cierta apertura, aún no suficiente para incentivar la inversión, que es lo que puede ayudar a reducir el problema macroeconómico. Si hay más inversión y crecimiento, el déficit fiscal se va a ir reduciendo de la manera más genuina, porque con crecimiento se cobrarán más impuestos. Pero además, es la inversión lo que permite generar y difundir la innovación tecnológica; se puede permitir la acumulación de capital, pero también que se generen nuevas tecnologías, que haya innovación y diversificación de exportaciones. El tema externo es clave y hoy el déficit comercial y el de la cuenta corriente están llegando a niveles altísimos. Hay un problema de estructura productiva, con una concentración muy grande de capitales extranjeros y eso no incentiva el desarrollo de cadenas de valor.

-¿Y la pobreza limita a su vez el crecimiento?

-Está el problema de la informalidad, que limita muy fuerte la inversión, en primer lugar porque limita los recursos que cobra el Estado y, además, porque es un tema vinculado con la pobreza. Con altos niveles de pobreza se restringe el mercado interno, el tamaño de la demanda y el desarrollo del capital humano. La pobreza limita el rol de la inversión y el crecimiento. También está el tema del sector financiero y sus fallas, que limitan el acceso al crédito para los sectores carenciados y para las pymes. Y están, como temas importantes para la inversión, la necesidad de estabilidad en las políticas y de provisión de bienes públicos, desde la educación hasta la estructura física, tecnológica e institucional.

-Para promover la inclusión financiera, ¿qué debería hacer el Banco Central?

-Sería muy importante establecer nuevas regulaciones para instituciones de microfinanzas, para que puedan recibir depósitos. Ahora no pueden porque están fuera de las regulaciones del BCRA, ¿y por qué están fuera? Porque hay que cuidar al depositante. Pero yo creo que debería generarse una institución que fortalezca y regule a las instituciones de microfinanzas, que les exija.

-¿Una institución independiente del Banco Central?

-Es una discusión. Yo lo he conversado con [Muhammad] Yunus [el economista bangladés impulsor de las microfinanzas]; él entiende que no deben ser los bancos centrales. La gente con la que trabajamos desde la ONG quiere ahorrar con nosotros. Y el ahorro es muy importante para las personas de bajos recursos, porque les permite hacer más constante el consumo. El problema de la pobreza no es solo la falta de ingresos sino también la inconstancia de ingresos; si a una mujer de una villa que vende empanadas se le enferma el hijo, no puede salir a trabajar; por eso es muy importante incentivar el ahorro. Estas personas muchas veces no tienen contacto con un banco y sí con instituciones como las nuestras; también podrían implementarse seguros y que haya créditos para vivienda.

-¿Hay diálogo actualmente entre el sector y el Gobierno?

-Hay interés desde Desarrollo Social en aspectos como las capacitaciones y los créditos para incentivar a las ONG. Hay un tema que preocupa y es que la reforma tributaria dispuso el alcance del impuesto a las ganancias para las instituciones de microfinanzas; si eso queda así, es un costo que se trasladará a la población vulnerable que toma estos créditos.

Minibio

  • Profesión: Lic. en Economía (UBA) Máster en Ciencias (Universidad de Londres)
  • Actividad: Docente e investigadora en la UBA e investigadora principal del Conicet; fundadora y presidenta de la asociación civil Avanzar, dedicada a microfinanzas

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