Arquitectura en debate

Estados Unidos, como escenario emblemático de los diálogos y las tensiones entre política y estética

15 de abril de 2018  

Estética y política suelen entablar un diálogo imperceptible para el espectador no iniciado, pero evidente para el experto. Este es el caso de Felicity D. Scott, que en su libro Arquitectura o tecnoutopía (Universidad Nacional de Quilmes) solo usa la conjunción disyuntiva como homenaje al desafío de Le Corbousier -"Arquitectura o revolución"-, porque lo que en verdad se propone es rastrear en aquella disciplina las huellas de las producciones artísticas, científicas o filosóficas que, aun con un lenguaje diferente, tuvieron influencia decisiva en la arquitectura, llegando inclusive a modelar sus principios según el espíritu de cada época.

El recorrido que Scott propone es historiográfico. Su materia es Estados Unidos, y la recepción que allí tuvieron los debates sobre estilos e ideologías originados en Europa. Con esa premisa, parte de cómo se tradujo en el diseño de edificios la mirada todavía optimista de los años 60 sobre los valores del modernismo -expresada por la importancia concedida a la experimentación-, para analizar las razones de su declive a comienzos de la década del 70 y plantear, no una recuperación de aquel credo estético, sino una discusión sobre el sentido actual de su legado político. "Si bien los programas y los ideales sociopolíticos del modernismo arquitectónico habían surgido como respuesta a la industrialización -una fase anterior de la tecnología y el capitalismo-, lo que está en juego es la comprensión de cómo la arquitectura a su vez respondió a la conjunción de la tecnología de la información y las fuerzas socioeconómicas del capitalismo tardío", explica la autora.

A lo largo de casi trescientas páginas, Scott analiza edificios (como la sede de las Naciones Unidas, símbolo del giro "posnacional" ocurrido después de la Segunda Guerra Mundial, que consagraba la autoridad de las instituciones supranacionales), proyectos urbanísticos, publicaciones en las que polemizaron arquitectos fundamentales, acciones de activismo cultural y exposiciones que marcaron hitos en la evolución de la disciplina, como la muestra "Arquitectura moderna: exhibición internacional", inaugurada el 9 de febrero de 1932 en el Museo de Arte Moderno de Nueva York (MoMA) y que, después de seis semanas, recorrió todo el país.

Arquitecta al fin, en su trabajo Scott busca la grieta, pero no la que separa y divide, sino la que filtra, la que permite que, en un discurso hegemónico que parece monolítico, se cuele el disenso propiciador, si no del cambio radical, sí de la reflexión y el cruce de ideas renovadoras. La grieta que desestabiliza, para bien.

Arquitectura o tecnoutopía , Felicity D. Scott, Universidad Nacional de Quilmes

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