De Tokio a París, es temporada de cerezos en flor

Cinco lugares del mundo para disfrutar del hamani, la tradicional celebración japonesa que se reedita con cada florecimiento de los cerezos
Cinco lugares del mundo para disfrutar del hamani, la tradicional celebración japonesa que se reedita con cada florecimiento de los cerezos
Pierre Dumas
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8 de abril de 2018  

1. Japón: Somei Yoshino, en Tokio

Hanami u ohanami es el término japonés que designa la costumbre de admirar los cerezos en flor, los famosos sakuras, en primavera. En el hemisferio norte, esta temporada ya empezó o está a punto de hacerlo según las regiones.

El hanami en Japón es algo que se organiza con mucha rigurosidad. A partir de marzo, los nipones siguen en los noticieros los reportes para saber cuándo brotarán las flores. Según las condiciones climáticas y las latitudes entre el norte y el sur del archipiélago, es algo que se desde fines de marzo hasta mayo (hay más de un mes de diferencia entre las el sur y la isla de Hokkaido en el norte).

Para los japoneses, el florecimiento de los cerezos es un asunto muy serio
Para los japoneses, el florecimiento de los cerezos es un asunto muy serio

En Tokio el pico es por lo general a mediados de abril. Los habitantes de la megalópolis tienen muchos lugares para congregarse en familia o entre amigos y pasar un día bajo las ramas de los sakuras, para un picnic o sesiones de fotos. Si hubiera que quedarse con uno solo, para muchos sería el Parque Ueno. Se dice que tiene más de mil cerezos y es uno de los más concurridos durante el hanami.

Hay muchas variedades de cerezos-flor en Japón. La más apreciada es la somei yoshino, que florece de color blanco con matices de rosado.

2. Estados Unidos: un regalo japonés en Washington

Uno de los mayores hanami fuera de Japón se celebra en la capital norteamericana. Los primeros sakuras de sus parques fueron plantados hace más de un siglo: el 27 de marzo de 1912, el alcalde de Tokio regaló unos tres mil plantines al gobierno de Estados Unidos como muestra de amistad. En recuerdo de esta fecha, el National Cherry Blossom Festival empieza a fines de marzo y se extiende hasta principios de abril, mientras florecen los árboles. Este año se celebra hasta el 15 de abril.

Con el paso de los años, el evento ganó en importancia y propone muchas actividades. Una de las más llamativas es un festival de cometas, el Kite Blossom Festival. El Tidal Bassin, los parques de la Biblioteca del Congreso y las orillas del río Potomac con algunos de los mejores lugares para ver los paisajes coloridos por los cerezos en flor.

3. Estados Unidos II: Central Park

También en el Central Park, de Manhattan, Nueva York
También en el Central Park, de Manhattan, Nueva York

Los matsuri (festival, en japonés) en torno a sakuras se han convertido en algo habitual cada primavera en las ciudades donde hay comunidades japonesas en América del Norte, Nueva York incluida. Hay cerezos en la mayoría de sus espacios verdes. Pero es al Central Park donde va la mayoría de los turistas para verlos. Desde el monumento a John Lennon -el mosaico del Strawberry Fields- se pueden ya ver las masas blancas y rosadas de los sakuras. Muchos están a orillas del lago.

Como en Japón, la gente se sienta bajo sus ramas para pasar la tarde. Es común también ver a novios con sus trajes de boda que vienen para sesiones de fotos. También se pueden observar cerezos en flor en el Jardín Botánico de Brooklyn (las flores motivan muchas actividades bien japonesas, como desfiles de cosplay, combates de samurai, degustaciones de té), el Riverside Park (con 700 árboles a lo largo del Hudson River), la pequeña Roosevelt Island y muchos, muchos otros lugares en los cinco distritos.

4. Francia: un matsuri cerca de París

París también tiene su festival del hamani, como en Japón
París también tiene su festival del hamani, como en Japón

La capital de Francia es seguramente la ciudad más niponófila de Europa. Además de tiendas, restaurantes, librerías, manga-cafés, institutos o eventos está la Casa de la Cultura de Japón, uno de los mayores centros de difusión del archipiélago en el mundo. No podía faltar entonces un lugar donde celebrar el hanami. La cita es en el Parque de Sceaux, en las afueras al sur de la ciudad.

En el momento pico de la floración, se organiza un fin de semana especial con comidas, bailes y demostraciones de taiko (tambores). Es un festival muy concurrido y hay que llegar bien temprano por la mañana para asegurarse un lugar bajo las ramas de los cerezos y ver las distintas actividades propuestas. Este año el matsuri será los días 28 y 29 de abril.

5. Alemania: túneles rosados en Bonn

Cerezos en la ciudad natal de Beethoven
Cerezos en la ciudad natal de Beethoven

Desde que la capital alemana fue trasladada a Berlín, la pequeña ciudad natal de Beethoven ha caído en el olvido, aunque siga manteniendo algunas oficinas del gobierno federal. Sin embargo Bonn merece ser visitada cada año en primavera. Es cuando las calles de su viejo centro están cubiertas por ramas florecidas de sakuras color rosa.

Forman túneles por encima de las aceras y las veredas de la Altstadt, el viejo centro, y más particularmente al borde de la Heerstrasse. Se la ve en su máximo esplendor a fines de abril. Pero durante todo el mes, como está muy concurrida los fines de semana (se viene incluso desde regiones vecinas de Francia, Bélgica y Holanda), los habitués recomiendan llegar temprano por la mañana o esperar hasta el anochecer. Es cuando hay menos gente y cuando se puede jugar con la luz y el alumbrado público para sacar fotos. En respuesta al entusiasmo de la gente, la ciudad organiza ciertos años un festival, el Kirschblütenfest. El último se remonta a 2016.

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