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El nuevo River: los cinco cambios que disfruta el equipo de Marcelo Gallardo tras la consagración ante Boca

Mucho para festejar: el triunfo en la Supercopa Argentina revitalizó a River
Mucho para festejar: el triunfo en la Supercopa Argentina revitalizó a River Fuente: FotoBAIRES
Gustavo Yarroch
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9 de abril de 2018  • 14:00

La metamorfosis está sobre la mesa, clara como el agua mineral: la consagración en la Supercopa ante Boca, en Mendoza, revitalizó a River en todo sentido. A partir de la victoria en el partido más importante del semestre, el semblante pálido que cargaba el equipo mutó por otro mucho más saludable. River cambió y modificó una dinámica negativa por otra que le permitió repuntar tanto en los resultados como en los rendimientos del equipo y también de varias individualidades que, ahora sí, están a tono con las exigencias de una camiseta tan pesada.

A grandes rasgos, River disfruta de cinco cambios puntuales a partir de aquella victoria del 14 de marzo en el Superclásico:

1-Los tres encuentros siguientes en la Superliga terminaron en festejo: Belgrano, Defensa y Justicia y Racing sufrieron el renacer del conjunto de Marcelo Gallardo. Si esas tres victorias se suman a la que había conseguido en la antesala del Superclásico, frente a Patronato en Paraná en una noche en la que ganó sin merecerlo, subyace la explicación de porqué River dejó atrás el preocupante puesto 24 en la Superliga y escaló hasta la décima posición, que lo ubica en zona de clasificación para la Copa Sudamericana 2019. "El objetivo es tratar de clasificar para la Copa Libertadores. Sabemos que no será fácil porque tenemos varios equipos arriba, pero vamos a dar pelea hasta que nos den los números", afirmó Lucas Pratto, consciente de que River está a siete puntos de Independiente, el equipo que está consiguiendo el último boleto para la Libertadores, cuando quedan quince por jugar. Luego de ganarle a Boca, River también jugó un amistoso ante la Universidad de Chile, en Santiago, donde ganó 3 a 0 con un equipo alternativo. Y en la Copa Libertadores no supo hacer valer el envión anímico al resignar dos puntos como local frente a Independiente Santa Fe de Bogotá, con el que igualó sin goles en el Monumental. Así, River está segundo en el grupo 4 de la Libertadores, con dos puntos y mejor diferencia de gol que el conjunto colombiano. Flamengo lidera la zona con cuatro unidades y Emelec, su próximo rival el 19 de este mes, en Guayaquil, suma uno.

2-Gallardo al fin encontró el equipo. Después de muchísimas pruebas y de rendimientos individuales que no lo conformaban, el técnico tiene su base titular. El jueves pasado, ante Independiente Santa Fe, repitió el equipo que le había ganado a Defensa y Justicia. Y contra Racing, en Avellaneda, solamente realizó dos modificaciones por cuestiones físicas: Juan Fernando Quintero por Enzo Pérez, con un golpe en la cadera, e Ignacio Scocco por Rodrigo Mora, quien todavía no está en condiciones de jugar tres partidos en una semana. "Este es un equipo con mucha competencia interna. Acá no solamente hay que pelear por estar entre los titulares, sino también por estar en la lista de concentrados. Hay muy buenos jugadores y por eso hay que estar en buen nivel para ser tenido en cuenta por Marcelo (Gallardo)", asume el uruguayo Camilo Mayada, un polifuncional al que el técnico suele usar de alternativa en los laterales de la defensa o en el mediocampo.

3-Un auténtico número 1 en el arco. Como si las tapadas que protagonizó ante Boca en Mendoza lo hubieran transformado súbitamente en el Superman del arco de River, Franco Armani ya dejó en claro que es un arquero de primer nivel internacional. Tras la ida de Marcelo Barovero que le dieron la chance de mostrarse primero a Augusto Batalla y luego a Germán Lux, River parece haber encontrado a uno de esos arqueros capaces de ganar partidos por sí solos con sus atajadas. Tuvo una actuación sobresaliente en el triunfo 2 a 0 frente a Racing y en todos los partidos posteriores al Superclásico realizó al menos una volada que a los hinchas de River le hicieron recordar a Ubaldo Fillol. Ni siquiera Barovero, un arquero que supo ganarse el corazón de los hinchas de River, respondió con tanta firmeza en el arranque de su etapa en River. Armani tuvo una adaptación tan rápida a ese puesto que tantas dudas le venía generando al equipo, que a cada partido acumula argumentos como para poner en aprietos a Jorge Sampaoli en la conformación de la lista de 23 futbolistas que irán al Mundial de Rusia. "Yo estoy haciendo el esfuerzo. Es un sueño muy lindo, una oportunidad única poder estar en un Mundial. Trabajo día a día, ojalá Dios quiera el llamado pueda estar. Es lo que estoy esperando: poder estar en la Selección. Después, es una decisión del técnico", afirma el arquero que quiere meterse de arremetida en la lista mundialista.

4-Rearmó la defensa. Durante la pretemporada en Miami, Gallardo tomó una decisión fuerte: su zaga central ideal estaría conformada por Lucas Martínez Quarta y Javier Pinola. Sin embargo, los rendimientos de Martínez Quarta dejaron al descubierto una realidad: los siete meses que estuvo sin jugar el año pasado por una suspensión por doping le jugaron en contra. La inactividad le pasó factura pero así y todo Gallardo lo sostuvo como titular hasta el Superclásico. Jonatan Maidana y Pinola fueron alternando como sus acompañantes en el centro de la defensa hasta que llegó el duelo más esperado por los hinchas. En Mendoza, Gallardo apostó por los dos más experimentados y ambos le respondieron: desde entonces, Maidana y Pinola se afianzaron como la dupla de centrales que hoy más confianza le genera al entrenador. Con oficio y una mejoría en su nivel de juego, le aportan guapeza y personalidad a una línea de fondo que tiene dos laterales jóvenes como Gonzalo Montiel (21 años) y Marcelo Saracchi (cumplirá 20 el 23 de este mes).

5-Las soluciones que trajo el recambio. El año pasado, una de las principales falencias de River fue que Gallardo disponía de escasas alternativas que le aportaran soluciones. En algunos momentos, incluso, el plantel le quedó corto, como cuando tuvo que echar mano a varios juveniles (Augusto Aguirre, Kevin Sibille y su hijo Nahuel, entre otros) para afrontar el partido ante Talleres, en Córdoba, donde cayó por un contundente 4 a 0. Las llegadas de Armani, Bruno Zuculini, Quintero y Pratto, más la recuperación de Mora de una compleja operación en la cadera y los regresos de Mayada y de Martínez Quarta luego de la suspensión, le dieron mayor poder de recambio. Y ahora el técnico sabe que las soluciones le pueden llegar desde el banco: la victoria en Avellaneda tomó forma con goles de Rafael Borré y de Exequiel Palacios, dos jóvenes de alternativa. La competencia interna se potenció y a Gallardo eso ya le había quedado en claro con el 3 a 0 que un equipo muletto consiguió ante la U en Chile el 24 de marzo. "Estoy tranquilo porque sé que soy joven y que en River hay un gran plantel. Sé que tengo trabajar en silencio para responderle a Marcelo (Gallardo) cuando me necesite", comentó Borré, autor del gol que abrió el camino al celebrado 2 a 0 en Avellaneda.

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