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Johanna Francella sigue los pasos de su papá

La hija menor de Guillermo Francella ya tuvo su debut en televisión y va por más. "No siento presión por ser 'la hija de' . Quiero hacer mi propio camino", asegura FOTO: Matías Salgado
La hija menor de Guillermo Francella ya tuvo su debut en televisión y va por más. "No siento presión por ser 'la hija de' . Quiero hacer mi propio camino", asegura FOTO: Matías Salgado
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6 de abril de 2018  • 16:28

Cuando era chica, Johana Francella (24) tenía un sueño que parecía lejano: miraba la televisión y deseaba formar parte de los elencos de sus novelas favoritas. Todavía vive en la casa de sus padres porque dice que está muy cómoda, le gusta ver series, salir con amigos. Admira el trabajo de Emma Stone y asegura que es poco cholula: "Jamás pediría un autógrafo o una foto a alguien famoso". Ser hija de Guillermo Francella no le generó ninguna presión. "Yo busco hacer mi propio camino", cuenta. Tomó clases de canto y actuación desde los 10 años, y cuando terminó el colegio secundario, se instaló tres meses sola en Nueva York para estudiar teatro en el Lee Strasberg Theatre and Film Institute. Volvió y siguió formándose, hasta que a mediados de 2017 llegó su gran oportunidad de lucirse en Golpe al corazón, la novela prime-time de Telefe protagonizada por Sebastián Estevanez y Eleonora Wexler. "Papá siempre supo que yo quería ser actriz. No por seguir sus pasos, sino porque es algo que siempre me gustó. De él aprendí a estar en constante movimiento, a poder salir de mi zona de confort, y para eso no hay secretos: hay que trabajar, estudiar, formarse", asegura.

-¿En algún momento te asustó la comparación, inevitable, con tu papá?

-Nunca. En mi casa todos sabían que yo quería ser actriz desde chica. Sin embargo, cuando terminé el colegio y mis amigas empezaron a pensar qué carrera universitaria seguir, yo me asusté porque estaba eligiendo una profesión no tan convencional. Pensé estudiar psicopedagogía, pero por suerte en casa me dijeron "seguí lo que realmente te gusta". "No te metas en otra carrera por miedo, ¿cuánto te va a durar si eso no es lo que realmente querés?", me aconsejó papá.

Yoyi, como le dicen en su casa, no tiene novio. Hoy tiene toda su energía puesta en el trabajo: "Me gustaría mucho hacer radio y cine, es una asignatura pendiente. Me encanta la comedia porque en casa el humor es algo cotidiano, pero el drama me parece más interesante", cuenta. FOTO: Matías Salgado
Yoyi, como le dicen en su casa, no tiene novio. Hoy tiene toda su energía puesta en el trabajo: "Me gustaría mucho hacer radio y cine, es una asignatura pendiente. Me encanta la comedia porque en casa el humor es algo cotidiano, pero el drama me parece más interesante", cuenta. FOTO: Matías Salgado

-¿Cómo fue tu infancia con un padre tan famoso?

-Para mí fue y es normal porque no conocí otra cosa. Desde que nací papá es muy conocido. No sé lo que es que no te miren en la calle cuando estás comiendo con tu familia. Él siempre nos dejó en claro que era parte de su trabajo que alguien se quisiera sacar una foto con él. Me crié en estudios de televisión y cuando empecé a grabar me sentía como en casa.

-¿Cuál fue el mejor consejo que te dio cuando empezaste?

-Que me muestre tal cual soy, natural. Y que haga lo que me hace bien a mí en todos los ámbitos de la vida. Admiro mucho a mi papá y me encantaría poder hacer todas las cosas que hizo en lo personal y con su profesión. Pero yo trato de enfocarme en mi camino, no siento ninguna presión.

Un recuerdo de su infancia con su papá, Guillermo.
Un recuerdo de su infancia con su papá, Guillermo.

-Tu apellido debe abrirte las puertas...

-Creo que como todas las cosas, tiene sus pros y sus contras. Seguramente me puede abrir algunas puertas, pero depende de mí que permanezcan abiertas. Te pueden dar una oportunidad, pero hay que saber aprovecharla. Tal vez puede ser más fácil porque tenés contactos. Yo soy muy relajada y nunca me sentí más observada por ser la "hija de.".

-Tu hermano Nicolás también es actor. ¿Se dan consejos entre ustedes?

-Sí, todo el tiempo. En mi familia somos muy unidos y como nos dedicamos a lo mismo que papá tenemos a favor que ya conoce casi todo lo que nos puede pasar. Eso es lo bueno de tener un papá consagrado.

-¿Te da celos su fama de galán?

-¡Cero! De chica era más celosa. Si alguna amiga me decía algo me molestaba, pero ahora me divierte que lo tengan con esa fama. ¡Es una bomba!

"Cuando les dije a mis papás que me quería ir a Nueva York a estudiar se alegraron mucho porque sabían que estaba haciendo lo que siempre soñé. Desde chica supe que quería ser actriz, aunque es una profesión difícil y muy inestable", sostiene. FOTO: Matías Salgado
"Cuando les dije a mis papás que me quería ir a Nueva York a estudiar se alegraron mucho porque sabían que estaba haciendo lo que siempre soñé. Desde chica supe que quería ser actriz, aunque es una profesión difícil y muy inestable", sostiene. FOTO: Matías Salgado

-¿Qué cosas, más allá de la actuación, los unen?

-En casa, el humor es un código familiar y es la conexión máxima que tenemos. Lo heredamos de papá. Mi hermano se fue a vivir solo hace dos años, pero nos seguimos viendo todo el tiempo.

-Tus padres están juntos hace mucho tiempo. ¿Cómo vivís vos el amor?

-Soy re "Susanita". Ellos son un ejemplo de que el amor puede ser para toda la vida y a mí me da ilusión. Me encantaría que me pase algo así. Hoy estoy sola, pero soy romántica y muy enamoradiza.

Maquillaje y peinado: Micaela Roza, para Estudio Frúmboli, con productos Lancôme

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