La autoridad de padres e hijos: ¿existe hoy?

Bernardo Stamateas
Bernardo Stamateas PARA LA NACION
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12 de abril de 2018  • 00:57

Ambos padres son autoridad de cuidado de los hijos. Y cuando esa jerarquía o autoridad (no autoritarismo) está bien definida, los hijos crecen emocionalmente. Si nosotros, como papá y como mamá, tenemos claro nuestro lugar de autoridad, nuestros hijos tendrán un cerco de protección.

Veamos algunos de los modelos equivocados de autoridad que existen en una familia:

  • 1.Mamá es la autoridad. Mamá manda y el marido y los hijos obedecen. En algunas familias, la madre lo reta al padre como si fuera un hijo más. Ese hombre, en lugar de ser el padre, es el hermano mayor del/de los hijo/s. Este modelo se conoce como matriarcado y tiene lugar cuando la mujer es autoritaria.
  • 2.Papá es la autoridad. Papá manda y todos obedecen. Este modelo está basado en el machismo y la madre les dice a los hijos frases tales como: "Que no se entere tu padre". En algunas familias, el padre manda a la madre y la maltrata, y la madre maltrata al/a los hijo/s.
  • 3.El nene es el que manda en casa. Todo lo que él o ella quiere se lo dan. "Ahí viene el nene, callate", dicen los padres. A veces, el hijo se alía con la madre y los dos maltratan al padre.

Dentro de estos modelos, encontramos al padre machista que crea un hijo machista y ambos maltratan a la madre. O el hijo que maltrata a la madre y ella maltrata al marido.

En una familia sana, papá y mamá son autoridad de cuidado sobre los hijos y cada uno ocupa el lugar que le corresponde.

¿Cuál es la tarea de la madre?

La mamá ama a su bebe, lo mira, lo acaricia, lo besa, lo levanta en brazos y, de esa manera, le transmite confianza a la criatura. La madre cuida, atiende y satisface las necesidades del bebe y ella se internaliza en el hijo, deja una huella en él y le transmite paz. Queda literalmente "adentro". La persona que tiene una madre que lo cuidó, lo atendió y lo amó, incorpora confianza en la vida hacia el mundo. Esa es la tarea fundamental de la madre en la primera infancia: ser una cuidadora que ama al bebe, se mete dentro de él y le genera confianza (además de poner los límites).

¿Qué sucede cuando mamá no nos quiso ni nos cuidó?

Cuando la mamá se ausenta y el bebe queda con alguien más, éste puede jugar y disfrutar porque la tiene internalizada. Hay gente que no puede estar sola y prende la tele o la radio, o llama a alguien para que le haga compañía. Son las personas que dicen: "No me llamaste"; "Nadie se preocupa por mí". No soportan la soledad porque les faltó el cuidado de una mamá nutricia. Cuando la madre se metió adentro como una mamá cariñosa, disfrutamos tanto de estar solos como de estar con gente.

¿Cuál es la tarea del padre?

El padre también se va a meter dentro del bebe pero como proveedor (además de como padre amoroso). La madre es la que los separa (de manera simbólica) porque el padre aparece como el fuerte de la casa y el hijo lo idealiza. ¿Qué imagen transmite el varón? "Yo te cuido a vos, cuido a mamá y cuido esta casa; soy un papá activo que trabaja, que se esfuerza". La mujer también se esfuerza pero fundamentalmente el hombre es visto como alguien que provee. Cuando esa imagen de "papá tierno que provee" se mete dentro de la criatura, esa persona no tendrá ansiedad el día de mañana porque sabe que hay una fortaleza interna que siempre lo cuidará. Además de proveer, el padre es el que pone límites y enseña a tolerar la frustración. ¿Por qué hoy hay tantos jóvenes que no soportan los límites y transgreden todo? Porque por lo general, les faltó un padre que se les metiera adentro, enseñándoles sanamente a tolerar la frustración.

Cómo construir un modelo propio de paternidad y de maternidad

  • a.Papá y mamá no son nuestro modelo de paternidad y maternidad. Cada uno tiene que construir su propio modelo. ¿De qué forma? Tomando las cosas buenas de ambos pero construyendo "mi modelo". He escuchado a gente decir: "Yo no tuve papá, por eso no sé ser padre...". Aunque hayamos tenido un papá y una mamá extraordinarios, cada persona tiene que construir su propio modelo de paternidad y de maternidad.
  • b.No tenemos que idolatrar a nuestros padres. "Mi viejo fue maravilloso y mi vieja fue extraordinaria", dicen algunos. La verdad es que no existen los padres perfectos.
  • c.No debemos satanizar a nuestros padres. "Mi viejo me arruinó la vida"; "mi mamá nunca me quiso", dicen otros. Nuestros padres, tal como nosotros, hicieron algunas cosas bien y otras, mal. Honrar a los padres significa humanizarlos y aceptar lo que nos dieron y también lo que no nos dieron.

Muchos hijos sienten que sus padres no merecen honra por lo que les hicieron. Ese dolor, en realidad, no es por lo que pasó sino por lo que pasa hoy: no hay vínculo, no hay relación. Yo no puedo atribuirle al pasado lo que estoy sintiendo hoy porque yo no fui responsable por lo que viví; pero sí soy responsable por lo que siento en el presente. La frustración no es por el ayer, es por el hoy. La relación en el presente, y nada de mi conducta adulta hoy, debería ser responsabilidad de los padres o del ayer. Mi condición de adulto hoy depende solo de mí y depende de mí el modelo de autoridad que deseo construir como papá o como mamá.

Si tenés alguna inquietud, podés escribirme a Bernardoresponde@gmail.com

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