Los rebeldes sirios ceden y abandonan su último bastión en Ghouta Oriental

En un triunfo para Al-Assad, acordaron retirarse del enclave
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2 de abril de 2018  

DUMA, Siria (AFP).- El presidente sirio, Bashar al-Assad, ya puede festejar una nueva victoria. Ayer los rebeldes aceptaron abandonar la ciudad de Duma, el último bastión insurgente de Ghouta Oriental, cerca de Damasco, luego de llegar a un acuerdo con emisarios rusos, según anunció el Observatorio Sirio para los Derechos Humanos (OSDH).

Las fuerzas rebeldes no confirmaron por el momento el acuerdo, pero el diario progubernamental sirio Al-Watan señaló, al citar fuentes diplomáticas, que los rebeldes dejarán las armas pesadas y abandonarán Duma hacia regiones del norte de Siria controladas por los insurgentes.

Según el OSDH, el acuerdo final entre Jaish al-Islam y Rusia prevé que los rebeldes y sus familias, así como los civiles que lo deseen, sean evacuados hacia territorios insurgentes en la provincia de Aleppo (norte).

"La policía militar rusa entrará en la ciudad", explicó el OSDH, que dispone de una amplia red de fuentes en Siria.

El acuerdo es similar a otros dos pactos anteriores auspiciados por Rusia con sendos grupos rebeldes que ya abandonaron los territorios bajo su control en Ghouta.

Las evacuaciones ya están teniendo lugar en Duma, sobre todo de civiles enfermos o heridos, pero también de familias de combatientes rebeldes de la facción Faylaq al-Rahman, minoritaria en este enclave controlado por Yaish al-Islam.

Estos evacuados se dirigen hacia la provincia de Idlib, en el noroeste del país. Los medios estatales sirios anunciaron también "la salida de un cierto número de terroristas de Faylaq al-Rahman de la ciudad de Duma". El régimen califica a los rebeldes de "terroristas".

En las primeras horas de la mañana, el OSDH había informado de un primer acuerdo parcial para evacuar a los civiles de Duma y de negociaciones tendiente a un acuerdo total.

Luego de la evacuación de Duma, el gobierno sirio tomará el control total de Ghouta Oriental, lo que representa un éxito militar y político de gran magnitud para el régimen de Al-Assad.

Tras los intensos ataques que dejaron 1600 civiles muertos en cinco semanas, dos de los tres grupos insurgentes que todavía estaban en esta región abandonaron sus posiciones.

Más de 45.000 rebeldes y civiles se han ido de Ghouta en diez días, indicó el OSDH. La ciudad de Duma, en Ghouta Oriental, es el último bastión de esta zona en manos del grupo Jaish al-Islam, pero sufrió numerosos bombardeos y un asedio continuo desde hace tres años.

Según Rami Abdel Rahman, director del OSDH, el acuerdo parcial de ayer permitió la evacuación de unas 1300 personas.

Ayer, en su mensaje de Pascua, el papa Francisco lanzó un llamado por la paz para la "amada y martirizada Siria, cuya población está extenuada por una guerra que no tiene fin" (ver página 2).

Ghouta fue una de las primeras zonas donde hubo manifestaciones contra el régimen en 2011. En los últimos días miles de habitantes de Duma huyeron hacia zonas bajo control del régimen,

Gracias al apoyo militar ruso, el régimen de Damasco pudo cambiar el rumbo de la guerra, multiplicó sus victorias y reconquistó territorios.

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