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Aseguran que el Guernica es, en realidad, un "retrato de la familia Picasso"

Silvia Pisani
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11 de abril de 2018  • 12:06

Madrid.- Otro mito sobre el que hacer blanco. Esta vez, de la mano de un profesor de Historia que, tras quince años de haber estudiado el asunto, asegura que el Guernica, la obra más famosa del fallecido Pablo Picasso y emblema de la pintura moderna española es, en realidad, una suerte de "retrato de familia" de los lazos de sangre y los amorosos del pintor.

"Nada, pero nada que ver con lo que ocurrió en Guernica (el célebre pueblo vasco bombardeado durante la Guerra Civil). Más bien, un retrato de familia que luego el pintor, oportunista como pocos, adaptó a las circunstancias", dice el profesor José María Juarranz de la Fuente.

Lo primero que salta a la vista en las preguntas de quienes, atónitos, asisten al intento de desmitificación es por qué, entonces, en la monumental pintura se ve tanto desorden. Tanto miedo. Tanto pánico ante lo que parece irreversible. Como, justamente, un bombardeo desde el aire.

"Porque lo que Picasso recrea en ese momento es algo que signó la vida de la familia, que fue el terremoto de Málaga de fines del XIX, que provocó más de un millar de muertos en la ciudad que lo vio nacer".

Teoría

Difícil saber si lo que dice el profesor es cierto o no. Pero, poco a poco, su argumento cobra sentido. Como las piezas de un rompecabezas del que es imposible saber si la figura final es la correcta o no. Primero, no es un bombardeo, sino un terremoto.

Luego, todas las figuras van cobrando otro sentido. La idea central es que, en el conjunto, lo que quiso hacer el célebre malagueño fue "retratar su propia Las Meninas.

¿Dónde está el supuesto Velázquez, entonces? Al igual que quien fue pintor de la Corte, Picasso se habría retratado a sí mismo en la figura del toro, que aparece en un lugar dominante en la famosa tela.

Las interpretaciones del profesor siguen así. La figura del caballo, con "forma fálica y lengua afilada" representaría a la mujer de Picasso, la rusa Olga Khokholva, de la que se estaba divorciando.

La otra mujer, que llora con un niño en brazos, sería su amante, Marie Walter. Por eso el toro -el pintor mismo- trata de protegerlas. La mujer de la lámpara -en la que muchos ven a la figura de "La República", no sería otra que la madre del autor. Y así sigue el desbroce del resto de las figuras.

A pulmón

Todo esto lo compiló el propio Juarranz de la Fuente en un libro titulado Guernica, la obra maestra desconocida, que él mismo tuvo que editar, con una tirada inicial de 1000 ejemplares. Cada uno de ellos se vende a 33 euros.

¿Más datos? Sostiene el autor que es imposible estudiar el cuadro más famoso de la Guerra Civil sin apoyarse en los bocetos y en la correspondencia existente. De allí surge el relato del propio Picasso de que había empezado a bocetar cuando escuchó, en las calles de París, una manifestación contra la matanza de Guernica.

" ¡Nada que ver! ¿Qué pretenden que haya escuchado? Si Picasso no estaba en París en esos días", dispara el docente.

¿Su juicio final? Que Picasso era un genio. Un talento como pocos. Pero que también era oportunista, un comerciante y un egocéntrico que quiso que su obra maestra fuera la de su propia familia.

Tal vez ni siquiera su tesis sea incompatible con la tradicional. Pero, por lo pronto, este vehemente profesor ha encontrado otra manera de plantarse ante una de las obras más buscadas de la colección de El Prado, que actualmente se exhibe en el moderno Reina Sofía .

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