Atlético Paranaense-Newell's, Copa Sudamericana: dura caída de los rosarinos en Brasil

12 de abril de 2018  • 21:00
Gol de Paranaense: Pablo anota el 1-0 contra Newells Fuente: Reuters

Atlético Paranaense es un buen equipo. Juega con los dientes apretados para capturar el balón y se esmera con la agresividad de la audacia, cuando intenta lastimar. Lucho González, a los 37 años, es una carta de presentación: el cerebro, el líder del pensamiento, mientras los demás vuelan -suben y bajan- por los costados. En tiempos de títulos regionales en Brasil, acaba de consagrarse en el campeonato paranaense, luego de superar a Coritiba por 2 a 0, el domingo pasado. Es cierto: la mayoría de los equipos que integran el certamen son discretas versiones, en su mayoría, desde el sótano de los torneos de ascenso. Paranaense lo tomó como un aliciente para la Copa Sudamericana. Anoche, en su presentación, Newell's lo sufrió con cierta ingenuidad. No hubo equivalencias.

El equipo rosarino -que nunca marcó goles en Brasil- exhibió una primera etapa impropia de un club con impronta internacional. Pablo, Nikão y Guilherme marcaron los goles en un lapso de tiempo en el que el conjunto argentino se ofrecía a otro ritmo. Trotaba, mientras su rival lo golpeó en todos los frentes. La segunda etapa fue similar, aunque no hubo más goles. El desquite será el 10 del mes próximo.

"Tenemos bronca por el resultado, fue más difícil de lo que pensábamos. Ellos juegan bien, quedamos expuestos. La vuelta va a ser distinta, vamos a hacer lo imposible para darlo vuelta", comentó Fabricio Fontanini. Hace tiempo que Newell's viaja en un tobogán sin final a la vista. En el factor económico y en el aspecto político es una empresa con destino a la bancarrota y, en el fútbol, es una moneda al aire, que siempre cae del lado oscuro de la luna. El debut de Omar De Felippe, en un triunfo contra San Martín de San Juan por 2 a 0, no transforma el panorama. De los últimos 10 partidos, el conjunto rosarino perdió 6, empató 2 y ganó 2. Más allá de que no le sobran figuras, le cuesta levantar las piernas.

Pablo anotó el 1-0
Nikao puso el 2-0
Guilherme, el 3-0
Por: Ariel Ruya