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Detuvieron por lavado a Enrique Blaksley, el "Madoff argentino"

Blaksley, ayer, al ser llevado por la policía en un country de General Pacheco, Buenos Aires
Blaksley, ayer, al ser llevado por la policía en un country de General Pacheco, Buenos Aires Fuente: Télam
Estafó a unas 1000 personas con préstamos mutuos; captaba clientes por su alto perfil mediático e invertía offshore
Iván Ruiz
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11 de abril de 2018  

Se codeó con los más importantes empresarios, políticos, deportistas y estrellas del espectáculo a nivel mundial. Sonrió para los flashes con todos ellos, pero también con el papa Francisco, como un empresario exitoso. Pero el imperio de Enrique Blaksley sufrió ayer un golpe que puede haber resultado irremontable.

Blaksley, más conocido como el "Madoff argentino", fue detenido ayer acusado de estafas y lavado con el dinero de unos 1000 pequeños inversores que le confiaron sus ahorros. La jueza María Romilda Servini ordenó, además, la detención de tres colaboradores, la intervención de Hope Funds SA y el embargo de sus bienes y cuentas bancarias.

El financista había montado una compleja estructura offshore en distintos paraísos fiscales que reveló LA NACION como parte de los Panamá Papers, el proyecto colaborativo impulsado por el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación y el diario alemán Süddeutsche Zeitung. A partir de esos datos, la fiscal Alejandra Mangano reunió pruebas que daban cuenta de la maniobra delictiva que habría montado Blaksley para defraudar a unos 1000 inversores.

"Para la atracción de los ahorristas se desplegaban distintas actividades engañosas, que consistían en diversas participaciones en emprendimientos y marcas de renombre -como Auditorio Buenos Aires o las marcas Hard Rock Cafe (ubicado en Recoleta) y Hertz-, así como una elaborada campaña de marketing para la cual se desembolsaron montos millonarios a fin de que Hope Funds fuera sponsor de distintos eventos, como el partido entre Roger Federer y Juan Martín del Potro", explicó la fiscal.

Un hombre "exitoso"

Detuvieron a Blaksley, el Madoff argentino

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Blaksley, de 52 años, seducía a clientes de alto nivel adquisitivo con un alto perfil mediático y, sobre todo, con una abundante tasa de interés. A través de estos mutuos llegó a captar fondos por $550.000 millones, según los cálculos oficiales.

"Se presentaba como un exitoso hombre de negocios, lo que generaba confianza en los ahorristas que depositaban sus fondos en las empresas vinculadas a él y su grupo.Así, al menos, se han podido captar fondos por $550 millones sin la intención de restituirlos a los inversores ni de aplicarlos a inversiones consistentes con los plazos de devolución allí dispuestos", agregó Mangano.

La Justicia, además, le imputa a Hope Funds blanquear fondos de origen ilícito en el mercado por US$5 millones y $16 millones."Estos hechos se llevaron a cabo mediante la constitución de sociedades en el exterior, puntualmente en la República de Panamá", que eran utilizadas, mayormente, para comprar inmuebles.

Las autoridades detectaron, además, irregularidades en los flujos de capital que movía Hope Funds. Según la AFIP, las sociedades habrían recibido fondos de personas que en los registros oficiales aparecen sin capacidad patrimonial para justificar esas inversiones y en otros casos no habían reportado esas inversiones en sus declaraciones juradas tributarias. Solo tres de sus 531 clientes analizados estaban en regla, sostuvo el organismo recaudador.

La jueza Servini fundamentó la detención de Blaksley y sus colaboradores en la documentación clave para la causa que la Justicia todavía no pudo secuestrar y que corre peligro de destrucción, informaron fuentes judiciales. Por ese motivo, la magistrada ordenó ayer 55 allanamientos en domicilios de los socios y de las empresas, que se desarrollaron durante toda la tarde.

Durante sus años de estrellato, el líder de Hope Funds organizó partidos a beneficio con Lionel Messi y trajo a Roger Federer y a las hermanas Williams a Buenos Aires, entre otros. Su vínculo más estrecho con la política ocurrió cuando organizó la visita del atleta Usain Bolt para correr contra el metrobús porteño, en plena campaña presidencial.

Blaskley fue detenido cerca de las 9 en su casa del Pacheco Golf Club, en la localidad bonaerense de Pacheco, por la Policía de la Ciudad. Pidió presenciar el allanamiento de su domicilio, pero las autoridades se lo llevaron inmediatamente, confiaron fuentes policiales.

Será indagado en los próximos días por la jueza Servini, que deberá determinar si lo acusa formalmente por lavado de dinero y también decidirá si dictamina su prisión preventiva.

Entrador, audaz y con una modesta formación académica

Fuente: LA NACION

Enrique Blaksley, de 52 años, es el hijo mayor de una familia de 14 hermanos criados a metros de la Catedral de San Isidro y fundador de Hope Funds, un pulpo financiero que llegó a manejar millones e inversiones de una enorme red de contactos que incluye amigos y parientes.

Entrador, audaz y sin otra formación académica que el paso por el bachillerato del colegio El Salvador, Blaksley se embarcó en este negocio en 1989, cuando advirtió que los numerosos ejecutivos de cuentas que le reportaban en la compañía aseguradora donde trabajaba podían también vender otro tipo de productos financieros. Se convirtió así en el mejor de todos y en el demiurgo de una empresa que, bajo la tutela de esa aseguradora, con la que tiene contrato a través de la firma Hope Funds Team Investment, ofrecía a los ahorristas una cartera diversificada en economía real, que podía ir de hoteles a restaurantes o barrios cerrados.

Su emporio es desde entonces la historia de un proyecto que salió mal. Blaksley acumula denuncias en la Justicia -una por presunto lavado y evasión y otras tres por defraudación o estafa- y más de un centenar de clientes le reclaman lo más elemental de una inversión: cobrar al menos el capital de lo que se destinó a los proyectos. Para inversores reacios a blanquear el origen de sus ingresos parecía en un principio el paraíso terrenal. Hope Funds es lo que el mercado financiero conoce como private equity funds, emprendimientos que, por fuera de la regulación estatal pero sin cruzar la frontera de la ley, ofrecen a los ahorristas tasas imposibles para el circuito formal.

Las características del caso -que involucra a artistas, gente del mundo del polo y del espectáculo, parientes del propio dueño del grupo y ejecutivos de empresas de primera línea- lo dejan por ahora lejos de las metáforas que han elegido sus enemigos: parece algo exagerado decir que Blaksley es "el Bernard Madoff argentino", aquel estafador que terminó preso luego de engañar a las autoridades de los Estados Unidos.

Lo más probable es que se trate de un caso menos sofisticado: decisiones tomadas con irresponsabilidad, ambición y escasa experiencia en banca privada.

Por: Iván Ruiz

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