Abusos en la gimnasia: "Tengo algo que contarles", el relato de una confesión en una charla entre amigos

Un gimnasta contó su caso entre amigos
Un gimnasta contó su caso entre amigos Fuente: LA NACION
Germán Leza
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4 de abril de 2018  • 21:47

La confesión atravesó la larga mesa como una daga y ya no hubo más lugar para risas ni anécdotas en aquella reunión de distintas generaciones entre viejos gimnastas. "Yo tengo algo que contarles", disparó quien habría sido abusado cuando era menor de edad hace casi 30 años por el ex entrenador de la selección nacional de gimnasia artística y que presidió la comisión técnica masculina de la Confederación Argentina de Gimnasia (CAG) hasta el año pasado.

"El miraba a todos. Se lo veía con los ojos llorosos. Y encontró un hueco. Creo que se sintió relajado, cómodo. Abrió los ojos, y dijo «chicos tengo algo que contarles» y surgió como un baldazo de agua fría", relata LA NACION Marcos Lico, ex gimnasta, entrenador y juez de 54 años, quien fue testigo de la revelación hace poco más de medio año. "Y algunos que estábamos ahí estábamos desinformados del tema. Nos sentimos shockeados, y dijimos, «¿qué hacemos con esto?»". Entonces, de a poco, y a través de la comisión de atletas del Comité Olímpico Argentino (COA), se comenzó a recolectar información sobre los hechos. Todo fue condensado en una presentación judicial que llevó a cabo el presidente del COA , Gerardo Werthein , y que el fiscal Guillermo Marijuán transformó en una denuncia penal.

Luego de la confesión, otro contó que el mismo entrenador, en una fiesta, intentó sobrepasarse con él y que lo frenó "con una trompada". Lico conocía a dicho formador desde hacía más de 30 años. Habían compartido sus inicios como gimnasta en el Club Gimnasia y Esgrima de Villa del Parque (GEVP), y después continuaron encontrándose como entrenadores y árbitros. "Cuando me entero de esto, digo «uy, por Dios», ¿con quién estuve?", confiesa.

Para Eric Pedercini, uno de los mejores gimnastas de la historia argentina y que fue medalla de oro en los Juegos Panamericanos de Winnipeg 99, los abusos del entrenador señalado era un secreto a voces: "A mí me parece que eso se sabía desde siempre. Quizás yo era el único ganso que como no le prestó atención no lo vi o no lo quise ver. No sé. Desde siempre se supo que pasó lo que pasó. De hecho es más de un gimnasta. Me contacté con dos de ellos. Uno ni siquiera me contestó y el otro me dijo que me iba a contar cómo venían las cosas y nunca me contestó, y no quise empujar más. Es un tema muy complicado. Como ninguno quiere hablar no podemos hacer que este tipo vaya en cana", declaró en diálogo con LA NACION, desde Virginia, Estados Unidos, donde reside.

Si creés que una niña, un niño o un adolescente fue víctima de abuso sexual podés llamar al 0-800-222-1717.

Otro gimnasta argentino, Federico Molinari , finalista en anillas en los Juegos Olímpicos de Londres 2012, es de otra generación pero los rumores también habían llegado hasta él: "Soy de otra generación. Esto ocurrió en los 90. Escuché los comentarios y rumores cuando vine a vivir a Buenos Aires. Pero sin demasiados detalles". Y añadió: "A mí me cae como un golpazo. Porque me lo crucé en muchos lugares a esta persona. Tuve mucho contacto con él en determinados torneos o en el Cenard . Y si bien había sospechas nunca se habían confirmado. Y uno no puede juzgar sin tener demasiadas certezas. Esto que hace el Comité Olímpico- se refiere a la presentación judicial que hizo- es lo ideal y es lo que tendría que haber hecho la Federación Metropolitana cuando todavía las cosas estaban frescas. Se quedó corta con lo que hizo".

Según pudo saber LA NACION, el supuesto caso de abuso que describe Lico fue en un importante club de la ciudad de Buenos Aires, donde el entrenador apuntado trabajó por muchos años. La entidad, a su vez, estaba bajo la órbita de la Federación Metropolitana, donde el formador de gimnastas tenía un importante puesto como autoridad. Ahora, el sitio web de esa federación está caído. Lo mismo ocurre con la web del entrenador señalado, quien después de la presentación judicial del COA perdió las tres becas que gozaba por parte del Enard y de la Secretaria de Deporte por los cargos que ejercía. El coach estaba destinado, ni más ni menos, que a presidir la función técnica durante los Juegos Olímpicos de la Juventud que se celebrarán este año en Buenos Aires y que reúne a atletas de entre 15 y 18 años. Tampoco ocupará ese cargo.

En enero pasado, Lico volvió a hablar con la persona que se confesó aquella noche y le contó que no podía declarar. Se trata de un dolor que otras víctimas tampoco quieren revivir. "De esa reunión llegué a mi casa descompuesto. Es que algo que no tolero. Yo tengo dos hijas y si le hubiera pasado a mis hijas me muero", dice Lico, quien aclara que su intención es que se descubra "la verdad". Y agrega: "Lo que más me duele de todo esto es que tanta información reiterativa en los canales de televisión... yo me pongo en la piel de él, debe estar reviviendo esos momentos, y esa imagen donde él habló delante de nosotros. ¿Qué estará pensando? «Gracias a Dios», o «¿por qué hablé?»". Se le debe venir constantemente todo a la cabeza y debe estar sufriendo un montón. Y eso es lo más pena me da. Eso es lo que más me molesta".

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