Ella puede sola: un intenso drama familiar

Carlos Pacheco
(0)
16 de abril de 2018  

Buena / Autor: Leonel Giacometto / Intérpretes: Lili Popovich, Luciana Caisutti, Nicolás Asprella / Escenografía y vestuario: Cecilia Bruck / Iluminación: Gonzalo Calcagno / Asistencia: Gabriela Arata / Dirección: Graciela Pereyra / Funciones: jueves, a las 21,15 / Sala: El Método Kairós, El Salvador 4530 / Duración: 50 minutos.

Una familia desintegrada habita una casa de la que, en apariencia, no desean salir. Está conformada por una madre y dos hijos. El padre se suicidó y desde entonces ellos viven aislados en sus propios mundos internos. Tres individuos escapados de la imaginación del dramaturgo rosarino Leonel Giacometto que bien pueden emparentarse con muchas de las criaturas que dan forma a buena parte de su producción dramática. Seres oscuros, perdidos en el tiempo, sumidos en la droga o el alcohol, intentando fugarse de una cotidianidad dolorosa o inmersos en juegos que repiten una y otra vez y que no les devuelven ninguna motivación.

En Ella puede sola el autor expone como transcurren los días de estas tres personas que han decidido opacarse después de la desaparición del padre. La esposa no reconoce casi a su núcleo familiar. El recuerdo de la muerte de su marido sin una causa justificable la llevó a encerrarse en sí misma. Desconfía de un afuera, su vecindario, que continuamente la inquieta. Y es muy parca cuando tiene que relacionarse con sus hijos.

La joven es paralítica, pero expresa muchas ganas de vivir. Tiene una jovialidad extrema. El muchacho intenta reconstruir las relaciones. Busca encontrar una manera que posibilite a su madre volver a sentirse plena mientras acompaña a su hermana en su difícil proceso de crecimiento.

Si bien la historia es pequeña, el universo que diseña Giacometto es muy potente y extremadamente sensible. La directora Graciela Pereyra profundiza con mucho rigor en la realidad de esos personajes y llega a exponerlos con intensidad, recortando muy bien sus figuras y sobre todo el interior de sus conductas.

Lili Popovich recrea a una madre distante, severa, que ha decidido abandonar a los suyos y dejarse caer casi sin percibir lo que sucede a su alrededor. Luciana Caisutti, a pesar de su problema físico, se muestra íntegra. Es capaz de luchar por lograr vivir en un mundo mejor; en tanto que Nicolás Asprella, el personaje con mayores contradicciones, se mueve en ese mundo de mujeres dejando ver su fragilidad, pero intentando conseguir un orden que será muy difícil de restablecer.

Los tres intérpretes consiguen darles vida a sus criaturas de manera muy efectiva. Dejan ver muy bien sus particularidades y, sobre todo, sus miedos. El juego que diseña Pereyra hace que los espectadores observen lo que acontece en el interior de esa casa de forma muy piadosa. Es la única manera de comprender ese universo tan deformado.

temas en esta nota

0 Comentarios Ver

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.