Simone de Beauvoir, la escritora que murió hace 32 años y tenés que leer para entender los nuevos tiempos

Juliana Mendoza
(0)
13 de abril de 2018  • 16:52

Hoy es el aniversario de la muerte de Simone de Beauvoir. En estos años de nuevo despertar feminista, Beauvoir, que nunca dejó de ser relevante en un movimiento que luchaba por los derechos de las mujeres, se convirtió en una de sus líderes intocables, la que predijo lo que para muchas mujeres de todo el mundo es un hecho décadas más tarde. Con su frase "no se nace mujer, se llega a serlo" sintetizó las desigualdades de género y cuestionó el sistema machista desde su esencia: las mujeres tienen menos oportunidades que los varones solo por la biología.

Este enero, Simone de Beauvoir hubiera cumplido 110 años. Pero sus obras hablan tan fuerte como lo hicieron en las épocas en las que fueron escritas. "El segundo sexo", quizás la biblia del feminismo, es un ensayo de 1949 que explica el rol de la mujer en la sociedad y compara su situación de "ciudadano de segunda clase" con la opresión que padecían los negros en los Estados Unidos. Desde la ficción, "La mujer rota", el relato que le da el nombre al libro, cuenta el descenso a los infiernos de una mujer en la mediana edad que sufre el desapego de su pareja cuando empieza a tener una amante.

Incluso desde su vida personal, Beauvoir rompió las reglas de lo que una mujer "debería ser". Nacida en 1908 en una familia burguesa profundamente cristiana, se convirtió al ateísmo a los 14 años porque, según su visión, la religión era una manera de subyugar al humano. Alrededor de esa época, cuando su familia quedó en bancarrota y tuvieron que mudarse a un apretado departamento en París, decidió dedicar su vida a la escritura. Sus ideas feministas se las "provocó" su padre, pero por contraste: él le remarcaba que hubiese deseado un hijo y muchas veces le decía que tenía "cerebro de hombre". Sin embargo, su padre fue el que la alentó a ser escritora y a seguir sus estudios para conseguir una mejor vida.

En 1929, conoció al filosófo existencialista Jean-Paul Sartre. Durante su compañerismo, Beauvoir reafirmó sus ideas de que las personas no tienen una esencia determinada por la biología, sino que se construyen a lo largo del tiempo. Fue el gran "amor necesario" de su vida, pero cuando le pidió casamiento, ella se negó. ¿Su justificación? "El matrimonio multiplica por dos las obligaciones familiares y todas los quehaceres sociales. Al modificar nuestras relaciones con los demás, habría alterado fatalmente las que existían entre nosotros dos". Sus otros amores, los "contingentes", fueron varios: tuvo fricciones con las universidades en las que daba clases a causa de sus relaciones con sus alumnas.

Beauvoir tampoco tuvo hijos, pero adoptó a Sylvie Le Bon cuando tenía 57 años, una joven de 17 que se convirtió en profesora de filosofía y la heredera de todos sus escritos. En "El Segundo Sexo", la escritora da su mirada crítica sobre la maternidad. "En virtud de la maternidad es como la mujer cumple íntegramente su destino fisiológico; esa es su vocación natural, puesto que todo su organismo está orientado hacia la perpetuación de la especie. Pero ya se ha dicho que la sociedad humana no está jamás abandonada a la Naturaleza. Y, en particular, desde hace aproximadamente un siglo, la función reproductora ya no está determinada por el sólo azar biológico, sino que está controlada por la voluntad"; "(.) desde la infancia se le repite a la mujer que está hecha para engendrar y se le canta el esplendor de la maternidad; los inconvenientes de su condición -reglas, enfermedades, etc-, el tedio de las faenas domésticas, todo es justificado por ese maravilloso privilegio que ostenta de traer hijos al mundo".

Las frases más destacadas de Simone de Beauvoir

  • "El día que una mujer pueda no amar con su debilidad sino con su fuerza, no escapar de sí misma sino encontrarse, no humillarse sino afirmarse, ese día el amor será para ella, como para el hombre, fuente de vida y no un peligro mortal".
  • Una mujer libre es justo lo contrario a una mujer fácil.
  • En sí, la homosexualidad está tan limitada como la heterosexualidad: lo ideal sería ser capaz de amar a una mujer o a un hombre, a cualquier ser humano, sin sentir miedo, inhibición u obligación.
  • El hecho de que exista una minoría privilegiada no compensa ni excusa la situación de discriminación en la que vive el resto de sus compañeros.
  • El feminismo es una forma de vivir individualmente y de luchar colectivamente
  • Nadie es más arrogante hacia las mujeres, más agresivo

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Usa gratis la aplicación de LA NACION, ¿Querés descargala?