De los lectores: cartas & mails

(0)
15 de abril de 2018  

Carta de la semana

Por una Justicia transparente y efectiva

El jueves pasado la sociedad volvió a alzar la voz. Una vez más el karma argentino, el reclamo contra una institución que no deja de defraudarnos: el Poder Judicial. Los responsables de velar por los derechos y las garantías de la comunidad han hecho, hasta hoy, todo lo contrario. Lejos de promover garantías de justicia, pilar fundamental de toda sociedad, perpetuaron las garantías de impunidad. El reflejo más obsceno de la impunidad es la corrupción, pero no podemos olvidarnos de los violadores, asesinos y demás delincuentes que están sueltos, que conocen la inoperancia judicial y saben usarla a su favor. Tampoco de las víctimas y sus familias, que a pesar del abandono y la impotencia continúan incansables en su lucha. La ciudadanía exige cambios profundos para alcanzar una Justicia transparente, eficiente y efectiva. Los magistrados cobardes e interesados tuvieron, con la protesta del jueves último, el ultimátum de un pueblo cansado de esperar.

Queremos, de una vez por todas y para siempre, justicia en la Argentina y que el Poder Judicial deje de ser la vergüenza nacional.

Enzo Scaletta

DNI 40.731.894

El debate sobre el aborto

El rol del médico

Creo que se está soslayando el rol del médico en el debate sobre la despenalización del aborto sin justa causa (por oposición a los casos de aborto terapéutico, hoy no punibles). Para que un médico tenga derecho y obligación de actuar en tal condición, debe existir indicación de un "acto médico", que conforme a las diversas conceptualizaciones que dan los códigos de ética médica, locales e internacionales, requiere que la intervención médica tenga el sentido de procurar mitigar un daño en la salud de la persona. En los casos de los abortos terapéuticos hoy habilitados por ley, no hay duda de que existe tal indicación, recurriendo con mayor o menor buena fe a la afectación de la salud de la mujer. Pero ¿cómo justifica el médico su participación (ya fuere prescribiendo un medicamento abortivo o mediante prácticas quirúrgicas) en un aborto en el que la razón es la mera voluntad de la mujer embarazada? ¿Podría un médico negarse a actuar, no ya por una supuesta objeción de conciencia, sino porque no hay "indicación médica" para su intervención? Y como contracara, ¿podría un médico negarse a practicar un aborto si existe tal indicación?

Juan Martín Dighero

jmdfpa@gmail.com

El no de Nicholson

El jueves pasado, como argumento médico para sostener su posición a favor del aborto, la exsenadora María Eugenia Estenssoro dijo en un programa de TN, muy suelta de cuerpo, que nuestro padre, el Dr. Roberto F. Nicholson, "estaba a favor del aborto". Nada más lejos de ello. Cualquiera que haya conocido a nuestro padre sabe que defendió la vida en forma permanente y sin límites. Nosotros, sus hijos, sabemos que luchó como pocos para que los matrimonios que no podían tener hijos pudieran ser padres, y fue un gran docente en todo lo relativo a paternidad responsable y anticoncepción, en especial en ámbitos sociales de escasos recursos económicos. Nuestro padre fue un gran luchador contra el aborto. Nos relataba los casos de mujeres que lo consultaron para hacerse un aborto y él no solo se negó en forma terminante, sino que convenció a esas mujeres de ser madres. Ellas (y más que nadie sus hijos) se lo agradecieron de por vida. Conocimos a uno de ellos personalmente: no solo fue bautizado con el mismo nombre de nuestro padre, sino que lo tuvo como padrino.

Papá murió en octubre de 2014. Si supiera que alguien está utilizando su nombre y trayectoria para apoyar el aborto, se sentiría dolido y hubiera salido a desmentirlo en forma inmediata. Pero hoy él no tiene voz, al igual que todos los niños por nacer que tampoco están siendo respetados por la exsenadora Estenssoro. Vayan estas líneas en desagravio a la memoria de nuestro padre.

Roberto E. Nicholson

DNI 12.503.679

María Nicholson

DNI 13.417.697

Marta Nicholson

DNI 13.417.525

Pedro Nicholson

DNI 17.968.803

Ignacio Nicholson

DNI 20.493.338

Acceso a la salud

Excelente la nota del ministro Rubinstein del 7 de abril. Me gustaría agregar algo a lo que dijo cuando apunta que en la Argentina "el acceso a los servicios de salud es universal" y que "cualquier argentino o residente en nuestro país tiene derecho a recibir atención médica gratuita en una institución de salud pública, sea nacional, provincial o municipal". Creo que el sistema funcionaría mucho mejor si esto se cumpliera al pie de la letra. El hecho es que también recibe atención médica toda persona (y no son pocas) que no residen en el país, se trasladan exclusivamente para recibir atención médica y regresan a sus países de origen. O sea que nuestros impuestos financian los tratamientos médicos, muchas veces complejos, de personas que no residen en nuestra generosa Argentina y no contribuyen económicamente de ninguna forma para su tratamiento o cirugía.

