El juego de las diferencias: River tiene arquero para rato y Boca hace rato que busca el suyo

Franco Armani, llegó para adueñarse del arco millonario
Franco Armani, llegó para adueñarse del arco millonario Fuente: LA NACION - Crédito: Fabián Marelli
Francisco Schiavo
(0)
10 de abril de 2018  

Alguna vez Oscar Córdoba recomendó a Franco Armani para Boca. No lo escucharon. Aquel arquero que se destacó temporada tras temporada en Atlético Nacional terminó en River, que así acabó con una búsqueda infructuosa tras la salida de Marcelo Barovero. Y, en cambio, Boca siguió -y sigue- con las dudas alrededor del Nº 1. Hoy está Agustín Rossi, al que los Mellizos Barros Schelotto dicen querer y respaldar; sin embargo, por la bajo, el club xeneize ya empezó a especular con la llegada de otro arquero, sobre todo, para después del Mundial, con la vista clavada en los octavos de final de la Copa Libertadores. El superclásico también se juega de arco a arco.

Armani está hoy bajo la lupa de todos. Jorge Sampaoli estuvo anteanoche en Avellaneda y se llevó la mejor impresión de su coterráneo. De todos modos, no parece tan cercana su citación para el Mundial (ver aparte). Y, entonces, es cuando aparece el coqueteo de quienes mejor lo conocen: los colombianos. Armani está cerca de conseguir la ciudadanía de Colombia y, extraoficialmente, José Pekerman lo tiene en sus planes, ya que no encuentra una competencia adecuada para David Ospina.

Un lugar en Núñez

A Marcelo Gallardo le costó entender la salida de Barovero. De carácter particular, el cordobés quiso salir de la exposición que le significaba defender el arco millonario. Prefirió irse a México (Necaxa, en 2016), pese a que ya se había transformado en un ídolo en River. El Muñeco quiso arreglárselas con lo que tenía a mano: Augusto Batalla, un producto de las inferiores, de buena técnica, aunque de carácter volátil, y Enrique Bologna, un veterano con probada experiencia en equipos que no le igualaban la talla al conjunto de Núñez. Por si acaso, también trajo a Germán Lux, genuino producto riverplatense, pero de errática fortuna en su experiencia europea. Nada funcionó y todos rotaron bajo los tres palos.

Armani estuvo a punto de llegar seis meses antes de lo que lo hizo, pero las negociaciones no llegaron a un buen final. De hecho, de tan enojado que estuvo, alguna vez Rodolfo D'Onofrio les comentó a sus íntimos que ese jugador nunca se incorporaría a River. Al parecer, algunas palabras no se cumplieron en tiempo y forma, y los millonarios se conformaron con lo que tenían. Menos mal para ellos que las aguas se aquietaron y ahora el club de Núñez disfruta de un arquero para rato.

A quién quiere Guillermo

El arco también es un lugar sensible para Boca desde que se despidió Agustón Orion, tan controvertido como eficaz para defender el arco xeneize. El temperamento fue fundamental para que el exguardavallas de San Lorenzo y Estudiantes se adueñara de la posición durante casi cinco años.

Por un momento, Guillermo Sara pareció el dueño del arco xeneize. De a ratos, la proyección de Axel Werner, que llegó a préstamo de Atlético de Madrid, pareció quedarse con el Nº 1. Hasta que Rossi se quedó con la titularidad por lesiones, falta de categoría en las divisiones juveniles y negocios no del todo convenientes para los xeneizes. Claro que Guillermo y Gustavo Barros Schelottos nunca se sintieron a gusto con las alternativas que tuvieron dentro del club. Por eso pidieron y ya empezaron a pedir otro arquero para los tramos decisivos de la Copa Libertadores. Y la tómbola volvió a girar, casi como un acto reflejo.

Si de ellos dependiera, el elegido sería Agustín Marchesín, al que conocen tras su paso por Lanús y con el que ganaron la Copa Sudamericana 2013. ¿Cuál es el problema? Marchesín ataja en América, de México, que lo declaró intransferible, salvo que Boca estuviera dispuesto a pagar alrededor de 10.000.000 de dólares. Así las cosas, imposible.

Otra alternativa sería Mariano Andújar, de Estudiantes, que también estuvo en el radar hace un puñado de meses. Por entonces, el presidente del Pincha, Juan Sebastián Verón, no estuvo dispuesto a cederlo por menos de 4.000.000 de dólares, cifra a la que no accedió su colega Daniel Angelici. Uno de los viejos sueños es Sergio Romero, que desde 2012 no se siente titular en Europa. Ni en Monaco, en Sampdoria, ni en Manchester United. Así y todo se las arregla para estar en el seleccionado argentino.

River y Boca tienen situaciones paralelas y otras no tanto. En este caso se trata del arco. Uno tiene el puesto cubierto. Y otro desearía estar en la misma situación.

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.