Bautista Delguy, el chico que no para de crecer y que sueña jugar el Mundial con los Pumas

Bautista Delguy, el veloz wing de Jaguares que ya se ganó la ovación de la gente
Bautista Delguy, el veloz wing de Jaguares que ya se ganó la ovación de la gente Crédito: Villarpress
Agustín Monguillot
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6 de abril de 2018  

Dice que no escuchó nada de la ovación. Desde las tribunas de Vélez se empezó a corear su apellido al unísono cuando enfiló para el banco de suplentes, segundos después de haber jugado un partidazo ante Lions, el subcampeón del Súper Rugby. "Jamás hubiese pensado que cantaran mi nombre", admite Bautista Delguy.

A pocos días de cumplir 21 años, el back es quizás el mayor talento que tiene el rugby argentino. Un back explosivo, letal en carrera y capaz de desequilibrar en espacios cortos gracias a su velocidad y cambio de paso. Un jugador que esta temporada dejó de ser el futuro y pasó a ser presente; primero en Jaguares, donde empezó como invitado en la pretemporada, entró en el segundo tiempo en el debut y desde entonces no salió más del XV de Mario Ledesma, donde marcó 5 tries en 6 partidos. Y, desde la semana pasada, en los Pumas, donde tuvo su primera concentración.

Centrado y de perfil bajo, es capaz de pasar inadvertido incluso en Pucará, su club de toda la vida, donde apenas pudo jugar un par de partidos en primera. Es un producto genuino del Plar de la UAR que dio cada uno de seleccionados: juveniles, URBA, Pumitas, Seven y Argentina XV. Es consciente acerca de la expectativa que genera, pero ni piensa en ello. A horas del partido con Crusaders, Delguy analiza al campeón del Súper Rugby y hace hincapié en el factor mental como la clave para que Jaguares se vuelva un equipo regular.

-¿Cómo es pasar a una rutina de un club profesional?

-Venía de un proceso con Pumitas y más o menos me iba dando cuenta porque iba alternando con el club. Ahora hay que actuar profesionalmente y no dar ninguna ventaja. Esa es la diferencia con el amateur, que un día entrenabas, uno no, o bien nos juntábamos un viernes o un sábado.

-¿Es tan exigente el Súper Rugby como se dice?

-Sí, tiene una intensidad y un nivel de juego que no me lo imaginaba. Sabía que era muy duro, pero cuando te toca jugar te das cuenta de que este torneo es de lo mejor del mundo. Me gusta ser parte, pero me doy cuenta de que tenés que prepararte un poco más.

-Se habla mucho de la intensidad física. ¿Te costó?

-Obvio, en los primeros partidos. Con Stormers (NdeR: derrota por 28 a 20, en Ciudad del Cabo) me tocó estar en el banco y me sirvió para ver cómo venía el partido y entrar ya viendo cómo jugaban. Los sudafricanos tienen tipos enormes, contra los que si no estás bien entrenado la pasás mal.

-Y al segundo partido ya eras titular...

-Me integré muy bien al plantel, arranqué en la pretemporada y a partir de ahí fue todo para arriba. Por suerte los entrenadores me dieron la oportunidad de jugar. Hoy lo disfruto al máximo y estoy muy contento con esta etapa.

-¿Coincidís en que Jaguares debe progresar en el factor mental?

-Sí, estamos haciendo mucho foco en lo mental porque creemos que es la clave. Cuando nos ponemos a hacer nuestro plan de juego y el sistema, sale y hacemos lo que nos proponemos. Si no estamos bien de la cabeza, como le pasaba en los últimos 20 minutos a Jaguares, estos partidos los perdés. Los neozelandeses, sudafricanos y australianos están preparados para eso.

-¿Cómo lo trabajan?

-Mario (Ledesma) y los entrenadores ponen énfasis en lo mental. También hacemos charlas y nos reunimos mucho, además de que nos contamos cosas. Es una ayuda que nos damos entre todos para que lo mental esté 100% resuelto.

-¿El desafío es encontrar la regularidad como equipo?

-Claro. Con Waratahs había sido un gran partido y a la semana siguiente volvimos a perder contra Reds. Ahí dijimos: "Tenemos que pasar la página, mejorar desde lo mental y el juego", y le ganamos a Lions. Si vamos a ganar un partido y perder el siguiente, no vamos a ser regulares. Contra Crusaders esperamos estar fuertes de la cabeza, más allá del resultado que se dé.

-¿Cómo es Crusaders?

-Es el último campeón. Con Hurricanes son los dos mejores equipos del Súper Rugby. Hay que estar al 110% para llevarnos la victoria.

-Nunca se le pudo ganar a una franquicia neozelandesa desde que están en el torneo. ¿Influye para ustedes?

-Se tiene en cuenta, pero hay que preparar el partido de otra manera. Tenemos que olvidarnos de eso, pensar en nosotros y analizar por dónde se puede quebrar al rival. Hay que sacarse esa presión de que nunca se le ganó a una franquicia neozelandesa.

-¿Cómo tomás que se diga que sos la promesa del rugby argentino?

-Trato que aislarme de eso y vivir el presente. Están bueno los elogios, pero no hay que enfocarse ni pensar en eso porque te saca de la realidad. Tengo que mantener los pies sobre la tierra y hacer mi trabajo. Si uno anda bien en los partidos, las cosas se van dando solas.

-La semana pasada tuviste tu primera concentración con los Pumas...

-Por suerte desde chico jugué en la URBA y seleccionados argentinos. Me tocó dar todos los pasos. Yo lo disfruto como si fuera la última vez para sacar provecho de todo. Ojalá que todo continúe así.

-Decís que vas dando pasos. ¿Ir al Mundial del año que viene sería como graduarte?

-(Sonríe) Sí, la verdad que sí...

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