Delia Malamud Rubens

DNI 5.753.088

Miremos al futuro

Si distraemos nuestro tiempo discutiendo el pasado perderemos el futuro. El pasado ya quedó atrás, no perdamos el futuro. Los pueblos que discuten su pasado pierden el presente. Lo que ocurrió debe servirnos de lección, pero no ser un obstáculo para seguir adelante. Las posibilidades de la Argentina son tan grandes que no podemos darnos el lujo de resucitar viejos resentimientos. La falta de estudio, de sistematización, de disciplina, equivale al suicidio de la Nación. Hay que saber esperar, recuperar la salud del país. Y eso no puede hacerse de la noche a la mañana. Las grandes obras son siempre fruto del tiempo y de la maduración necesaria.

Rubén Oscar Giusso

DNI 5.228.364

Planes de evacuación

Acaba de promulgarse la ley 5920 de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (sistemas de autoprotección), que reemplaza a la 1346 (planes de evacuación), que, con sus más o sus menos, cumplía con el objetivo buscado. La nueva ley obliga al uso de normas nacionales y extranjeras y software no reglamentario. También encarece en gran medida la preparación del "plan de evacuación" y le agrega el pago de tasas a la Dirección de Defensa Civil, que deberá ser soportado por los obligados. Pero, como si esto fuera poco, crea un registro profesional que obliga a profesionales habilitados a rendir un examen para poder ser incluidos en él. El registro profesional: debe ser abierto, sin otro requisito que el título profesional con incumbencias habilitantes, matriculado, acorde con el decreto ley Nº 6070/58, vigente por la cláusula trans. 18° de la Constitución de la Ciudad de Buenos Aires. Defensa Civil no puede registrar a su arbitrio a quienes no tienen título habilitante. Y no puede impedir el registro de quienes están legalmente habilitados, ni hacer proceso de evaluación alguno, dado que los profesionales ya fueron extensamente examinados por las universidades y avalados por el Ministerio de Educación, con validez nacional: artículo 42 de la ley de educación superior N° 24.521. El registro es "declarativo", y no puede tener el requisito de examen, al tratarse de una profesión perfectamente regulada.

Señor jefe de gobierno de la CABA, aún está a tiempo de corregir esta notoria arbitrariedad.

Ing. Carlos Bouret

cabouret@gmail.com

Ajuste de tarifas

Lo que indigna en el tema de los ajustes de las tarifas es que todas incluyen un fuerte componente impositivo. Sin embargo, se justifican los aumentos en que los precios no cubren los costos, en que los servicios están regalados y demás. Pero parece olvidarse, descaradamente, que cada aumento de tarifa conlleva en la misma proporción un aumento de los impuestos, algunos absurdos si se miran detenidamente las facturas. Y como el Gobierno está desesperado por recaudar para seguir sustentando el insoportable gasto público que no reduce también aumenta esos impuestos. Entonces, me pregunto por qué no se van reduciendo los impuestos que incluyen las "atrasadas" tarifas y transfiriendo dichas reducciones al pago del producto (combustibles, gas, agua, por ejemplo) o del servicio según el caso. Es decir, por lo menos, aunque no se reduzca el precio para el consumidor, ir solucionando el atraso en los costos de las compañías proveedoras. Y aprovechar para ir reduciendo los impuestos simultáneamente, algo tan comentado y necesario. O, como mínimo, cuando se aumenta una tarifa, aumentar el monto para la empresa pero dejar fijo el monto (no el porcentaje) de los impuestos incluidos en las tarifas. Aunque fuera solo eso, bien publicitado, le haría mucho bien al Gobierno, que lamentablemente se desprestigia aceleradamente en gran parte porque en lugar de aliviar a los ciudadanos los asfixia cada vez más.

Adolfo Shaw

DNI 93.763.318

En la Red

Casi el 90% de las causas por corrupción no llegan a un procesamiento Facebook

" Y así estamos... pocos o nadie van presos y terminan disfrutando de los botines acumulados"

Gustavo Simian

" Con nuestra Justicia, seguro que es así. Pronto los vamos a ver a todos sueltos y hablando por los medios de que eran inocentes funcionarios públicosy que fueron perseguidos políticos... La Justicia argentina da pena"

Mario Alberto Godoy

"Ahhhh, pero el otro día no tenía el seguro del auto conmigo y tuve la mala leche de que me paró un controly me sacaron el auto"

María Julieta Piñeiro

"Solo los pobres que roban una gallina para darde comer a sus hijosvan presos"

Enrique Micheli

Los textos destinados a esta sección no deben exceder las 15 líneas o los 1100 caracteres. Debe constar el nombre del remitente, firma, domicilio, teléfono y número de documento. Por razones de espacio y de estilo, LA NACION podrá seleccionar el material y editarlo. Los mensajes deben enviarse a: cartas@lanacion.com.ar o a la dirección: Av. del Libertador 101, Vicente López (B1638BEA) Buenos Aires, Argentina

temas en esta nota

0 Comentarios Ver

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.