Apicultura: a los 72 años, quiere fraccionar y exportar miel

Antonio Klimiuk, con las abejas
Antonio Klimiuk, con las abejas Crédito: Municipalidad de General Lavalle
Josefina Pagani
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7 de abril de 2018  

Crecer, fraccionar y, tal vez, exportar su miel. El sueño de los productores apícolas de General Lavalle parece hacerse realidad con la llegada de la habilitación y autorización del Senasa a la primera sala de extracción de la zona.

Antonio Klimiuk, el Polaco, tiene 72 años y hace 30 que vive en esa localidad bonaerense, a 289 kilómetros de la Capital Federal. Nació en 1946, en Campo Grande, Misiones, donde de chico aprendió a cultivar té y yerba. Pero a los 18 años agarró su "valijita", como la describe él, y partió con un sueño (y dos primos) rumbo a Caseros, Buenos Aires.

Allí se dedicó a trabajar en una carpintería donde aprendió el oficio. Pero su mente estaba más allá, en las colmenas. "De chico, amaba las abejas, hasta el día de hoy. Trabajaba de carpintero, pero siempre me dediqué a la apicultura como un hobby", afirmó Klimiuk a la nacion.

Hace 15 años sufrió un accidente en sus manos en la carpintería y eso marcó su destino. Pasó a trabajar de lleno en las abejas. Fue así que don Antonio, como también es conocido en la zona de Pavón y General Lavalle, y su esposa María Cristina Galván se dedicaron cien por cien a la actividad. Mientras que Klimiuk trabaja todos los días de la semana con su hijo Esteban en unas 1000 colmenas, su mujer, de 66 años, produce con su nieto Braian Butte en unas 350.

A principios de enero de 2016, Klimiuk comenzó lo que tanto ansiaba: lograr la habilitación y registro del Senasa de su sala de extracción de miel. Con la ayuda de un equipo de funcionarios del intendente José Rodríguez Ponte, inició las gestiones ante el Ministerio de Agroindustria de la provincia de Buenos Aires.

Una temporada complicada

Según describe el apicultor, el año pasado fue muy duro, ya que el partido de General Lavalle y toda la zona fueron seriamente afectadas por las precipitaciones, que incluyeron, entre otras problemáticas, cabezas de ganado perdidas, caminos cortados y campos anegados. Para septiembre de 2017, según fuentes de la municipalidad, entre el 80 y el 85% del casco rural estaba afectado por las inundaciones. "Caminábamos en el agua para alimentar las colmenas y hacer las tareas de sanidad y mantenimiento. Estábamos encima todo el tiempo, las cuidamos día a día y logramos salvarlas. Otros productores no les podían dar alimento; las abejas se ahogaban o el agua se llevaba las colmenas enteras. Sin embargo, este año vino bastante bueno a pesar de que empezamos tarde con la producción", afirmó Klimiuk.

Meses después de iniciado el trámite ante el Senasa, el productor recibió la visita del jefe de Gabinete provincial de Agroindustria, Jorge Srodek, y del titular de la Unidad de Coordinación Apícola, Ariel Guardia López, quienes dieron el visto bueno y sugirieron algunas mejoras. Finalmente, hace dos meses llegó el certificado oficial a la sala ubicada en la chacra Pavón, documento que el productor de 72 años exhibe orgulloso colgado en una pared.

Pese a que aún están recolectando la miel, Klimiuk estima llegar a una producción de 50 tambores de 300 kilos. "Hay años buenos y malos, como todo en el campo. General Lavalle es una zona ganadera y la miel es muy sana. Producimos de dos tipos: una más clara que es pura de pradera, de campos naturales, y otra más oscura con un sabor más fuerte, que es miel de montes, las dos extraídas de especies nativas de la zona", explicó.

Sus compradores son principalmente acopiadores. Sin embargo, en la Municipalidad de General Lavalle explicaron que aspiran a que los productores lleguen a exportar directamente, sin intermediarios. "Queremos lograr que nuestra miel obtenga el verdadero reconocimiento que se merece porque tiene amplias cualidades dentro de los estándares orgánicos", dijo Nicolás González Busai, director de Producción del municipio.

La apicultura en Lavalle

El funcionario explicó, además, que la zona es considerada en un 95% reserva provincial e incluso cuenta con cuatro reservas privadas donde solo se realiza un "manejo ganadero sustentable". Además, afirmó que en el partido hay otros 14 apicultores que producen diariamente.

"Estamos tratando de generar la trazabilidad del producto con sello orgánico y también conversando con algunos compradores, incluso exportadores que están interesados. Todos los productores tienen la misma característica que el Polaco, es su única actividad y quieren especializarse", agregó. El funcionario explicó que están llevando adelante los trámites para habilitar dos salas más de extracción, una inclusive para fraccionar la venta de miel.

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