Hipótesis para un PJ en llamas

Diego Sehinkman
(0)
15 de abril de 2018  

Un votante de Cambiemos va a cargar nafta y se entera que aumentó por tercera vez en el año. Cuando se queja, el playero le recuerda que la suba acumula un 14, 5 por ciento en el año. Desde el auto de al lado un kirchnerista que había parado la oreja le echa nafta al fuego: "El precio lo liberó Aranguren ahora en 2018. La nafta tiene, a falta de una, dos "cláusulas gatillo": si sube el dólar, sube. Si sube el barril, sube. Nuestro litro ya es de los más caros de la región y está encima del promedio mundial". Al votante de Cambiemos le sube el octanaje emocional pero cuando va a pagar, furioso, ve en el televisor del minimercado que Barrionuevo está desalojando a Gioja de la sede del PJ con gritos, policía y empujones. Entonces lo atraviesa un pensamiento: "la nafta estará cara. Pero más caro es volver ahí". La idea lo reconcilia un poquito con su voto. Respira hondo y se va. Ni motor híbrido ni eléctrico: Cambiemos llena el tanque con un combustible fósil: el peronismo. Un yacimiento inagotable de imágenes.

Servini (81) mandó a Barrionuevo (76) a arrebatarle el hueso a Gioja (68). El gobierno contempla, feliz, la escena jurásica. Por ahora ningún meteorito amenaza con extinguir la no renovación peronista.

¿Por qué Servini lo intervino justo ahora que el PJ había convocado a un congreso partidario para el 18 de mayo y que presenta las mismas irregularidades que tantos otros partidos? Normalizar el PJ sería interpelarlo por la corrupción, la pobreza crónica, la penetración del narco y por la nula autocrítica. ¿Pero clausurarles el boliche por un matafuegos vencido?

¿Por qué lo hizo Servini? Aquí algunas hipótesis:

A) La hipótesis narcisista: Servini quiere mantener la centralidad y como jueza electoral muestra que sigue teniendo el poder de voto y veto. B) La hipótesis de la interna peronista: por vía judicial, el peronismo de "centro" (si les decís peronismo de derecha" te denuncian en el Inadi) quiere desplazar al peronismo de izquierda, como tantas veces en la historia argentina desde que el General les dio cuerda a los dos muñecos y los bajó de la falda. C) La hipótesis que acusa al gobierno: a través de sus operadores judiciales, Macri habría maniobrado, como dijo Gioja, para "dividir y reinar". Esta última versión parece difícil: ¿Macri pondría a Barrionuevo, tan incontrolable y a la vez próximo a Sergio Massa, "el menos confiable de la política argentina"? Más seguro es dárselo a Natacha Jaitt.

Lo cierto es que Barrionuevo vendría a normalizar el PJ. Sí, Barrionuevo. A normalizar. Nunca este sujeto y ese verbo habían cohabitado en una oración. El experimento gramatical, de todos modos, tiene entusiasmado al gastronómico, dueño de un conocido sushi, que sueña con comerse el último gran roll de su carrera política: a los K.

En su primera medida de gobierno, Barrionuevo mandó a cambiar la cerradura de la puerta de Matheu. No es poco avance: hace 40 años volaban los casquillos. Pasaron a los pestillos.

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.