Masters de Augusta: el día que Jack Nicklaus conoció a Roberto De Vicenzo y la admiración de Gary Player al Maestro

Gary Player y Jack Nicklaus, durante la jornada de ayer en Augusta
Gary Player y Jack Nicklaus, durante la jornada de ayer en Augusta
Gastón Saiz
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6 de abril de 2018  • 12:05

AUGUSTA.- Son dos leyendas que se pasean con la satisfacción de haber ingresado de lleno en la historia del golf. Recorren cada rincón de Augusta National como si fuera su segunda casa. Sonríen, se hacen chistes e intercambian un anecdotario interminable de varias décadas de carrera deportiva. Juntos reúnen 9 sacos verdes del Masters: Jack Nicklaus (78 años) tiene seis de esas preciadas prendas en su locker, mientras que Gary Player (82) ostenta tres.

El jueves, el Oso Dorado y el sudafricano fueron los encargados de inaugurar el Masters bien temprano, con sus respectivos golpes desde el tee del hoyo 1 de Augusta National. Sin embargo, a diferencia de ocasiones anteriores, el drive de Player superó por unas cinco yardas al tiro de salida del Nicklaus, el máximo ganador de Majors (18).

"Le dije a Jack que no se preocupara porque ahora le pego a la pelota más largo que él. Después de todo, él le viene pegando más largo que yo durante 50 malditos años", comentó Player entre risas. En esa ceremonia animada por Fred Ridley, presidente del club, los dos recibieron los aplausos de un público que, como buen amante de este deporte, los quiere y los venera.

Gary Player, el Caballero Negro, y Jack Nicklaus, el Oso Dorado, durante la jornada de ayer en Augusta
Gary Player, el Caballero Negro, y Jack Nicklaus, el Oso Dorado, durante la jornada de ayer en Augusta Fuente: AFP

Tanto Nicklaus como Player tienen un lazo argentino debido a que coincidieron con Roberto De Vicenzo en el circuito. El Maestro -fallecido el 1º de junio de 2017 a los 94 años- era más grande en edad que ellos y significó un referente importante para ambos. El Oso Dorado contó una anécdota que lo vincula con el patriarca del golf argentino: "Recuerdo mi primer US Open en 1957, yo tenía 17 años y no superé el corte. Se jugó en el Inverness Club de Toledo, en Ohio, y me quedé para observar la tercera vuelta. Me acuerdo que empujaba y trataba de meter la cabeza entre las piernas de la gente. Y ahí estaba Roberto en una de las salidas junto con Peter Thomson; agarró su madera 2, puso la bola en el tee y le pegó, cuando en esa época no era muy común usar tees. Aquella fue la primera vez que lo vi jugar; era realmente un golfista terrible, un tremendo atleta. Después, me ganó por dos golpes en el Open Británico de 1967.¿Fue ese año en que ganó? Sí".

Nicklaus estuvo varias veces en la Argentina y, de hecho, varias de nuestras canchas exhiben la rúbrica de su diseño: Nordelta, Pilará Golf Club, Valle del Golf (Córdoba) y Chapelco Golf & Resort, en San Martín de los Andes. "Creo que además de un gran jugador, Roberto fue un caballero. Representó a la Argentina muy bien y estuve con él en su país no mucho antes de que falleciera. Fue un buen amigo", apunta el hombre que sigue siendo el más veterano en ganar el Masters, con 46 años en 1986.

Player desatiende la idea de que es un octogenario: mantiene a rajatablas sus rutinas de ejercicios físicos y siempre viste de negro. Y también habló sobre De Vicenzo: "Conocí a Roberto extremadamente bien: jugué con él en la ronda final en aquel Open de 1967 en Hoylake y terminé tercero. Nunca lo voy a olvidar: le pegaba y la pelota volaba fuera de límites, pero después volvía y aterrizaba en el green". El sudafricano se apasiona cuando se refiere a él: "Si hoy hablás con una persona joven, quizás no tenga idea de lo bueno que era él como jugador. Si hubiera nacido en Estados Unidos y no hubiera venido solo ocasionalmente a este país, y con estos aviones de hoy, habría sido uno de los grandes jugadores de todos los tiempos. Este hombre realmente podía jugar muy bien".

El sudafricano contó además el incidente de la mala tarjeta de De Vicenzo firmada en 1968, que le impidió acceder a un desempate con Bob Goalby: "Lo que sucedió en Augusta fue una tragedia. Aunque vayas a una corte y tengas a un testigo, a millones de testigos que vieron que Roberto hizo tres golpes en aquel hoyo 17 de la última vuelta del Masters 1968, en el golf no significará nada. Fue muy triste lo que le pasó. Casi comete el mismo error en las semanas siguientes en Houston, donde ganó, pero un hombre de la PGA lo frenó antes de que entregara la tarjeta. Más allá de esas situaciones, De Vicenzo era realmente un jugador poderoso, ¡un toro!".

El golpe inaugural de dos grandes

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