El incierto futuro de dos edificios históricos: Bolívar 1 y Casa de la Cultura

Dos edificios emblemáticos de alto valor patrimonial podrían quedar en manos privadas.
Dos edificios emblemáticos de alto valor patrimonial podrían quedar en manos privadas. Fuente: Archivo
Alejandro Cruz
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31 de marzo de 2018  

Dos edificios emblemáticos de alto valor patrimonial podrían quedar en manos privadas.
Dos edificios emblemáticos de alto valor patrimonial podrían quedar en manos privadas. Fuente: Archivo

En estos últimos días, la posibilidad de que la Ciudad ponga a la venta o en concesión a la ex sede comunal, Bolívar 1; y a la Casa de la Cultura, ex edificio de La Prensa, ha sumado nuevas voces. A principio de semana transcendió que el gobierno porteño presentó en Mipim2018, una feria internacional del sector inmobiliario que se realizó el mes pasado en Cannes, Francia, los dos edificios históricos ubicados en la periferia de la Plaza de Mayo. El primero, estaría tasado en 20 millones. Cuando el gobierno en 2015 se mudó a Parque Patricios en un edificio diseñador por el inglés Norman Foster por encargo del Banco Ciudad, se dijo que el edificio con vista a la Casa Rosada iba ser destinado a actos protocolares y como museo. Por su parte, el palacio que fue sede de La Prensa se habría tasado en 30,7 millones de dólares. Al parecer, se estaría analizando que los dos históricos edificios puedan pasar a manos de alguna cadena hotelera de lujo.

El miércoles, en diálogo con LA NACION, el ministro de Cultura de la Ciudad, Enrique Avogadro , sostuvo que no hay nada definido sobre el tema. También aclaró que "en ningún escenario se verá afectado el valor patrimonial de los edificios". Y agregó: "Lo que sí está definido es la continuidad de la política de relocalización de las oficinas administrativas en lugares en los que, creemos, hace falta inversión pública para traccionar la inversión privada".

Palacio municipal
Palacio municipal Fuente: Archivo

Conocida la noticia, Basta de Demoler, ONG dedicada a la conservación del patrimonio arquitectónico y ambiental de Buenos Aires, se hizo eco del tema. "La gestión de Horacio Rodríguez Larreta anduvo revolviendo cajones y encontró algunas joyas de la abuela que se olvidó de rematar el menemismo", señaló en su cuenta de Facebook.

Teresa Anchorena preside la Comisión Nacional de Monumentos, de Lugares y de Bienes Históricos. "El edificio de La Prensa es Monumento Histórico. Por lo cual, cualquier tipo trabajo de intervención como cambio de dominio tiene que contar con el acuerdo de la Comisión. Y Bolívar 1 forma parte del área patrimonial por entorno de Plaza de Mayo y por la Avenida de Mayo ", aseguró en diálogo con LA NACION.

Hace unos dos meses, el gobierno consultó al organismo que ella preside sobre el histórico edificio proyectado en París y que fue adaptado al terreno en la Argentina por los ingenieros Carlos Agote y Alberto Gainza, egresados de L'Ecole des Beaux Arts de París. "No nos dijeron el motivo del pedido, pero no teníamos por qué saberlo. Nuestro tarea es cuidar al edificio", destaca.

A partir de una visita ya realizada, queda pendiente otra de sectores que no pudieron recorrer, la Comisión marcó en planos con colores las áreas evaluadas. En rojo se señalaron las que únicamente se pueden restaurar. En amarillo se especifica qué tipo de intervención se podría hacer y, en verde, las de menor valor. "La fachada, todo el primer y segundo piso, farolas, ascensores, pisos, y buena parte del edificio tiene color rojo", destaca Anchorena.

Consultada sobre el proyecto de convertir al edificio en un hotel de lujo o algún plan similar, la funcionaria prefiere no emitir opinión. "Formo parte de un organismo colegiado compuesto por once personas, de ahí saldrá la opinión", afirma.

Salón Dorado del Edificio La Prensa
Salón Dorado del Edificio La Prensa Fuente: Archivo

En 1993 el edificio fue adquirido por el Banco Ciudad. La entidad, a la vez, decidió alquilarlo con opción a compra al gobierno porteño. Cuando esta opción prosperó, Fernando de la Rúa era el jefe de Gobierno y Anchorena era la subsecretaria de Cultura. Le continuó Enrique Olivera y ella pasó a ser la encargada de Cultura de la ciudad. La tarea de restauración de ese magnífico palacio fue larga hasta volverlo a su esplendor original.

A partir de apertura como Casa de la Cultura los distintos encargados del área fueron ocupando los despachos palaciegos que dan hacia la Avenida de Mayo. Quien rompió la tradición fue Darío Lopérfido, el primero de los tres ministros de Cultura de la actual gestión, quien decidió trabajar desde una amplio despacho del Teatro Colón ya que era, simultáneamente, el director artístico de la sala. Le continuó Ángel Mahler quien volvió a ocupar la Casa de la Cultura. En julio del año pasado, el ex funcionario hizo una recorrida por las obras de infraestructura que el gobierno está encarando en el edificio del ex Padelai, en pleno corazón de San Termo. Ante la prensa anunció que allí se trasladaría el ministerio Cultura y afirmó que la primera parte de esa obra iba a estar terminada en diciembre. Eso no sucedió. En diciembre dejó su puesto Mahler y asumió Enrique Avogador, ex número dos de Cultura Nación convertido en el tercer ministro porteño en dos años. Un mes después, en otra recorrida junto a la prensa por las obras en el ex Patronato de la Infancia, el Jefe de Gobierno, Horacio Rodríguez Larreta, anunció que allí se trasladará la Comuna 1

Enrique Avogadro, el ministro cuyo despacho es una mochila
Enrique Avogadro, el ministro cuyo despacho es una mochila Fuente: Archivo

."No solo pienso que el ministerio de Cultura tiene que ser móvil sino que, además, no creo que el mejor lugar sea el centro de la ciudad. Mi plan es tener distintos lugares en donde hacer base. La realidad es que mi sede es esa mochila que ves ahí", apuntaba en diálogo con La Nacion en el Centro Cultural Julián Centeya a donde llegó, claro, con su mochila. "La idea de irnos del edificio de La Prensa es algo que está en la línea con el plan trazado por el gobierno", sintetizó.

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