Por el faltazo de Trump, Venezuela ya se volvió el foco de la cumbre de Lima

Soldados peruanos custodian la sede de la Cumbre de las Américas, en Lima
Soldados peruanos custodian la sede de la Cumbre de las Américas, en Lima Fuente: Reuters - Crédito: Iván Alvarado
Gran parte de los líderes que asistirán desde mañana a la cita continental lo consideran como un conflicto regional
Daniel Lozano
(0)
12 de abril de 2018  

LIMA.- Un arma de doble filo se levanta en Lima contra el chavismo. La espantada de Donald Trump a la Cumbre de las Américas que empieza mañana provocó inicialmente el alborozo de los dirigentes venezolanos. Pero tras los fuegos artificiales, capitaneados desde Caracas por Diosdado Cabello ("los perritos echados" esperaban al "emperador"), llegó la principal consecuencia de la ausencia del presidente norteamericano: los focos se redirigen a la crisis venezolana, definida por buena parte de los participantes como un conflicto regional.

"Trump iba a ser la vedette de la fiesta", dijo a LA NACION Ramón Muchacho, exalcalde venezolano refugiado en Estados Unidos y miembro de Venezolanos Perseguidos Políticos en el Exilio (Veppex).

Desde su llegada al poder en enero del año pasado, el presidente de Estados Unidos no solo no visitó ningún país latinoamericano, sino que también enrareció las relaciones con México, insultó a "países de mierda" en América Central y el Caribe y profundizó su política contra los inmigrantes.

"Esto supone la confirmación de que las relaciones con la región no son una prioridad para el presidente norteamericano. El valor de la excusa [la respuesta militar a Siria por los ataques químicos] se podrá evaluar en los próximos días, pero en principio no suena muy legítima porque la Casa Blanca está preparada para que el presidente responda a cualquier situación desde cualquier parte del mundo", dijo desde Washington el analista internacional Mariano de Alba.

"Es un portazo en la cara a todos aquellos ilusos que piensan que la situación en Venezuela está en la agenda de la política exterior norteamericana", añadió José Rafael López Padrino, científico venezolano radicado en la Universidad de California-Davis.

La Cumbre de las Américas llega además en medio de la escalada de la confrontación entre Panamá, tradicional aliado de Estados Unidos, y Venezuela, que aisló aún más a Caracas. El gobierno de Juan Carlos Varela aplicó medidas de represalia para suspender los vuelos entre los dos países, que luego de la sanción a la panameña Copa mantenían nueve pequeñas aerolíneas venezolanas.

Es un enfrentamiento diplomático de gran envergadura que contrasta en cambio con la disposición para el diálogo con España mostrada ayer por el canciller bolivariano, Jorge Arreaza. La mano tendida a Mariano Rajoy llegó solo unas horas después de la reunión del presidente español con Mauricio Macri, en la que ambos coincidieron en mantener su rechazo a los comicios del mes próximo en Venezuela.

La descomunal ola migratoria, que afecta a buena parte de los países participantes, obliga a la constante toma de decisiones. La última en Chile, que según anunció el presidente Sebastián Piñera otorgará las llamadas visas de "responsabilidad democrática" a los venezolanos que se fugan de su país, y que garantizan para empezar un año de permanencia.

"No será igual para los presidentes que sea el vicepresidente Mike Pence y no Trump quien pida aumentar la presión sobre Venezuela, aunque algunas medidas ya estén preacordadas. El problema comenzaría en cuanto las medidas se tengan que finiquitar en la cumbre", añadió Muchacho, y recalcó que se trata de una gran oportunidad para Pence, que lideró el tema venezolano en Washington, tanto en su gira continental como en sus reuniones con exiliados y emigrantes.

"Evaluando fríamente, la ausencia de Trump puede terminar siendo positiva para la diplomacia estadounidense, ya que disminuye las posibilidades de que el presidente haga un comentario que moleste o incomode a los demás países, teniendo en cuenta además la tensión que existe actualmente con México", dijo De Alba.

La oposición venezolana y organizaciones de derechos humanos concurrirán a Lima con la esperanza de sumar nuevos respaldos, pero con el temor de que la situación en su país se desborde.

"Nuestro primer objetivo es la creación de protocolos de protección para nuestros emigrantes. Y el segundo es la celebración de unas elecciones en condiciones democráticas. Tememos que la reelección impuesta de Nicolás Maduro abra el camino a situaciones de violencia", dijo a LA NACION Rafael Uzcátegui, director de la ONG Provea, defensora de los derechos humanos. Maduro dijo anteanoche que no acudirá a la cita continental, a pesar de que había dicho todo lo contrario días antes. "Me quedaré junto al pueblo de Venezuela conmemorando la derrota del golpe de Estado de 2002", dijo, en referencia al 16° aniversario del fallido golpe a Hugo Chávez.

Los temas principales

Corrupción

Es un tema candente en un continente en el que se acumulan los escándalos, como el caso Odebrecht. El expresidente peruano Pedro Pablo Kuczynski, que iba a ser el anfitrión de la cumbre, renunció poco antes de ser destituido por el Congreso por vínculos con la constructora brasileña. El rótulo del encuentro en Lima es "Gobernabilidad democrática frente a la corrupción"

Crisis en Venezuela

Está llamada a convertirse en el tema central, cuando falta poco más de un mes para los comicios anticipados en los que Maduro busca la reelección; también por la crisis migratoria venezolana

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.